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La OCDE alerta del estancamiento de los salarios, a pesar de que el empleo supera al nivel precrisis

Trabajadores colgados de la pared de un edificio
Pixabay
  • La tasa de empleo en los países de la OCDE alcanzó el 61,7% a finales de 2017 y se espera que llegué al 62,1% para finales de año y el 62,5% en el último trimestre de 2019.
  • El ratio de desempleo se situará en el 5,3% a finales del 2018 y el 5,1% en 2019.
  • Ha aumentado la pobreza en la población en edad de trabajar y afectaba al 10,6% en 2015. 

Por primera vez, hay más personas con trabajo que antes de la crisis. La tasa de empleo en los países de la OCDE alcanzó el 61,7% a finales de 2017 y se espera que llegué al 62,1% para finales de año y el 62,5% en el último trimestre de 2019, según concluye el  nuevo informe de la OCDE sobre empleo. Sin embargo, el organismo también apunta que aunque el empleo aumenta, el ritmo de crecimiento de los salarios todavía está lejos de la velocidad precrisis. 

Los salarios crecen aunque lo hacen de forma lenta, tanto que el ritmo se ha reducido a la mitad respecto a hace diez años. Si en el segundo trimestre de 2007, con una tasa media de desempleo similar en los países de la OCDE, el crecimiento del salario nominal era del 5,8%; en el cuarto trimestre de 2017 fue del 3,2%. Pero no sólo eso, este estancamiento se ceba especialmente con las rentas más bajas. 

El informe subraya un empeoramiento en los ingresos de los trabajadores a tiempo parcial frente a los de tiempo completo, que pasa por la disminución de cobertura de prestación por desempleo en muchos países y el persistente desempleo de larga duración. De hecho, según la OCDE menos de uno de cada tres solicitantes de empleo cobran la prestación por desempleo y continúa la tendencia a disminuir esta prestación. 

Leer más: Así son los sueldos en España: 16.500 euros, el más frecuente

Además, el informe señala que la baja inflación y la desaceleración de la productividad son dos de los motivos recogidos por informe como causas que han propiciado el estancamiento de los salarios así como el crecimiento de los trabajos mal pagados.

Según el documento, el ratio de desempleo también se encuentran por debajo de los niveles previos a la crisis y seguirán descendiendo hasta situarse en el 5,3% a finales de 2018 y 5,1% en 2019. Mientras que en Japón, la zona del euro, Estados Unidos y Australia han aumentado las vacantes de empleo, lo cierto es que la pobreza ha crecido entre la población en edad de trabajar y afectaba a un 10,6% en 2015, un punto porcentual más que hace diez años.

Educación y capacitación como recetas

En su lista de recomendaciones, la OCDE insta a los países a desarrollar sistemas educativos y de capacitación de alta calidad que brinden oportunidades de aprendizaje a lo largo de todo el ciclo de vida. Además, alienta a poner en marcha medidas de capacitación mejor dirigidas a los trabajadores en riesgo de quedar atrapados en empleos de baja calidad y baja remuneración o en paro, que implican además una mayor participación de las empresas. 

En cuanto a las desigualdades de género el documento subraya que se ha reducido la brecha salarial entre hombres y mujeres, y aun con todo, las mujeres cobraron un 39% menos que los hombres, teniendo en cuenta  también las horas trabajadas y los salarios. 

En este sentido, el secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, señaló que "esta tendencia al crecimiento sin salario frente a un aumento del empleo pone de relieve los cambios estructurales en nuestras economías que la crisis global ha ido haciendo más grande y pone de manifiesto la urgente necesidad de que los países ayuden a los trabajadores, especialmente a los pocos cualificados".

Además, instó a poner en marcha medidas políticas para ayudar a los trabajadores a adaptarse a un mundo laboral en rápida evolución, en aras de lograr un crecimiento inclusivo. 

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