Ya no hace falta ser rico para tener tu propio castillo: aquí tienes las pruebas

Maria Noyen,
Hoy en día no hace falta ser de la realeza para tener un castillo.
Hoy en día no hace falta ser de la realeza para tener un castillo.Courtesy of Highlands Castle, Stef Burgon
  • Durante siglos, los castillos han sido considerados el lugar de residencia preferido de la realeza.
  • Pero hoy en día ya no hace falta ser de la realeza para comprar un castillo. En realidad, tampoco hace falta tener demasiado dinero.

Durante miles de años, el típico propietario de un castillo no solo era rico, sino que también pertenecía a la realeza.

Eso sigue siendo cierto a medias. Tomemos como ejemplo a la realeza británica. En 2024, su cartera inmobiliaria sigue incluyendo múltiples castillos en todo Reino Unido, desde el castillo de Windsor y el de Hillsborough hasta Balmoral, considerada la residencia real favorita de la difunta reina Isabel II.

Pero el mercado de los castillos ha evolucionado. A continuación tienes cinco castillos propiedad de parejas jóvenes, empresarios y familias, que demuestran que no hace falta ser un rey o una reina para tener una propiedad digna de la realeza. 

A veces, solo hay que saber soñar a lo grande.

Un padre le construyó a su hijo tres castillos en las montañas Adirondack, en Estados Unidos, y ahora están abiertos al público

Highlands Castle, el mayor minicastillo de la finca, tiene capacidad para ocho huéspedes.
Highlands Castle, el mayor minicastillo de la finca, tiene capacidad para ocho huéspedes.Courtesy of Highlands Castle

A finales de los años setenta, John Lavender II le dijo a su hijo Jason, de tres años, que algún día le construiría un castillo.

Según ha contado a BI, se lo prometió cuando acababa de divorciarse y estaba decidiendo qué hacer con su vida.

Lavender dice que por aquel entonces vivía en un piso compartido tras haberse divorciado, y que sabía que no era el "entorno" adecuado para criar a un niño.

"Le hice una promesa, y me comprometí a demostrarle a mi hijo que si le prometía algo, lo cumpliría, sin importar lo que costara", añade.

Lavender ha hecho honor a su palabra por partida triple. En 1982, compró un terreno con unas vistas épicas a las montañas Adirondack y construyó no solo uno, sino tres minicastillos en la cima, prácticamente él solo. Él mismo diseñó cada estructura a pesar de no tener formación en arquitectura o construcción.

Una vez terminados, Lavender conservó los castillos como vivienda familiar por casi 30 años. Pero tras sufrir un accidente en 2010, él y su mujer, Yvonne, decidieron abrir las puertas de sus castillos a todo aquel que quisiera visitarlos.

Durante la pandemia de COVID-19, Lavender afirma que las reservas alcanzaron su punto álgido, lo que supuso una agradable sorpresa. Al principio del brote en Estados Unidos, pensó: "Bueno, ya está, adiós a todas las reservas".

"Y, de hecho, fue justo lo contrario", comenta Lavender. "Todo el mundo quería ir a un lugar seguro donde sintieran que podían pasar el rato en familia".

A día de hoy, Lavender y su mujer siguen aceptando reservas en Highlands, donde viven a tiempo completo.

También afirma que no tienen planes de marcharse: "Aquí seguiré".

Un descendiente de un magnate del acero les construyó a sus hijas un castillo de estilo gótico en Connecticut para hacer realidad sus sueños de convertirse en princesas (el de las niñas y el de él)

El castillo viene con foso.
El castillo viene con foso.Courtesy of Compass

A principios de la década de los 2000, Christopher Mark compró una propiedad en Woodstock, Connecticut, que transformó en un castillo de inspiración gótica con 9 habitaciones, acertadamente bautizado como Castillo de Chris Mark.

Mark, descendiente de un magnate del acero, se mudó a la propiedad con sus hijos en 2010. En 2022, su hija Christina habló con Amanda Goh, de BI, sobre su infancia en el castillo.

