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Esta marca millennial que triunfa en Instagram fue fundada por dos jóvenes españoles inspirados por el Papa Francisco que ahora asesoran a uno de los mayores fabricantes de móviles del mundo

Papa Francisco en el balcón del Vaticano
Papa Francisco en el balcón del Vaticano Reuters
  • Rafa Muñoz y Raúl Hita escucharon al Papa Francisco hablar en la JMJ de 2013 y decidieron hacer suyo el mensaje dirigido a los jóvenes. 
  • Hoy, la marca que fundaron acumula 136.000 seguidores en Instagram y facturó 1,2 millones de euros en 2018. 
  • Su experiencia en estrategia digital les ha convertido en consultores de ecommerce, una vía de negocio que han explotado fundando Rockin Media que cuenta con grandes clientes. 
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En 2013, Rafa Muñoz y Raúl Hita escucharon un mensaje del Papa Francisco animando a los jóvenes.

Hoy, 50.000 relojes vendidos después, tienen una marca que reina en Instagram, triunfa entre los influencers y pretende encarnar los valores que escucharon en aquel mensaje divino: "jóvenes, tenéis el futuro". 

 La facturación de la marca, que ha sido rentable desde prácticamente el principio, despegó tras una de las mayores campañas virales en Instagram.

La estrategia digital en la que se basa C21BeBrave les ha dado una experiencia que ha interesado a grandes compañías y les ha abierto una vía totalmente nueva de negocio.

Así es cómo el Papa Francisco inspiró una marca de relojes cuyos fundadores han acabado asesorando a uno de los fabricantes chinos de móviles que más vende en el mundo. 

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Era la época en el que el mensaje de la generación perdida tenía mucha presencia en los medios, recuerda Rafa Muñoz: "Que estábamos sobrecualificados, que no íbamos a llegar a nada". 

En verano de 2013, el recién elegido Papa Francisco viajó a Río de Janeiro para la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) y los medios de comunicación dieron altavoz a un mensaje que para Muñoz e Hita fue muy diferente de lo que se estaba escuchando hasta el momento: “Los jóvenes quieren ser los protagonistas del cambio. Por favor, no dejen que lo sean otros. Ustedes son los que tienen el futuro”.

Animados por el mensaje pensaron en cómo poder transmitir esos valores, que para ellos van muchos más allá de la religión. "Era un mensaje renovador, no solo a nivel de cristianismo", asegura Muñoz, que lo resume en: "sois los dueños del futuro, dejad huella, sed felices". 

"Nos sentimos muy identificados con ese mensaje y buscamos una forma moderna y actual de hacer que perdure en el tiempo", explica el cofundador de la marca. Decidieron que la moda era una buena forma de transmitir esos valores, y el reloj el complemento perfecto. 

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El mensaje detrás del logo y el nombre

"Lo más complicado fue el logo", explica Muñoz, "porque nos teníamos que identificar y que no diera pereza". El pez era el símbolo originario con el que se identificaban los cristianos y la marca fue bautizada como C21BeBrave

Con el nombre quieren lanzar un mensaje al mundo, como lo hizo el Papa en su momento: "Cristianos del siglo 21, sed valientes". 

"Nos vais a vender ni un reloj", les decía la gente. El proceso de fabricación muy largo y la primera tanda de relojes no salió a la venta hasta junio de 2014. En mes y medio habían recuperado la inversión inicial y para Navidad se habían quedado sin stock. 

Los relojes se vendían por la web y en los pop-up a los que acudían los fundadores, pero para Navidad de 2015 volvieron a venderlo todo. En ese momento, Muñoz e Hita, que habían estado compaginando la creación de la marca con sus trabajos, decidieron dar un salto de fe y dedicarse por completo a C21

El momento decisivo: invertir en crecimiento digital 

Muñoz recuerda perfectamente su primer día dedicado en exclusiva a la marca, en el que, con pizarras recién compradas, decidió junto con Raúl Hita que su estrategia iba a ser crecer en digital. 

"Nuestro público estaba en las redes sociales así que decidimos invertir ahí", explica Muñoz. Actualmente, C21BeBrave acumula 136.000 seguidores en su perfil de Instagram

Crecieron de manera rentable durante todos los meses, el producto fue evolucionando hacia otros públicos y empezaron también a vender gafas.

Muñoz asegura que nunca han experimentado ningún tipo de rechazo por el mensaje cristiano de la marca, sino todo lo contrario, enseguida se dieron cuenta de que el producto gustaba mucho. 

