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Cómo saber si la carne de pollo de tu nevera está mala, según un experto en seguridad alimentaria

Aquí te explicamos cómo saber si la carne de pollo se ha puesto mala.
Aquí te explicamos cómo saber si la carne de pollo se ha puesto mala. jutia/Shutterstock
  • Los filetes de pollo, o de cualquier otro tipo de carne, deben utilizarse en los primeros días después de comprarse.
  • Cuando el pollo se pone malo la carne desarrolla una textura viscosa o pegajosa y desprende mal olor.
  • No pruebes la carne para determinar si está buena o no. 
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El pollo es una carne versátil que puede convertirse en una simple y exquisita cena o en una delicia frita. Conjuga a la perfección con verduras, patatas o incluso con gofres —sí, has leído bien— para desayunar en Estados Unidos. Es una buena fuente de proteínas pero su mal uso puede provocar serios problemas de salud.

Argyris Magoulas, especialista del Servicio de Inspección y Seguridad Alimentaria del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés), ha hablado con INSIDER acerca del momento en el que el pollo es seguro para comer y cuándo se ha echado a perder.

Aquí tienes tres métodos para saber si el pollo se ha puesto malo.

Ha estado en tu nevera demasiado tiempo

El USDA recomienda que los trozos de pollo o carne picada se utilicen en un plazo de uno a dos días a partir de la fecha de compra.

"Realmente no hay que esperar a que huela o muestre signos de deterioro para descartarla", enfatiza Magoulas. "Te conviene seguir los tiempos de conservación recomendados".

No hay límite en cuanto al tiempo que la carne puede permanecer en el congelador, donde hace demasiado frío para que se desarrollen bacterias. Pero la carne que ha estado congelada durante mucho tiempo tiende a secarse. Magoulas recomienda conservar los filetes durante no más de un año para obtener la mejor calidad.

La textura y el olor son sospechosos

Si el pollo está pegajoso, viscoso, pegajoso o huele mal, tíralo.

"Por lo general, las carnes se vuelven pegajosas, viscosas y desprenden olores desagradables" cuando se han puesto malas, apunta Magoulas.

Un cambio de color no significa necesariamente que el pollo se haya puesto malo, pero vale la pena revisarlo

El pollo a veces puede cambiar de color y oscurecerse debido a la metioglobina, una reacción química que ocurre cuando la mioglobina en la carne está expuesta al oxígeno. La congelación de la carne también puede cambiar su apariencia. Mientras el cambio de color no esté acompañado de otros signos de deterioro, debería estar bien.

"No es poco común ver ese color", dice Magoulas. "El color de la carne a veces cambia. Si no huele o no tiene pegajosidad y se compró antes de la fecha de vencimiento, debería estar bien. Si huele mal y es pegajoso, entonces no lo necesitas".

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