"Mi hermana y yo, cuando éramos más pequeñas, nos disfrazábamos de princesas, y todo lo que él quería es que nuestro sueño se hiciera realidad", explica refiriéndose a su padre.

El castillo de Chris Mark está inspirado en propiedades similares de los antepasados de la familia en Irlanda.

"Queríamos mantener la tradición también en nuestra generación", confiesa.

A lo largo de los años, el castillo ha salido varias veces al mercado. Cuatro años después de su acabado, el propietario puso el castillo en venta por 45 millones de dólares (41 millones de euros) antes de recortar el precio, y finalmente retirarlo del mercado.

Según el historial de la plataforma inmobiliaria Zillow, el castillo ha estado en venta varias veces por distintos precios desde entonces, pero ahora vuelve a estarlo a un precio de 29 millones de dólares.

El agente de ventas, John Pizzi, le ha explicado a BI que Christopher Mark todavía reside en el castillo. Por su parte, Christina sigue teniendo una cuenta de TikTok en la que enseña a los usuarios de primera mano cómo es la vida en el castillo.

Su último vídeo, compartido el 20 de enero, muestra a los usuarios cómo es la vida en el castillo en verano.

En Escocia, una pareja de millennials transformó un castillo medieval en una pensión boutique con un enfoque sostenible.

Castillo de Kilmartin.
Castillo de Kilmartin.Airbnb/Kilmartin Castle

En 2014, Stef Burgon y Simon Hunt emprendieron un viaje por carretera por toda Escocia que cambiaría el rumbo de sus vidas. Vivían y trabajaban en Dubái, pero les llamó la atención todo el potencial por explotar de Escocia.

"Viajamos por Escocia buscando un castillo en el que alojarnos, y nos quedamos en un par, y sinceramente, nos decepcionó", cuenta Hunt. "Es tan decepcionante que parezca un castillo por fuera y luego al entrar veas que no lo es".

Poco después, encontraron un anuncio en el Daily Mail sobre un castillo valorado en 375.000 libras, unos 440.000 euros, en la costa oeste de Escocia. Tras coger un avión para visitarlo, la pareja ofreció 331.780 libras (unos 390.000 euros aproximadamente) por la propiedad, construida originalmente en 1550.

Burgon y Hunt acabaron dejando sus trabajos en Dubai y se mudaron al castillo, donde gastaron 225.000 libras (unos 260.000 euros) en reparaciones y renovaciones durante años. No tenían experiencia en hostelería, pero siempre habían querido compartir esta histórica propiedad con la gente.

A pesar de que el proceso planteó ciertas dificultades, aseguran que al final mereció la pena. Después de 2021, se mudaron a una casa de campo cerca de la propiedad, y empezaron a anunciar el castillo de Kilmartin exclusivamente como alojamiento. Ahora tienen una lista de espera de hasta 2026, y cuentan que su estrategia de alquiler les ha permitido dedicarle tiempo a otros proyectos, como poner en marcha un negocio de cal y canto.

Los huéspedes que decidan alojarse en este castillo de cinco habitaciones podrán disfrutar de todo lo que este ofrece, incluida su piscina natural, sus huertos y su "comida estilo estrella Michelin" de origen local que el chef de la casa, William Hammer, sirve en una casa de cristal a pocos pasos del castillo.

Desde la apertura del castillo de Kilmartin, el lugar ha sido escenario de retiros y bodas; la pareja también planea acoger un programa de residencia para artistas en 2025. Su castillo también se incluyó en el artículo 52 Places to Go de The New York Times en 2023.

"Llevamos cinco años haciendo este trabajo y nunca antes me había sentido tan protegido en el plano económico. Antes tenía un trabajo de verdad, o los dos lo teníamos, pero no teníamos ni un día libre", dice Hunt.

"Cuando trabajas solo para ti, ya no te importa nada", añade Burgon.

