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El rally tecnológico muestra un problema paralelo al de la burbuja de las puntocom, según el fundador de esta gran firma de análisis

Una pantalla muestra el logo de Apple en el edificio del Nasdaq
Reuters
  • El índice Nasdaq, desde los mínimos del 2008, se ha revalorizado más de un 550%, lo que alerta sobre una posible sobrevaloración.
  • Richard Bernstein cree que demasiados inversores de tecnología se están quedando atrapados peligrosamente en lo que podría “convertirse en otra crisis de puntocom”.
  • El experto cree que estamos en un punto del ciclo tecnológico “en el que los inversores están empezando a convertirse en operadores que actúan por puro impulso”.

La bolsa deja muchas veces recuerdos amargos a su paso. Al margen de la dulzura que baña de rentabilidades a algunos inversores en época de bonanza. Cuando va todo de cara, es más fácil. Y es que el impulso alcista tiene la contrapartida, con el paso del tiempo, de las duras caídas, debido a burbujas que inflan las valoraciones de los valores cotizados, que terminan generando pérdidas en las carteras.

Eso es lo que podría estar pasando dentro del sector tecnológico, o así lo están viendo gran parte de los analistas más importantes de Wall Street. Solo hay que ver que el índice Nasdaq, desde los mínimos del 2008, se ha revalorizado más de un 550%. Un porcentaje que se vio mermado en el último tramo del pasado ejercicio, pero que ya ha recuperado todo su camino.

El selectivo donde se agrupan las compañías tecnológicas más importantes del mundo sobrevuela los máximos históricos. Unos niveles que disuaden a muchos inversores de tomar partido y que generan dudas sobre cuándo se puede producir el final de la fiesta. Dicho de otro modo, que se termine por desatar la gran corrección que ponga en precio la situación que viven muchas empresas.

En esta línea, hay voces autorizadas que consideran que el momento que atraviesan estas firmas, cuya ponderación dentro del mercado norteamericano es muy amplia, es similar al que se vivió en el año 2000, cuando se desató la crisis de las puntocom. Richard Bernstein, fundador de la casa de análisis Bernstein, cree que demasiados inversores de tecnología se están quedando atrapados peligrosamente en lo que podría “convertirse en otra crisis de puntocom”.

Según Bernstein, las emociones entre los inversores son demasiado altas y “divergentes de los fundamentales” de las propias empresas. A su modo de ver, estamos en un punto del ciclo tecnológico “en el que los inversores están empezando a convertirse en operadores que actúan por puro impulso”. De esta forma analiza que hay mucha gente que cree que “la tecnología ya no es cíclica”. Es algo nuevo. Es algo diferente. Y eso suena “un poco como lo que sucedió en marzo del 2000”.

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El ejemplo del pasado

La desaparición de la burbuja de las puntocom comenzó el 11 de marzo de 2000.  El 9 de octubre de 2002, el Nasdaq perdió casi el 80% de su valor.

A Bernstein no le preocupa que las valoraciones estén fuera de control y considera que se producirá otra “caída épica del sector tecnológico” en la bolsa. Además, le preocupa que los inversores se estén preparando para que se produzca una decepción al utilizar una forma de analizar defectuosa “cuando la desaceleración de las ganancias afecta a Wall Street”.

Según valora, a medida que los beneficios se desaceleren, lo que la mayoría de los analistas piensa que va a suceder este año, “la tecnología será generalmente uno de los sectores con peor desempeño”.

Bernstein está atacando la desaceleración proactivamente. A principios de enero, redujo su exposición a la tecnología en más de la mitad. Algunos pueden cuestionar el momento de la rotación. El Nasdaq ha subido más del 15% este ejercicio.

Sin embargo, el experto sigue en pie con su estrategia. Cuando los beneficios se desaceleran, apunta, el factor más importante en una cartera es “la calidad y la estabilidad”.
 

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