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5 retos que tendrá que afrontar Christine Lagarde al frente del BCE

Christine Lagarde, presidenta del FMI, y Mario Draghi, presidente del BCE.
BCE
  • El reparto de altos cargos en la UE parece que llevará a la francesa Christine Lagarde, actual presidenta del FMI, a presidir el BCE.  
  • La actual presidenta del FMI deberá hacer frente a varios retos de la política monetaria común como la subida o bajada de los tipos de interés; así como la gestión de la posible recesión que se perfila en el horizonte. 
  • Además, el organismo debe enfrentarse a otros puntos dudosos de la economía como la inflación o las políticas de estímulo económico. 
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El reparto de poderes de la UE entre las grandes potencias europeas deja como resultado previsible que Christine Lagarde sea la nueva presidenta del BCE.

La actual presidenta del FMI sustituiría a Mario Draghi para ser la cabeza visible de la política monetaria de la zona del euro en un momento de encrucijada entre seguir con los tipos de interés a la baja, luchar contra las amenazas de ralentización de la zona del euro y, por supuesto, que la inflación se quede cerca del 2% pero sin superar el 2%. 

Estos son los retos que tendrá que afrontar la nueva presidenta del BCE: 

 

Qué hacer con los tipos de interés

Mujer sacando dinero de un cajero automático
Gettyimages

La apuesta de los expertos es que los tipos de interés continuarán al mínimo durante más tiempo. La gestora francesa Groupama anticipa un "largo era de tipos muy bajos".

Su economista jefe, Christophe Morel, apunta que en este contexto, su miedo es no tener las herramientas de política monetaria en el futuro para poder reaccionar. Así que esperan que la sucesión de Draghi sea de alguien con personalidad para que pueda reaccionar. 

Por su parte, los analistas de Bankinter señalan que manejan un escenario donde el BCE mantenga sin cambios hasta 2021 el tipo de referencia, actualmente en el 0,0%. Además, piensan que retrasará hasta esa misma fecha la subida del tipo de depósito que aplica a los bancos desde el -0,4% hasta -0,2% frente a la cifra estimada anteriormente de 2020. 

Este escenario de retraso en la subida de los tipos de interés contrasta con la idea inicial de Draghi que esperaba poder retirarse de su mandato con un aumento de tipos en 2019 dejando a la zona del euro recuperada. Pero las dudas sobre cómo evolucionará la economía comunitaria ha llevado a un retraso en la toma de esta decisión. 

El control de la inflación: cerca del 2% pero sin superarlo

Angela Merkel
Wikimedia/Sven Mandel

Uno de los objetivos del BCE es controlar la inflación. Ese famoso lema de hacer que se acerque al 2%, pero sin pasarlo. Sin embargo, la previsión es que la inflación se aleje de ese 2%. Lagarde tendrá que hacer frente a la gestión de este indicador que se mantiene en niveles más bajos de este límite deseado por el organismo. 

Los analistas de Bankinter en su último apunte señalan que esto está ocurriendo "a pesar de la recuperación de los salarios y el incremento de la masa monetaria". 

La posible recesión que se perfila en el horizonte

La ministra de Economía, Nadia Calviño, junto a su homólogo irlandés Paschal Donohoe, y el comisiario económico europeo Pierre Moscovici
La ministra de Economía, Nadia Calviño, junto a su homólogo irlandés Paschal Donohoe, y el comisiario económico europeo Pierre Moscovici Reuters

Desde que hace más de diez años estallara la crisis económica, Europa se ha enfrentado a una serie de escenarios que hasta ese momento parecían impensables.

Tras haber atravesado por momentos de elevada tensión con una crisis de la moneda única que amenazó en varios momentos con romperse y pasó por rescates de varios países, parecía que la zona del Euro afrontaba un camino hacia la recuperación.

Sin embargo, los últimos acontecimientos como la guerra comercial u otras tensiones geopolíticas como las existentes entre Estados Unidos e Iran hacen que el horizonte económico se perfile complicado. 

Lagarde al frente del BCE deberá lidiar con el nuevo escenario macroeconómico que se avecina y donde los gigantes europeos como Alemania empiezan a mostrar signos de debilidad en la recuperación. 

Cómo equilibrar las fuerzas políticas entre países

Pedro Sánchez y Emmanuel Macron
Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de España, y Emmanuel Macron, presidente de la República Francesa. REUTERS/Charles Platiau

Algunos economistas han podido verse sorprendidos por el futuro nombramiento de un perfil como el de Christine Lagarde para ponerse al frente del BCE. En primer lugar porque Lagarde es abogada y no economista. Sin embargo, otros analistas que esta es su principal ventaja. 

En este sentido, David F. Lafferty, Chief Market Strategist de Natixis Investment Managers, duda que "importe mucho" que no sea economista.

Lafferty apunta que Lagarde tiene un perfil más de "animal político" y menos de economista tradicional pero subraya que en este punto "su habilidad para moverse entre los políticos europeos probablemente es más valiosa que un doctorado en Económicas” en las circunstancias actuales, en las que “las herramientas monetarias han perdido mucha de su eficacia".

Las tensiones vividas durante la crisis del euro con varios bloques diferenciados de países donde la geopolítica marcaba la toma de decisiones en una Europa que tenía diferentes prioridades en función de países pone esto de manifiesto. Lagarde deberá lidiar entre alemanes y sus halcones, países mediterráneos y el pujante grupo del Este. 

Cómo gestionar la política de estímulos monetarios

Un billete de 50 euros en la sede del BCE.
BCE

No es sólo la decisión de subida de tipos la que tendrá que tomar el sucesor de Draghi, en medio de la crisis que azotó la zona del euro, el BCE decidió tomar una serie de medidas para estimular la economía como fue la compra de deuda en el mercado.

El organismo acabó con este programa a finales de diciembre, aunque seguirá presente en el mercado con su plan de reinversiones de los vencimientos de deuda acumulada en su balance. La entidad de esta forma mantendrá su plan de reinversiones de la deuda adquirida durante un periodo prolongado "más allá de la primera subida de los tipos de interés". 

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