En otro lugar de Escocia, un empresario británico transformó un castillo abandonado en un coqueto apartamento de alquiler… y lo pintó de rosa.

El exterior del ilustre Castillo Rosa.
El exterior del ilustre Castillo Rosa.Courtesy of The Travel Chapter

Bruce Walker le habló a BI en 2022 sobre cómo creció en la histórica región de Ayrshire, en Escocia. Sin embargo, vivió y trabajó en Hong Kong durante casi treinta años.

En el año 2000 regresó a Reino Unido con su familia y compró un castillo abandonado en Ayrshire que necesitaba mucho mantenimiento. Pensaron que sería "divertido" renovarlo y compartirlo con los visitantes.

Pero fue todo un proyecto.

"El tejado, el suelo y todo lo demás se había venido abajo", explica Walker. "El edificio en sí mismo era los restos de un castillo del siglo XIV, un castillo del siglo XVII y un foso victoriano".

La renovación del castillo empezó en 2013 y tardó unos cinco años en completarse. En esos años, Walker dijo que el proyecto costó 1,3 millones de libras, unos 1,52 millones de euros, más de lo que había previsto.

También tuvo que pedirle permiso a Historic Scotland para llevar a cabo las reformas. Cuando la organización dijo que sí, Walker recibió luz verde para transformarlo en un "castillo de fantasía" donde los huéspedes pudieran reconectar con la naturaleza en "plena campiña".

El castillo, disponible para alquilar en Holiday Cottages, está diseñado para ser un retiro perfecto para personas de todas las edades. Tres de las cuatro habitaciones dobles de la casa están en las torrecillas del castillo. La otra torrecilla alberga una sauna de infrarrojos, y también hay una bañera de hidromasaje en el exterior.

El distintivo color rosa pálido de la estructura histórica da un toque de fantasía al castillo. Según Walker, el color procede de una pintura a la cal que realza los tonos naturales del exterior, hecho de piedra arenisca.

También aclaró que el color significaba nobleza entre los pictos, un antiguo grupo que vivió en Escocia en la Edad Media.

En Italia, una joven de la generación Z vive en un castillo de 900 años con 45 habitaciones que su familia ha mantenido a lo largo de 28 generaciones.

Castillo Sannazzaro.
Castillo Sannazzaro.Ludovica Sannazzaro Natta

Ludovica Sannazzaro Natta es una joven de 22 años que vive desde que tenía 4 añitos en un castillo que tiene casi 900 años, situado en el norte de Italia. 

Decir que la propiedad es palaciega sería quedarse corto: en 2021, Lauren Edmonds, de BI, informó de que tiene más de 100.000 pies cuadrados y 45 habitaciones. También alberga un jardín de 269.097 metros cuadrados y archivos históricos que datan del siglo XI.

Lindsay Dodgson, de BI, le contó a Sannazzaro Natta que el castillo ha sido el hogar de su familia durante 28 generaciones. Sannazzaro Natta no es de la realeza, pero tiene vínculos aristocráticos.

Durante la pandemia de COVID-19, Sannazzaro Natta, que estaba en una universidad estadounidense, regresó a Italia y empezó a documentar la historia de su familia en TikTok.

Cada vídeo ofrece una ventana a la historia del castillo, lo que lo hace especial, y detalles sobre los antecedentes familiares de Sannazzaro Natta.

Sus vídeos arrasaron, y ahora su cuenta de TikTok tiene más de 1,7 millones de seguidores. Al principio, su familia puso en duda sus TikToks, pero ella dice que ahora la apoyan e incluso la ayudan a hacer sus vídeos.

Sannazzaro Natta cree que la vida en un castillo la ha convertido en lo que es.

"Aprecio mucho más la historia y la cultura, y me ha hecho ser más consciente de cómo el tiempo lo ha cambiado todo", dice. Y aunque su forma de vida es algo peculiar, está orgullosa de ella.

"Sí, es un castillo, pero es mi casa", asegura Sannazzaro Natta.

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