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El avance de los televisores OLED dispara los ingresos de LG Electronics y maquilla los números rojos de la división de móviles

LG OLED
LG

La venta de televisores OLED ha disparado el beneficio operativo de LG en 2017 hasta los 1.873 millones de euros, una cifra un 85% superior a la del año anterior y que supone el registro más alto de la compañía surcoreana desde 2009. Por contra, LG pierde dinero por tercer año consecutivo en la fabricación de smartphones.

La mejora en los resultados se ha debido al tradicional buen comportamiento del departamento de electrodomésticos y aire acondicionado pero, sobre todo, al avance del departamento de entretenimiento doméstico, que engloba entre otros productos a toda su familia de televisores, convirtiéndose en el más rentable de toda la compañía. 

El gigante surcoreano ha logrado incrementar un 14% las cifras de ventas de sus televisores, fundamentalmente por el empuje de los modelos OLED. Esta tecnología se ha convertido en toda una tendencia dentro del universo de los televisores y es uno de los puntos fuertes de LG, que hoy por hoy se mantiene como el principal (y en la práctica casi el único) fabricante de paneles OLED de gran formato.

De hecho, la fabricación de los paneles OLED para televisores, smartphones y otros dispositivos no corre a cargo de LG Electronics sino de LG Display, proveedor de otras marcas como Sony, Panasonic o Philips. El principal rival de LG en el mundo de la electrónica de consumo, Samsung, por el momento no ha dado el salto a los televisores OLED y sigue apostando por llevar al siguiente nivel la tecnología LED con sus televisores QLED.

Sea como sea los datos reflejan que el negocio de los televisores se ha convertido en un elemento central para la compañía. Esos números podrían quedarse minúsculos a lo largo de 2018 ya que se prevé un enorme aumento de la demanda de televisores -especialmente de gama alta- por la celebración de grandes eventos deportivos como los Juegos Olímpicos de Invierno de 2018 que se celebran el próximo mes en Pyeongchang (Corea del Sur) y por el Mundial de Fútbol que se disputará este verano en Rusia.

La estrategia de LG para 2018 será aumentar la rentabilidad en este segmento incrementando los productos premium y reduciendo costes. Por el momento la compañía presentó en el pasado CES 2018 su nueva apuesta: inteligencia artificial para los televisores de gama más alta de la mano de ThinQ y un futurista televisor OLED enrollable.

Tercer año de pérdidas para la división de móviles

El panorama es radicalmente distinto en la división de telefonía móvil de la compañía. LG suma su tercer año consecutivo en números rojos, una situación bastante preocupante a medio plazo. La compañía surcoreana subraya el buen comportamiento de ventas del LG V30 y una sensible mejora de las cifras a nivel operativo, pero advierte de que las marcas chinas van a recrudecer la competencia a lo largo de 2018.

Todo indica a que LG presentará su nuevo móvil buque insignia en el Mobile World Congress de Barcelona que se celebrará a finales de febrero, aunque las últimas informaciones apuntan a que no veremos un LG G7 como cabría esperar ya que la compañía estaría estudiando cambiar su estrategia de branding con el objetivo de impulsar las ventas de su línea G que no ha conseguido convencer a los consumidores en los dos últimos años.

En la presentación de resultados del último trimestre, LG apunta algunas de las líneas que seguirá su departamento de telefonía en 2018: el objetivo pasa por aumentar las ventas en el segmento premium, donde Apple y Samsung dominan con mano de hierro, con terminales dentro de la gama media y la gama alta que puedan ayudar a mejorar la rentabilidad de la división.

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