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Así es como utilizar palabras malsonantes en tu día a día pueden afectar a tu cuerpo y a tu cerebro

  • Decimos una media de 80 a 90 palabras mal sonantes al día.
  • Un estudio ha demostrado que son capaces de eliminar el estrés y aliviar el dolor.
  • Estas "groserías" son incluso capaces de crear lazos entre compañeros de trabajo.

Esta es la transcripción del video. 

Los estadounidenses están diciendo más tacos hoy que nunca. De hecho, el estadounidense promedio dice una media de 80 a 90 palabras mal sonantes todos los días. Son como cinco palabrotas cada hora del día. Y puede que no sea en vano. Puede que decir estas palabras puedan ayudarte a vivir una vida más feliz y saludable a largo plazo.

Cuando te golpeas el dedo del pie y gritas tu palabra favorita de cuatro letras, en realidad te estás ayudando a ti mismo. Se sabe que maldecir en alto aumenta la frecuenta cardíaca, lo cual puede ayudar a reducir el dolor. Un estudio descubrió que las personas que mantenían sus manos en agua helada mientras maldecía duraban un 50% más que las personas que usaban palabras neutrales como “madera” y “plano”.

Y si aún no te hemos convencido de que deberías maldecir más, ten esto en cuenta: soltar tacos puede ser la clave para mejorar tus entrenamientos. Los investigadores pidieron a personas que maldijeran mientras hacían spinning y sostenían un dispositivo que medía la fuerza con la que apretaban. No te lo vas a creer, pero los participantes pedalearon más rápido y se agarraron con más fuerza cuando soltaban sus improperios favoritos. Y maldecir no solo te ayudará a ponerte en forma, sino que también reduce el estrés y la ansiedad.

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Por ejemplo, un estudio descubrió que las palabras malsonantes ayudaban a los conductores a sobrellevar mejor su frustración en la carretera cuando un peatón se les cruzaba de manera incorrecta. Y, de hecho, este tipo de alivio emocional es tan común que tiene un nombre: lalochezia. Los científicos piensan que este alivio es una de las razones por las que hemos evolucionado para soltar tacos a la primera, por que es una forma de expresar emociones fuertes, como la ira y la frustración, sin tener que dar un puñetazo o lanzarnos.

Y este método – de elegir palabras por encima de la violencia- también tiene otros beneficios. Los estudios demuestran que las personas que sueltan tacos son vistas como más genuinas y sinceras. Y los investigadores han encontrado que las personas que son capaces de numerar más palabras groseras también son más honestas cuando se las mide en una escala de mentiras. Pero todavía hay un lugar donde maldecir es casi siempre imposible: el trabajo. Pero tú también podrías tener una buena excusa para desahogarte.

Los investigadores estudiaron aun equipo de trabajadores de una fábrica de jabón en Nueva Zelanda, y observaron el uso de una palabra en particular, la llamaremos la palabra con “j”. Resulta que el uso que la palabra con “j” ayudó a muchos trabajadores a expresar más cortesía, a eliminar la tensión y a establecer vínculos entre sí. Así que, no te estamos diciendo que maldigas a tu jefe, pero un par de palabrotas por aquí y por allá no pueden hacerte daño, y j*der, te puede incluso ayudar.

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