Cuenta corriente

Una cuenta corriente es un contrato bancario a través del cual un cliente realiza un depósito en un banco.

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  • Una cuenta corriente es un tipo de contrato bancario a través del cual un cliente lleva a cabo un depósito en una entidad financiera.
  • Dado que permite gestionar el dinero y las operaciones financieras del día a día, se trata del tipo de cuenta bancaria más utilizado.
  • Si quieres entender cómo funciona la economía, la tecnología, el mundo empresarial y descubrir el significado de la mayoría de conceptos que escuchas cada día, no te pierdas nuestra sección Qué es.
  1. Qué es una cuenta corriente
  2. Para qué sirve una cuenta corriente
  3. Cómo se identifica una cuenta corriente
  4. Qué condiciones suele tener una cuenta corriente

Qué es una cuenta corriente

Una cuenta corriente es un tipo de contrato bancario a través del cual un cliente lleva a cabo un depósito en una entidad financiera. Puede utilizarse en cualquier momento y para diversos fines, como realizar pagos a terceros, ingresar o retirar efectivo y domiciliar nóminas o pensiones.

Aunque se trata de uno de los muchos productos que los bancos ponen en el mercado, las cuentas corrientes son el tipo de depósito más utilizado por los clientes.

 Por lo general, se encuentran asociadas a una tarjeta de crédito o de débito, que es el instrumento que hace posible disponer del dinero cuando el consumidor quiera.

Por lo tanto, puedes elegir con libertad la entidad financiera en la que prefieres depositar tu capital, tanto si es un banco tradicional como un neobanco o una fintech.

Para qué sirve una cuenta corriente

A grandes rasgos, una cuenta corriente funciona como el soporte para las operaciones financieras que necesitarás realizar en tu día a día. Es decir, es la base que te permite administrar y gestionar tu dinero.

Estas son las principales funciones que puede cumplir:

  • La domiciliación bancaria de gastos e ingresos.
  • El ingreso y retirada de efectivo en cualquier oficina de la entidad.
  • La emisión y recepción de transferencias a otras cuentas, ya sean puntuales o periódicas.
  • La asociación de la cuenta con tarjetas de débito, crédito, monedero electrónico e incluso pagos con smartphone para facilitar las operaciones.
  • La emisión e ingreso de cheques.
  • La adquisición de otros productos bancarios como préstamos e hipotecas.

Cómo se identifica una cuenta corriente

Hasta 2014, las cuentas bancarias se identificaban por el denominado Código Cuenta Cliente (CCC), compuesto por 20 dígitos. 

Sin embargo, la implantación de la Zona Única de Pagos en Euros (SEPA) hizo que se añadiese un Código Internacional de Número de Cuenta (IBAN), formado por 2 letras y 2 números.

Por lo tanto, esta es la composición de los 24 caracteres que conforman una cuenta corriente en España:

  • 2 letras, que representan las iniciales del país de origen de la cuenta. En el caso de España, ES.
  • 2 números, que actúan como dígitos de control, que los bancos utilizan para certificar si el formato es el adecuado.
  • El Código Cuenta Cliente, compuesto por 20 números: los 4 iniciales aluden a la entidad bancaria, los 4 siguientes informan sobre la sucursal o la oficina, los 2 próximos son de control y los 10 últimos corresponden al número de la propia cuenta corriente.

Por otra parte, la persona a cuyo nombre está abierta la cuenta es el titular. Cualquier cuenta puede ser individual, pero también existe la opción de abrirse a nombre de 2 o más personas.

En este caso, la cuenta puede ser solidaria. Si es así, cualquiera de sus titulares tendrá la capacidad de realizar operaciones con su firma personal. Si la cuenta es conjunta, será necesaria la firma de todos sus titulares para autorizar movimientos.

Qué condiciones suele tener una cuenta corriente

A la hora de considerar la apertura de una cuenta corriente, tendrás que analizar con detenimiento cuáles son los requisitos que establece la entidad y cómo encajan con tus necesidades.

La opción ideal será encontrar una cuenta sin comisiones, que te ofrezca las mejores condiciones para llevar a cabo los movimientos que te hacen falta. La opción más recomendable será muy distinta si tu objetivo es ingresar tu nómina o si sólo deseas depositar tus ahorros.

Las entidades no suelen cobrar comisiones siempre que se cumplan las condiciones acordadas. No obstante, debes tener en cuenta que algunos bancos retiran comisiones por llevar a cabo determinadas operaciones.

Por último, harás bien en informarte sobre la red de cajeros de la que dispone el banco elegido y sobre los acuerdos existentes con otras entidades, con el fin de evitar sobrecostes cuando quieras retirar tu dinero.

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