El negocio de la basura espacial: estas son las empresas encargadas de limpiar la órbita para que no sea un lugar peligroso

Un grueso anillo de basura espacial orbita alrededor de la Tierra en este imaginativo concepto artístico del "síndrome de Kessler".
Un grueso anillo de basura espacial orbita alrededor de la Tierra en este imaginativo concepto artístico del "síndrome de Kessler".
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  • La cantidad de desechos espaciales en la órbita de la Tierra está aumentando a un ritmo alarmante, lo queprovoca una serie de peligros, como el síndrome de Kessler, un escenario teórico en el que la simple colisión de un objeto podría desencadenar una peligrosa reacción en cadena.
  • Con el aumento de los desechos espaciales, surge el lucrativo negocio de su limpieza, que incluye a empresas como Airbus, Astroscale y ClearSpace.
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Durante los últimos 20 años, la cantidad de desechos espaciales en órbita alrededor de la Tierra ha aumentado a un ritmo alarmante de alrededor del 100% cada década. Eso situó la cantidad total de desechos espaciales en más de 100 millones de piezas, lo que implica una amenaza significativa conocida como síndrome de Kessler, la cual está muy cerca de hacerse realidad.

El síndrome de Kessler fue propuesto originalmente por Donald Kessler, científico de la NASA. Este consiste en un escenario teórico en el que existen tantos desechos espaciales en órbita que una sola colisión desencadenaría una reacción en cadena de múltiples encontronazos, generando más desechos espaciales. 

Esta amenaza inminente ha sido la chispa que ha provocado que algunas empresas se centren en la tarea de solucionar este problema urgente en cuanto a la basura espacial.

Breve historia de los desechos espaciales

El problema se remonta a marzo de 1958, año en que Estados Unidos puso en órbita el satélite Vanguard 1, para cesar, 6 años más tarde, todas las comunicaciones por radio con él. 

Permaneció en órbita terrestre media después de este evento y, de hecho, aún sigue orbitando la Tierra, lo que significa que la NASA y otras agencias espaciales de todo el mundo consideran al satélite retirado como basura espacial. Se estima que permanecerá allí otros 200 años más.

Tras este tiempo, el pequeño satélite debería caer en la atmósfera de la Tierra, donde el inmenso calor de la fricción del aire lo quemará, mientras viaja a miles de kilómetros por hora.

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Desde que se lanzara Vanguard 1, la humanidad ha conseguido poner con éxito en el espacio más de 6.000 cohetes, lo que ha provocado que la cantidad de desechos espaciales se exponga a un crecimiento exponencial. 

Por ello, las directrices internacionales recomiendan que el operador de una nave espacial sea el responsable de sacarla de la órbita terrestre baja dentro de los 25 años posteriores a la finalización de su misión. Desafortunadamente, es solo una recomendación, y tan solo alrededor del 60% siguen estas directrices.

La compañía suiza ClearSpace ha firmado recientemente un contrato con la Agencia Espacial Europea para desorbitar los escombros.
La compañía suiza ClearSpace ha firmado recientemente un contrato con la Agencia Espacial Europea para desorbitar los escombros.

ClearSpace, Microsoft

Aunque las empresas que luchan contra la basura espacial utilizan diferentes métodos, todas tienen el mismo objetivo: forzar la entrada de la basura en la atmósfera de la Tierra. Esto se debe a que la mayoría de las veces, una vez que los desechos ingresan a esta, la fricción del aire hace que se quemen. 

Algunas piezas llegan a la superficie, pero son relativamente pequeñas y es mucho más probable que aterricen en el océano que en un área poblada. A medida que las tecnologías mejoren y agencias como la NASA y la Agencia Espacial Europea comiencen a ofrecer más contratos para eliminar los desechos espaciales, sin duda se convertirá en un negocio mucho más viable e incluso lucrativo. 

Es probable que los inversores hayan identificado este creciente potencial, de ahí que hayan comenzado a apostar por estas empresas, que podrán cumplir con dichos contratos.

Las empresas encargadas de limpian la órbita

Ahora que los desechos espaciales suponen una seria amenaza para las futuras misiones espaciales, un puñado de jugadores ha dado un paso al frente para abordar el monumental y costoso problema. 

Podría decirse que la más ambiciosa de estas empresas es ClearSpace (Suiza), que recientemente firmó un contrato con la Agencia Espacial Europea para retirar los escombros de un cohete Vega, un vehículo de lanzamiento diseñado para transportar hasta 1.500 kilogramos en órbita terrestre baja. 

El contrato proporciona a ClearSpace casi 90 millones de euros, lo suficiente para cubrir el desarrollo de la nave espacial desorbitada, así como los costes de lanzamiento. 

La misión, denominada ClearSpace-1, está preparada para 2025 y será la primera que se centre en la eliminación activa de escombros. Implicará el diseño de una nave espacial  que se reunirá con la parte superior de una Vespa, un adaptador de carga útil secundaria la capturará y luego la obligará a volver a entrar en la atmósfera de la Tierra. 

El coste total de la misión se estima en 107 millones de euros, lo que significa que la compañía recaudará el resto del dinero, alrededor de 21 millones de euros, a través de los inversores.

Astroscale, con sede en Tokio, es otra de las empresas que, en la actualidad, desarrolla naves espaciales diseñadas para limpiar desechos espaciales. A finales de este año, la compañía planea lanzar su misión de demostración End-of-Life Services encima de un cohete Soyuz ruso

El propósito de esta misión será demostrar la capacidad de la nave espacial para encontrar y recoger escombros, a través de una serie de pruebas técnicas. 

La compañía ha recaudado 170 millones de euros en una serie de 9 rondas de financiación, lo que ha acercado 28 inversores diferentes: Hulic Co., Shimizu Corporation o aStart, entre otros. 

En junio de 2020, Astroscale adquirió Effective Space, una empresa que fabrica naves espaciales destinadas a extender la vida útil de los satélites de comunicaciones, otra técnica para reducir la cantidad de desechos espaciales con el tiempo.

Arpón de escombros de Airbus.
Arpón de escombros de Airbus.

Airbus

Por otro lado, Airbus, una corporación aeroespacial multinacional europea, también se aventuró recientemente en el negocio de la limpieza de desechos espaciales con un enfoque bastante único: utilizando un arpón de titanio

Como parte de una misión de demostración, a principios de 2019, llamada RemoveDEBRIS, la compañía probó con éxito este arpón en el espacio cuando enganchó un objeto en órbita y lo devolvió a la nave espacial principal. 

Otros métodos experimentales para desorbitar los desechos espaciales probados durante la misión incluyeron una gran red que atraparía los desechos y una vela de arrastre que se adheriría a estos y haría que los mismos se desorbitaran mucho más rápido. 

Parte de la tecnología experimental de Airbus iba a ser utilizada originalmente por el programa e.Deorbit, de la Agencia Espacial Europea, pero la financiación del programa finalizó en 2018, al considerarse que esta sería demasiado costosa. Estos fondos se trasladaron a la misión ClearSpace-1.

El mundo entero ha pospuesto durante décadas la solución al problema de los desechos espaciales, debido a su alto coste y dificultad. Sin embargo, se puede encontrar algo de consuelo en el hecho de que la comunidad espacial, finalmente, se está dando cuenta del problema y, con ello, está dando los primeros pasos necesarios para abordarlo. 

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