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Conoce a la mujer que se encarga de los leopardos de las nieves, flamencos, perros y arañas en uno de los aeropuertos más transcurridos de Europa

La mujer que cuida a los animales en los aeropuertos aparece al lado de un perro
Gatwick Animal Reception Centre
  • Clare Beadle es la encargada del Centro de Recepción de Animales del Aeropuerto Gatwick, uno de los más transitados en Londres.
  • Mayormente se encarga de perros y gatos, pero también ha trabajado con especies más exóticas.
  • Esto incluye cobayas, loris perezosos, un canguro aborícola, tortugas e incluso un leopardo de las nieves. 
  • Beadle una vez tuvo que cazar a una araña que estaba suelto en la cabina de un avión.

Durante los últimos ocho años Clare Beadle ha pasado sus días comprobando documentos y pasaportes en uno de los aeropuertos más transitados de Europa - pero no se encarga de pasajeros humanos. 

Beadle es la encargada del Centro de Recepción de Animales del Aeropuerto Gatwick en Londres - abierto las 24 horas del día, siete días a la semana - donde se dedica a cuidar de las criaturas de cuatro, seis e incluso ocho patas viajando desde y hasta el aeropuerto global. 

Estudió gestión de animales en la Hadlow College en Tonbridge, Kent, durante cinco años. Pero, como le dijo a Business Insider, ella "nunca había sido la clásica veterinaria" y pensó que trabajar en un aeropuerto sería "algo diferente". 

La cuidadora de animales en el aeropuerto de Gatwick sujeta a un cachorro
Animal Reception Centre at Gatwick Airport

 Dejó "su CV en el buzón" para Gatwick y, después de recibir una llamada para hacer una entrevista, consiguió el trabajo que mayormente consiste en "asegurarse de que los animales que llegan están bien cuidados y alimentados" y "comprobar que su documentación cumple con los requisitos necesarios para entrar".

"Diariamente a los animales que llegan les dejamos salir de sus cajas, nos aseguramos de que están bien después del vuelo y les dejamos tiempo para que estiren las piernas y beban algo", dijo. 

Entonces, comprueban si la documentación de los animales concuerda con las pautas de los viajes de mascotas, si tienen un pasaporte o certificado del país y si tienen su vacuna de la rabia.

Las mascotas de los países europeos necesitan un "pasaporte de mascota" mientras que los animales que llegan de cualquier otra parte necesitan un documento de cinco páginas rellenado. 

Chica con su perro mascota y el pasaporte de animales
Un perro extraviado mira su pasaporte de mascotas en Bucarest, Rumania Reuters

Si no tienen lo que necesitan a menudo tienen que meterles en cuarentena hasta que sus dueños puedan entregarlo.

"Haríamos todo lo posible para intentar que todo sea concuerde con la regulación", dijo. "Pero si necesitan más documentación puede que tengamos que meterles en cuarentena". 

Desde canguros hasta leopardos de las nieves

Pese a que la mayoría de los animales que desembarcan son gatos y perros, las cosas pueden volverse un poco más extrañas.

En septiembre, la lista de animales entrantes del centro incluía 207 perros y gatos mascotas, 31 perros guía, 2 cobayas,  loris perezoso,  canguro aborícola y tortugas. 

"Recibimos muchos animales exóticos diferentes - flamencos, leopardos de las nieves", dijo Beadle. 

Y viajar con animales no es algo nuevo. Abajo puedes ver un caballo llegando a Gatwick en un vuelo desde establos en Francia en 1969. 

Caballo desembarcando en vuelo
Ted West/Getty

Beadle dice que odia las arañas, pero una vez incluso tuvo que lidiar con una cuando se escapó en un avión.

"Tenían una araña a bordo de un avión que estaba correteando por el pasillo y tuvimos que salir a cazarlo", dijo. "No me gustan los animales de 8 patas".

Los únicos animales realmente permitidos en un avión son los perros guía, y en el centro siempre son conscientes de que entran o salen.

El resto de animales viajan en la bodega y no hay ningún peligro para el animal, según Beadle.

Los animales no están 'dentro con el equipaje'

trabajador encargado de cuidar a los animales en el aeropuerto mira a un perro en una jaula
EQRoy/Shutterstock

"Creo que las personas creen que los animales están dentro con todo el equipaje y entre maletas, pero tienen una parte especial de la bodega donde viajan", dijo Beadle. "Están sujetos de manera segura para que no se muevan. El capitán es consciente de cualquier cosa que esté en el avión y se asegurará de que esté puesta la calefacción y de que todo el mundo tenga conocimiento". 

Añadió que embarcar un animal en un avión requiere mucha preparación, desde hacer el check-in y asegurarse de que su documentación está bien, asegurarse de que todo el mundo en la aerolínea sabe que van a llegar, recogerles y darles los documentos al capitán.

"Involucra a tantas personas, procesos y documentación", dijo.

También dijo que no hay por qué preocuparse de que los pongan en el avión equivocado. 

"Tienen números específicos, todo el mundo sabe donde van y a que avión y puesto van", dijo. "En los últimos 10 años que llevo aquí nunca he visto que hayan mandado a un animal al lugar incorrecto. Es una parte de la carga del avión tan importante que todo el mundo está pendiente del animal". 

La parte emocional del trabajo

 

Molly arrives in England.

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Aún así, bajarles del avión y reunirles con sus dueños - y escuchar sus historias - es la lo mejor de la profesión para Beadle. 

"Cuando recibimos animales vienen de cualquier parte del mundo", dijo. "Los dueños te cuentan cómo llegó ahí el animal o como llegó el animal a ellos".

"A veces, después de tanto tiempo las personas no han visto a sus mascotas, y verles reunirse con ellos es algo muy emocional. Es agradable formar parte del reencuentro al final para unir a la familia de nuevo". 

"Cada día es diferente", dijo Beadle. "Simplemente es un trabajo estupendo en el que estar". 

 

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