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Seis consejos para evitar sorpresas con un taller mecánico

  • El taller elegido siempre debe tener visible la placa de licencia de actividad y la lista de precios. 
  • Hay que llevarse copia del albarán de entrega con la avería que se ha referido al dejar el coche. 
  • Si aparece algún otro problema, el mecánico deberá llamar y preguntar antes de arreglar nada. 

José Piñera, CEO de Reparatucoche.com nos cuenta en seis consejos cómo evitar sorpresas en el taller de coche. La mayoría de los profesionales de la reparación son honrados, pero hay algunos que consiguen empañar la buena fama de este gremio. 

Por eso, lo principal si no se quiere pagar de más en el taller es dejar claro que se ha llevado el coche allí con un problema concreto y que es eso lo que hay que solucionar. Aunque antes es importante fijarse en el que el establecimiento tenga la placa de actividad que certifica que no es un taller ilegal

Desgraciadamente, todavía persisten una importante cantidad de ellos —tantos que representan al menos el 20% de las operaciones de reparación en España, según GANVAM— y la inmensa mayoría de los timos en los talleres se producen en esta clase de establecimientos. Son fáciles de distinguir por la ausencia de la mencionada placa y porque, casi siempre, ofrecerán no hacer recibo "para ahorrarte el IVA". 

Si no se dispone de una factura, será imposible reclamar después. Además, para no pagar de más en el taller es fundamental fijarse en la tabla de precios, que debe estar visible en la recepción. Ahí debe estar bien especificado el más importante de todos: la hora de mano de obra, que a menudo es lo que más peso tiene en la factura final. 

El margen de diferencia aquí puede ser desde 30 a 80 euros la hora. También debe haber un tablón en el que se anuncie que hay hojas de reclamaciones a la disposición del consumidor en cada taller que, si rellenas, llegarán a un organismo oficial. 

Cuando se deja el coche en depósito al taller, en el albarán de entrega es importante que quede constancia del problema por el que el coche está ahí. La copia que deben entregar al propietario es el único documento sobre el que se podrá plantear una futura reclamación, si fuera necesario.  

Cuando el problema del vehículo se ha diagnosticado, el mecánico del taller debe llamar al propietario para explicarle qué piezas se van a cambiar y el coste de las mismas. Si hubiera alguna otra avería o problema, siempre se debe seguir el mismo paso antes de proceder a su reparación. 

Una vez recogido el coche, es importante recordar que tanto la reparación, como las piezas que se han montado tienen un periodo de garantía, así que si el fallo se repite al cabo de una semana, el recibo del taller será suficiente para exigir que arreglen ese problema. 

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