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Así ha sido la explosión de las aceleradoras de startups en España

De izquierda a derecha, Gonzalo Martín-Villa, Chief Innovation Officer; Helena Díez-Fuentes, conductora del evento; y Miguel Arias, responsable de Wayra y Global Entrepreneurship Director
De izquierda a derecha, Gonzalo Martín-Villa, Chief Innovation Officer; Helena Díez-Fuentes, conductora del evento; y Miguel Arias, responsable de Wayra y Global Entrepreneurship Director Telefónica

No hace falta remontarse muchos años atrás, solo dos, para analizar el boom que se ha producido en el ecosistema de innovación y startups en España en materia de creación y lanzamiento de aceleradoras. Y ahí las corporaciones han tenido un peso importante. Desde el año 2016 hasta la actualidad el número de iniciativas corporativas puestas en marcha en España se sitúa ya por encima de las 40.

De las 156 aceleradoras identificadas este año 2018 (152 incluidas en la Guía de Inversión 2018 más cuatro nuevas aceleradoras creadas este mes de octubre), un 25% ya son iniciativas de innovación y aceleración vinculadas a corporaciones. Un dato muy elevado para un ecosistema donde las grandes empresas no tenían apenas presencia en el sector hace poco más de cinco años. 

El 2016 marcó el inicio de las corporaciones

Con el lanzamiento de nuestra primera edición de la Guía de Inversión para Startups, eran ya 13 las iniciativas de aceleración vinculadas a las corporates. Dos de ellas ya venían con un track record importante en materia de aceleración, y siguen siendo las más conocidas en España: Wayra y Lanzadera.

La aceleradora Wayra, iniciativa impulsada por Telefónica, nacía en el año 2011. La apuesta innovadora de la teleco, que pasó a estar liderada y coordinada por Javier Placer, contaba con una estrategia global de inversión y aceleración de empresas tecnológicas, que mutó de aceleradora a un ecosistema global y más conectado estructurado en espacios de incubación denominados "crowdworkings". Estos se incluían dentro del paraguas de Telefónica Open Future, que contaba con 15 espacios en España y más de 40 en Latinoamérica, además de otros en Europa y Asia.

La otra iniciativa más longeva hasta la fecha era Lanzadera, iniciativa creada en 2013 por Juan Roig, dueño de Mercadona, que se ha convertido en un referente en la aceleración y ahora en la incubación de proyectos en la capital del Turia. Esta iniciativa, junto a EDEM y Angels Capital, constituye uno de los polos de emprendimiento más grandes de Valencia y de España, y se encuentra situado en el espacio de la Marina de Empresas, donde aceleran más de 50 startups anualmente. Además, cabe destacar que ya existía un programa de apoyo a los emprendedores desde 2009, como era el programa YUZZ, iniciativa del Banco Santander, pero que no llegaba a acelerar proyectos maduros sino más bien ideas iniciales en sus fases iniciales de creación.

Era durante los años 2015 y 2016 cuando ya surgían las primeras iniciativas corporativas que lanzaban tímidamente convocatorias abiertas en búsqueda de startups. La mayor parte de ellas se encontraban en Madrid (ocho en total). Era el caso, por ejemplo, de Impulsa Visión, iniciativa de RTVE nacida en 2015 que abría una convocatoria en búsqueda de proyectos innovadores y creativos vinculados al campo de los contenidos, la gestión empresarial y de organización.

Impulsa Visión de RTVE
RTVE

En el ámbito fintech, era Bankia Accelerator quien, un año más tarde, en 2016, daba sus primeros pasos ayudada por Conector al lanzar su primer programa de aceleración en búsqueda de proyectos tecnológicos e innovadores. Otra empresa que apostaba por la aceleración, esta vez en el sector de la restauración, era el Grupo Mahou San Miguel quien lanzaba la iniciativa Barlab ese mismo año. La iniciativa va por su tercera edición y busca empresas con tecnologías aplicables a la experiencia del consumidor en el bar y en el sector hostelero. La tercera aceleradora corporativa en nacer era Caser Aceleradora (2015), que un año más tarde cerraba su iniciativa al no lograr dar valor a las empresas entre sus líneas de negocio. Buscaba proyectos que estuviesen alineados con sus áreas de negocio: seguros, residenciales, hospitales y servicios.

Otras cuatro iniciativas veían la luz en 2016, aunque ninguna de ellas con un claro programa de aceleración e incubación de startups. Fundación Línea Directa, perteneciente a Bankinter, y Pascual Startup, ambas vinculadas más a premios y reconocimientos en sus respectivos sectores que en acelerar internamente startups. Otras iniciativas creadas por estas fechas fueron: el programa de Cuatrecasas Acelera, apoyado y dirigido por Telefónica Open Future y especializado en el sector legaltech; y el Fondo de Emprendedores Repsol, programa emprendedores que impulsa iniciativas y apoya proyectos que aportan soluciones reales y novedosas en el ámbito de la energía.

Leer más: Telefónica relanza Wayra, la aceleradora de startups que apuesta por la "innovación abierta"

En Barcelona, donde las corporaciones no tienen tanto arraigo, eran dos las iniciativas que nacían con fuerza. En primer lugar se creó en el 2014 BStartup, un programa perteneciente al Banco Sabadell, que apoya ideas innovadoras y las cuales financia y acelera (invierten y apoyan a 20 compañías por año). Además, ese año nacía el primer programa en el ámbito de la automoción, Seat Accelerator, que buscaba ideas disruptivas y rompedoras en el ámbito de la movilidad. Otra de las iniciativas que vio la luz en España durante 2016 fue la de Airbus Bizlab.

También cabe destacar uno de los programas creados entre la administración pública y una corporación, es el caso del Programa Minerva (2007), un programa promovido por Vodafone y la Junta de Andalucía que busca impulsar proyectos tecnológicos en la región andaluza.

2017 y 2018, los años del boom

Pero sin duda ha sido durante los años 2017 y 2018 cuando más corporaciones han decidido poner en marcha sus iniciativas en el ecosistema de innovación española, principalmente en torno a tres tipos de iniciativas con las que poder relacionarse con el ecosistema de startups en España: Open Innovation, intraemprendimiento o el lanzamiento de su aceleradora o programa de aceleración internos (o gestionados por terceros), en la mayoría de los casos muy verticalizados y enfocados en las líneas de negocio de las compañías.

Se han adentrado en el ecosistema tecnológico español las aseguradoras Santalucía, AXA, MUTUA Madrileña, Caser y hace pocas semanas Mapfre, última empresa en lanzar su aceleradora vertical especializada en insurtech; tres de las cuatro Big Four españolas tienen presencia activa en el ecosistema tecnológico: Deloitte, KPMG y PriceWaterHouse Coopers; bancos como Bankia, ABANCA o el antes mencionado Banco Sabadell; dos de las tres telecos más importantes de España (Orange y Vodafone, ya que Telefónica lleva ya años posicionada en el ecosistema); empresas del sector de la energía, la construcción e las infraestructuras como Acciona, Ferrovial, EDP, Endesa/Enel, Sacyr, Cemex, Iberdrola, Indra o Enagás; o grandes empresas del sector público como Correos, Renfe, AENA o INECO además de otras corporaciones o multinacionales como Sanitas, Asics, Porsche o Cofares entre otras…

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