Una streamer de Twitch de 22 años que gana más de 160.000 euros al año explica cómo empezó y cuáles son los errores típicos que la gente comete en el mundo del streaming

Kailey "Kbubblez" Hankins.
Kailey "Kbubblez" Hankins.

Andrew Mournet

  • Kailey 'Kbubblez' Hankins, streamer a tiempo completo durante los últimos 4 años, se volvió viral por primera vez a partir de un vídeo de su padre regañándola en vivo en Twitch en 2017.
  • Entre los mayores conceptos erróneos sobre cómo triunfar en su profesión, según ella, se incluyen la retención de espectadores, el compromiso de tiempo, los requisitos de equipo y las expectativas de ingresos.
  • Hankins vivió en una casa de streamer en Austin, Texas (Estados Unidos) durante un año, y estuvo en el estreno el 7 de enero de 'Revenge Pranks' de MTV.
  • Los desafíos para su trabajo incluyen la distancia de la familia mientras está en una casa específica para retransmitir; la presión constante por el entretenimiento y el troleo constante, que causó estragos en su autoestima durante los primeros años.
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Los analistas predijeron que los ingresos provenientes de los videojuegos superarían los 130.000 millones de euros antes de la pandemia del año pasado. Con millones de personas atrapadas repentinamente en casa y recurriendo a los juegos para entretenimiento y conectar con los demás, la industria experimentó un aumento inusitado en su crecimiento.

De hecho, hacia finales de 2020 esa cifra superó los 149.000 millones, según los analistas de IDC.

Con el florecimiento de esta industria, también aparecen jugadores y streamers, que forman parte de ella y se han multiplicado en los últimos tiempos.

Kailey 'Kbubblez' Hankins, de 22 años, es una de estas streamers. "Los juegos han estado presentes en mi vida desde que tengo uso de razón", explica Hankins. Su padre siempre ha sido jugador, cuenta, y así empezó todo.

"Mi madre y mi hermana siempre decían, 'ven a la pista de patinaje', pero nosotros [mi padre y yo] hacíamos redadas en 'World of Warcraft'", resume. "Mi regalo de quinto de primaria por haber tenido buenas notas fue el paquete de expansión 'The Burning Crusade'".

El apodo de Kbubblez proviene de su amor por Bubbles (Burbuja, en la serie en español), una de Las Supernenas. Cuando era niña, sus amigos y familiares la llamaban siempre 'Bubbles' debido a su personalidad. 

"Definitivamente, se mantiene fiel a su nombre, Kbubblez, como su personalidad burbujeante", señala Amy Edge McCarthy, coproductora ejecutiva de 'Revenge Pranks' de MTV, quien trabajó con Hankins en un episodio de su programa.

Hankins ha sido streamer a tiempo completo durante los últimos 4 años, volviéndose viral en 2017 tras publicar un vídeo en el que su padre la regañaba en directo en Twitch. 

Esto es lo que ganan los principales streamers de Twitch, en donde destacan algunos españoles como Ibai Llanos, elRubius o AuronPlay

Según cuenta, ganó más de 160.000 euros en 2020 y cuenta con más de 210.000 seguidores en todas sus plataformas, la mitad de los cuales están en Twitch.

"Si pudieras clasificar a un streamer en una escala del 1 al 5, soy como un 3,5", apunta.

Hankins comenzó sus streamings con 8 años y, durante los 2 primeros años, sus directos duraban 12 horas

Durante los primeros 4 meses, Hankins transmitía sin saber muy bien cómo ganar dinero con eso. "Lo hice solo para hacer más amigos, porque no tenía amigos que jugaran juegos en ese momento, ya que recibía educación online, y tampoco quería decirle a nadie que jugaba a videojuegos", explica.

De esta forma, comenzó a transmitir 12 horas al día, 7 días a la semana, durante los primeros 2 años, hasta que finalmente pudo dejar su trabajo diario y hacerlo a tiempo completo. "No es algo que ocurre de la noche a la mañana", añade.

Antes de la pandemia jugaba en un horario estricto de 9:00 a 17:00, tomando descansos para hacer ejercicio y comer. Su horario actual, sin embargo, es más disperso, con retransmisiones entre las 14:00 y las 02:00 de la madrugada.

Ahora también hace retransmisiones de juegos de azar, en las cuales juega a torneos de póker y pide consejo a sus espectadores, mientras explica cómo jugar al póker a aquellos que no saben cómo hacerlo.

Las preguntas más comunes que recibe giran en torno a la inversión de tiempo, ingresos, equipo y cómo conseguir más espectadores

Hankins asegura que recibe docenas de mensajes al día de personas que desean convertirse en streamers a tiempo completo y aprender de su éxito, y hay algunos conceptos erróneos que siempre tiene que abordar.

La inversión de tiempo para construir una plataforma es enorme. "La gente me envía un mensaje de que están transmitiendo una vez a la semana, durante aproximadamente una hora, y se desaniman porque no están creciendo", comenta. "Simplemente no funciona de esa manera".

