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Definición y rasgos de una persona empática

Naturaleza relajante calma
Oliver Pacas/Unsplash
  • Las personas que son muy receptivas a las emociones de los demás se conocen como empáticos.
  • Al ser senibles al ruido, olores y estar rodeados de gente, es probable que se sientan abrumados entre masas de gente y exhaustos en situaciones sociales.
  • Judith Orloff, una psiquiatra que se considera una empática, trabaja con otros para ayudarles a afrontar sus retos.

Por definición la empatía es la habilidad de entender cómo se siente otra persona. La mayoría de las personas que no tienen trastornos de personalidad antisociales o narcisistas tienden a sentir empatía en mayor o menor nivel.

Pero algunas personas son más empáticas que otras, y los que están más altos en la escala son conocidos como empáticos.

"Un empático es una esponja emocional", le dijo Judith Orloff, una psiquiatra que escribió el libro 'The Empath's Survival Guide' a Business Insider, añadiendo que la persona "absorbe en su propio cuerpo el estrés y también las emociones positivas de otras personas".

No tienen los filtros que tienen otras personas

Ser empático no solo implica tener mucha compasión. De muchas maneras los empáticos no tienen los filtros que tienen otras personas.

Tienden a internalizar mucho lo que está sucediendo a su alrededor y ser muy sensibles al ruido, olores y habla excesiva, por lo que es muy probable que se sientan abrumados entre masas de gentes y exhaustos después de incluso periodos cortos en situaciones sociales. 

"Tienen el don de la intuición, de la profundidad, de realmente preocuparse por los demás y tener mucha compasión", dijo Orloff, que se identifica como una empática. "Normalmente dan demasiado. Muchas veces internalizan el dolor de sus seres queridos en su cuerpo, y realmente lo sienten". 

Necesitan tiempo a solas para relajarse

Algunos empáticos necesitan dormir solos, algo que puede ser un tema difícil que hablar con una pareja. Cosas que muchos esperarían en una relación, como contacto físico, puede ser agotador para un empático, pese a que las intenciones de su pareja sean buenas.

"He conocido a empáticos a los que les gusta dormir solos, pero no pueden decírselo a su pareja - simplemente no pueden dormirse fácilmente con alguien en la cama", dijo Orloff. "Dan vueltas o se colocan en posiciones incómodas. Una de mis pacientes lo llamo el "abrazo agarre" cuando su pareja quería acurrucarse y ella sentía que estaba atrapada".

Puede ser difícil para algunas personas entender la necesidad pasar tiempo a solas en una relación feliz, lo que provoca que los empáticos muchas veces son diagnosticados erróneamente con depresión o ansiedad - puede que tengan síntomas, pero podría ser consecuencia de la manera en la que están viviendo sus vidas.

Tras años escuchando a la gente decirles que son hípersensibles muchos empáticos empiezan a pensar que les pasa algo malo, dijo Orloff. A las personas que no son conscientes de que son empáticos las interacciones cotidianas, que a otros les parecen normales, podrían estar haciéndoles daño.

Establecer límites puede ser difícil

Los empáticos a menudo quieren complacer al resto y no decepcionar a nadie, que puede provocar que establecer límites sea difícil, especialmente con personas manipuladoras que quieran aprovecharse de un empático.

Los narcisistas y los empáticos tienden a atraerse - los narcisistas ven a una persona a la que pueden usar, y los empáticos a alguien al que pueden ayudar y arreglar. Orloff ayuda a sus clientes que son empáticos a aprender a defenderse y darse cuenta de que es lo mejor para ellos.

"Lo que siempre les digo es que "no" es una frase completa", dijo Orloff. "Aprende a decir "no" pero no discutas sobre ello. Simplemente di: "No, lo siento. No puedo hacer esto esta noche. Prefiero quedarme en casa". 

Orloff tiene un test de autoevaluación al principio de su libro que está diseñado para ayudar a los empáticos a autodiagnosticarse. Una vez tengan todas las respuestas, dice, puede empezar a probar algunas de las técnicas para lidiar con ello, como la meditación.

"Los empáticos necesitan saber que lo que tienen es precioso y muy necesario en nuestro mundo hoy", dijo Orloff. "Así que mi trabajo como psiquiatra es ayudarles con sus retos para que puedan aceptar y disfrutar de su don". 

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