Los secretos de la terminal de Bouzas, desde donde se distribuyen hasta 400.000 coches a todo el mundo cada año

El autor, desde el puente de uno de los barcos transportadores de vehículos en Vigo
El autor, desde el puente de uno de los barcos transportadores de vehículos en Vigo

El día, como ya es costumbre en la terminal de carga de Bouzas (puerto de Vito, Pontevedra), ha amanecido de color gris panza de burro. "Al menos no llueve", me comentan, mientras oteo en el horizonte una nubarrona negra como el azabache tan grande como el barco que tengo a mi espalda.

Se trata del Spica Leader, con bandera de Monrovia (Liberia), un enorme barco de 190 metros de eslora por cuya boca de carga en la popa hace horas que no hacen más que entrar vehículos. 

Imagen de la popa del Spica Leader, uno de los navíos que transportan vehículos desde la terminal carga de Bouzas (Vigo)

El Spica Leader es uno de los muchos barcos que hacen parada en la terminal de carga del puerto de Vigo, para soltar coches, procedentes de otros puertos y que serán distribuidos por la geografía española.

Pero su principal cometido, como el de los otros 6 barcos que recalan en el puerto de Vigo cada semana, es recoger vehículos para distribuirlos por el norte de Europa, Egipto, Turquía e Italia, previo paso por Canarias.

Vehículos a la espera de ser cargados en el barco.

En el caso concreto del Spica Leader, proviene de Sudáfrica, donde ha cargado previamente unos cuantos de cientos de Ford Ranger y Mercedes Clase C y los ha descargado en Bouzas para ser distribuidos en España y otros países de la Europa cercana.

Además, hará sitio para llevarse unos cuantos de miles de modelos de Stellantis, sobre todo Peugeot 2008, uno de los modelos que se fabrican en la cercana planta de Vigo, que está situada a unos 4 km, y de donde salen cada día unas 2.300 unidades de la línea de montaje. 

Cada barco puede alojar hasta 3.000 vehículos

Cada barco como el Spica Leader puede transportar en sus 10 y 12 plantas (dependiendo del tamaño de la nave) un total de 3.000 vehículos.

En dos jornadas de trabajo imparable a razón de 50 coches por día y estibador en dos turnos (mañana y tarde) con 14-15 operarios se llena el navío.

Un vehículo es conducido por un estibador dentro del barco

Lo normal es que en una jornada de trabajo se muevan entre 1.400 y 1.500 vehículos: 1.100-1.200 de carga y 300 de descarga.

La estrategia de carga se basa en el denominado Last in, first out, es decir, primero se cargan los vehículos que se descargarán después, mientras que se dejan para el final y más cercanos a la boca de salida en popa los que primero serán descargados.

Esto es un auténtico Tetris para automóviles en el interior del barco

En el interior del barco la entrada de vehículos es constante, y es simplemente alucinante cómo se aprovecha el espacio aquí dentro. Es una suerte de Tetris, cada vehículo aparcado... qué digo aparcado, pegado a otro, y así filas y más filas.

No solo se transportan turismos o vehículos comerciales; también hay auténticos artefactos de obra pública, como el que se muestra en la imagen.

El autor, junto a un vehículo de obra pública que es transportado en el barco Spica Leader

Pregunto a uno de los responsables de la operación de carga acerca de las llaves de los coches: ¿cómo saber qué llave corresponde a qué coche? "Sencillo; las llaves están puestas". Sencillo y lógico.

Eso sí, aprovecha para contarme que a los vehículos que se embarcan le quitan todo lo que sea susceptible de ser sisado. "Hace años robaban mecheros, dobles intermitentes...".

 

Echo un vistazo a la terminal de carga de Bouzas desde el puente del Spica Leader, y la vista hasta donde abarca está ocupada por coches y más coches. Cada año, nos cuentan, se exportan desde aquí entre 300.000 a 400.000 vehículos al año. 

"De enero a mayo de 2022 se han dejado de producir unos 120.000 coches en Stellantis Vigo por escasez de chips semiconductores y por tanto, es la cantidad que ha dejado de exportarse", explican.

Un operario camina entre vehículos de Peugeot y Opel estacionados en los depósitos de la terminal de Bouzas (Vigo)

La terminal de carga de Bouzas, que tiene una capacidad de albergar hasta 18.000 coches, lleva operando desde 1968 y aunque parezca mentira son contados los incidentes registrados. 

Los de más calado: el robo de 6 BMW X6 y otros tantos Mini, y el más sonado cuando en unas fiestas soltaron fuegos artificiales, sopló el viento y unos 300 coches fueron pasto del fuego. "A día de hoy se ha reforzado la seguridad en todos los sentidos", indican.

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