En segundo lugar, están las expectativas de ingresos. "Puede ser diferente cada día", apostilla. "Puede que no ganes una gran cantidad de dinero o no tengas un montón de gente mirando todos los días".

En tercer lugar, el equipo. La gente le envía mensajes a Hankins sobre el equipo informático que necesitan y ella les ofrece recomendaciones, con algunos productos por encima de los 4.000 dólares, aunque declara que es reacia a ofrecer estas recomendaciones.

"Cuando comencé a transmitir, tenía un ordenador de 8 años heredado de mi papá, que en realidad era una carcasa construida con piezas antiguas", añade. "Además, tenía unos auriculares de 33 euros, arreglados con cinta adhesiva, y con los cuales hacía retransmisiones de 12 horas. Y, durante el verano, hacía tanto calor que mi ordenador se apagaba 2 o 3 veces en mitad de la retransmisión, pero eso no me detuvo", concluye.

Finalmente, la última preocupación es la falta de visualizaciones que obtienen los nuevos streamers. "Hay mucha gente que se entretiene en este mundo, y lo que hará que la gente quiera verte es construir una relación con ellos y ser coherente", señaló.

Hankins despegó una vez que comenzó a transmitir su vida cotidiana, no solo los juegos

Hankins atribuye su éxito al trato que tiene hacia sus espectadores, a quienes trata como si fueran amigos.

Esto es lo que la llevó a comenzar a transmitir su vida cotidiana, conocida como transmisión 'IRL', y no solo jugar en Twitch. Este fenómeno fue relativamente nuevo en 2017, y la investigación ahora muestra que este hecho puede conducir a relaciones profundas y significativas en el tiempo.

"Fue entonces cuando vi el salto de 100 a 500, 600 y luego a más de 1.000 espectadores", detalla. Con el aumento de espectadores se produjo un aumento de oportunidades. "Ella siempre ha sido una estrella absoluta", dice MaryJLee, otra streamer popular, quien conoció a Hankins en un evento de TwitchCon en 2017.

En agosto de 2017, una empresa de aplicaciones de Wall Street invitó a Hankins a su oficina. Después de diferentes negociaciones, obtuvo su primer acuerdo de patrocinio, por el cual se le pagó para que organizara un evento en TwitchCon ese mismo año, con el objetivo de promover su producto.

Las amistades, las oportunidades y los ingresos son los mayores beneficios, mientras que los trolls, los matones y la presión por crear son las partes más difíciles

El dinero comenzó a llegar y, con él, la oportunidad de mantener económicamente a su familia.

"Probablemente la mejor parte de esto, además de ganar dinero y poder ayudar a mi familia, fue que lo estaba haciendo todo sentada frente al ordenador y jugando a videojuegos", afirma. 

En 2019, a los 19 años, fue invitada a vivir en una mansión en Austin, Texas, con otros streamers, durante un año. Pero con las ventajas llegaron las desventajas, algunas peores que otras.

Estar lejos de la familia era una de ellas, a la que se añadía la presión constante para aumentar la audiencia. "Cuando tu forma de ganar dinero está determinada por la cantidad de personas que lo están mirando, es como si cada transmisión tuviera que ser mejor que la anterior", recalca.

Además, defenderse de los trolls fue uno de sus mayores desafíos al principio. "En un punto, llegué a aumentar de peso y algunas personas me ponían apodos como KBelly, KBoulder y otras cosas", declaró. 

"Esto fue doloroso y solía

llorar mucho. Cuando publicaba una foto bonita en Instagram, la gente comentaba todas estas cosas malas sobre mi cuerpo", asegura. En esta plataforma, cuenta con más de 39.000 seguidores.

"Llegó un punto en el que, cuando hacía una transmisión en vivo en la que íbamos en barco porque vivíamos en un lago, la gente grababa imágenes mías en bikini y me hacía ver mucho más gorda de lo que estaba, para hacer un meme de eso", explica. "Así que decidí hacer algo al respecto".

Así, comenzó a utilizar los comentarios malos como motivación. "Empecé a hacer dieta, fui al gimnasio, perdí peso, me puse en forma y volví a la corriente, y mucha gente comenzó a decir cosas más bonitas", aseguró.

Con esta nueva mentalidad de convertir a los trolls en objetivos, Hankins ahora tiene la vista puesta en el futuro. "Tiene un potencial ilimitado", explica Scotty Tidwell, director comunitario de G-Fuel y cofundador de Ember Talent, que lleva la cuenta de Hankins. "Me encantan los deportes, así que me encantaría hacer algo con esto. Y apostar. Un juego móvil sería una locura, y un programa de televisión también".

Hankins confía en que tiene la fórmula perfecta para los reality shows: una gran familia italiana, con un padre amante de los juegos de azar, un hermano obsesionado con Fortnite y otra hermana que es madre soltera, todos con residencia en Nueva Jersey (Estados Unidos).

"¡Tenemos la fórmula completa!", concluye.

A continuación, puedes ver la entrevista completa a Hankins:

ttps://www.youtube.com/watch?v=aNXif7paNkA

Este contenido fue publicado originalmente en BI Prime

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