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El coste oculto de la brecha de género: los ascensos de las mujeres a altos cargos aumentan sus posibilidades de divorcio, pero no las de los hombres

Una imagen de la manifestación del 8M en Madrid.
Reuters
  • Subir a puestos directivo o escalar en cargos públicos aumenta las posibilidades de divorcio de las mujeres.

  • Sin embargo, esto no ocurre en el caso de los hombres. Esta es la conclusión de un estudio elaborado por dos investigadores suecos: Olle Folke and Johanna Rickne. 

  • El estudio analiza datos de Suecia, pero los investigadores advierten que si esto ocurre en un país de los más igualitarios del mundo se puede aplicar a otros países con leyes menos favorables o una concepción de familia más tradicional. 

  • La investigación analiza los matrimonios de hombres y mujeres que alcanzan los puestos más altos tanto de la administración pública como de la empresa privada. 

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La brecha de género va más allá del salario. Subir a puestos directivo o escalar en cargos públicos aumenta las posibilidades de divorcio de las mujeres. Sin embargo, esto no ocurre en el caso de los hombres. Esta es la conclusión de un estudio elaborado por dos investigadores suecos: Olle Folke and Johanna Rickne. 

“Hemos estudiado la movilidad de hombres y mujeres hacia altos puestos desde la perspectiva del hogar. Hemos visto que estos ascensos desestabilizan los matrimonios de las mujeres pero no afectan a la duración de los de los hombres”, escriben en las conclusiones de un paper titulado All the Single Ladies: Job Promotions and the Durability of Marriage. respecto al que acaban de publicar un artículo en el blog de la London School of Economic and Political Science

Los autores señalan que es importante mencionar que Suecia es uno de los países más igualitarios del mundo según muestran algunas clasificaciones. De esta forma, destacan que el país es conocido por tener una serie de políticas de apoyo para potenciar la incorporación de las mujeres al mundo laboral que han llevado a que la participación de las mujeres supere el 80% desde principios de 1980. Además, destacan que estudios recientes muestran que en Suecia ser una mujer profesional ya no está asociado a no tener hijos o casarse.

Por tanto, señalan que las conclusiones que han extraído de Suecia pueden ser válidas para otros países teniendo en cuenta el contexto. “El estado de bienestar sueco y la normativa relacionada con la igualdad debería proveer un entorno ideal para la igualdad de oportunidades laborales. El reparto de tareas en el hogar es más igualitario que en otros países y el sistema de cuidados estatal para niños y mayores a un precio asequible debería ser una ayuda para los hogares”, apuntan. 

“Nuestra conclusión es si la familia es una fuente de tensión para las mujeres que tratan de compaginar una carrera con la familia en este contexto, esta situación aplicará para mujeres con la misma ambición pero en contextos con políticas menos propicias o incluso con conceptos de familia más tradicionales”, señalan los investigadores. 

Leer más: Qué es la brecha salarial y por qué las mujeres cobran menos

La investigación analiza el efecto que tiene tanto en los cargos públicos como en los privados la promoción para hombres y mujeres en sus matrimonios. En el caso de los cargos públicos, existe la posibilidad de comparar además con aquellas personas que no han obtenido el cargo. 

Este gráfico muestra cómo las mujeres que consiguen dar un paso más en la carrera política o empresarial llegando a cargos más altos tienen mayores posibilidades de acabar divorciándose. 

Diferencia en el efecto en el matrimonio para hombres y mujeres de los ascensos.
IFN

La investigación concluye que una de las razones por las que se produce esto, según apuntan los investigadores, es que el matrimonio y los comportamientos en las primeras fases de las relaciones continúan siendo muy tradicionales, incluso en las familias en las que las mujeres han hecho avances en los puestos altos. 

“En nuestra base de datos de altos puestos, las mujeres son normalmente más jóvenes que sus esposos, mientras que los hombres son mayores, y son las mujeres quienes ha tomado la mayor parte del permiso por tener hijos”, apuntan. Los investigadores señalan que estos factores crean un contexto en el que se alinean con la idea tradicional de familia y de roles entre hombres y mujeres.

De esta forma, el ascenso de los hombres sería asumido como algo que se alinea con las ideas establecidas mientras que para las mujeres crearía un “desajuste” entre las expectativas y lo que finalmente ocurre, por lo que sería un detonante de estrés mientras se renegocian los roles. 

Otro de las razones que apuntan en la investigación es que el ascenso a puestos directivos puede generar un cambio en el equilibrio de los ingresos de los hogares. “Hemos visto que es más habitual el divorcio en los hogares en los que el ascenso de la esposa cambia la división de los ingresos quitándole al marido el tradicional puesto dominante”,añaden. 

Los autores señalan que es el primer estudio analítico sobre cómo afecta al matrimonio la promoción a los puestos más altos de la escala. Para ello han analizado los datos de tres tipos de trabajos en Suecia y la evolución de los matrimonios de quienes acceder a ellos. Así, dos de los tipos de trabajo analizados corresponde a la administración pública tanto alcaldes locales como parlamentarios nacionales. Mientras que el tercer tipo de puesto que se analiza corresponde al sector privado y se centra en los directores generales de empresas con más de 100 trabajadores. 

“Estos tres tipos de puestos suelen calificarse como trabajos top en economía porque tienen un alto status, una larga jornada laboral y de media los ingresos se encuentran en el percentil más alto de la distribución de ingresos”, señalan en el texto. 

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