La ruleta que se hizo viral 

La marca evolucionó y todos los meses era rentable, por lo que no parecía que pudiera ir a mejor. Sin embargo, en octubre de 2018 una ruleta consiguió el premio gordo para C21BeBrave. 

"Octubre es uno de los peores meses en el ecommerce", explica Rafa Muñoz, "nuestra principal estrategia en redes es que la gente se lo pase bien así que lanzamos la clotiruleta". La idea era una ruleta que giraba, los usuarios debían hacer un pantallazo en cualquier momento y compartirlo, ganaban un premio según el número en el que cayera. 

"Se nos fue de las manos completamente", es la forma en la que Muñoz descubre lo que ocurrió. En menos de 24 horas la cuenta cantó 200.000 seguidores, acumularon 1.500 pedidos y la web recibió 100.000 visitas. Los usuarios compartieron en masa "la clotiruleta" e Instagram bloqueó la cuenta de la marca para investigar si estaba compartiendo contenido ilícito. 

"Ahí lo pasamos un poco mal", reconoce Rafa Muñoz, pero la facturación de la marca despegó gracias a la clotiruleta. 

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La otra inspiración de la marca: un profesor de Togo 

Un profesor del colegio impactó la filosofía de la marca antes que el Papa Francisco. El profesor Raymond Takeli era de Togo (África) y fundó en 2005 la Fundación Takeli para impulsar la escolarización en  Bodjondé, su pueblo natal. 

"Todo en el mundo en el colegio se implicaba mucho con la Fundación", recuerda Muñoz. Cuando los fundadores crearon C21BeBrave continuaron con la solidaridad de sus años como estudiantes. La marca dona el 5% de su facturación a la Fundación y han financiado 3.500 matrículas y han ayudado a construir un pozo de agua potable. 

Además, durante las Navidades tienen un proyecto de recogida de juguetes para niños en riesgo de exclusión social. Muñoz dice que no van a cambiar el mundo con lo poquito que hacen pero "somos los que creemos que muchos poquitos hacen mucho".  

De no saber usar Google Analytics a asesorar a un gran fabricante de móviles

"Cuando decidimos que nuestra estrategia sería digital llevábamos ya dos años con la marca y no sabíamos ni usar Google Analytics", dice Muñoz entre risas.

En los cinco años los cofundadores han ido aquiriendo un know how muy atractivo para las grandes marcas. Su aparición en medios llamó la atención de otras compañías que querían rentabilizar su estrategia digital y no sabían cómo. Muñoz e Hita se dieron cuenta de que se les abría una nueva vía de negocio y montaron Rockin Media, que los propios cofundadores definen así: "No somos una agencia. Tenemos negocios online y eso nos ha llevado a conocer los algoritmos y las estrategias que realmente funcionan para alcanzar el éxito". 

Desde Rockin Media han asesorado a más de 100 e-commerce como Diplomatic, Bluebanana y uno de los fabricantes asiáticos de móvil que más vende en el mundo (no pueden decir cuál por confidencialidad).  De hecho, los fundadores han lanzado un curso con ThePowerMBA llamado ThePowereCommerce en el que van a compartir su experiencia para ayudar a nuevos emprendedores a lanzar su tienda online con éxito.

Un adelanto de lo que Rafa Muñoz considera clave en la estrategia en redes y compartirá con sus futuros alumnos en el curso online: "No hay que olvidar que detrás de los dispositivos hay personas". 

El futuro de C21

Los relojes de C21 cuestan entre 55 y 75 euros y la marca también vende correas intercambiables. La marca ha lanzado recientemente una nueva línea, Kryptonita, de relojes de más calidad con un precio de 120 euros. Las gafas oscilan entre los 45 y los 55 euros. 

"Cada uno compra en C21 por motivos distintos", concluye Muñoz, pero señala que, ante todo triunfa por ofrecer una buena relación calidad precio,una variedad de diseños y unos valores con los que todo el mundo puede identificarse. 

C21BeBrave facturó 1,2 millones de euros en 2018 y lleva más de 50.000 relojes vendidos. Aunque pareciera que no les puede ir mejor, Rafa Muñoz asegura que apuntar a seguir creciendo en digital y a expandirse internacionalmente, con México como principal objetivo. 

Aunque tienen algunos puntos de venta por España, el emprendedor asegura que dar el salto a la tienda física no está ahora entre sus prioridades.