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Un astronauta asegura que este telescopio abandonado es la mejor opción de la NASA para defender a la Tierra de asteroides "asesinos de ciudades"

[RE] telescopio para detectar asteroides asesinos
Un concepto artístico del telescopio para la caza de asteroides NEOCam. NASA/JPL-Caltech
  • Un pequeño asteroide puede golpear la Tierra con la fuerza de varias armas nucleares y destruir ciudades enteras.
  • Una pequeña parte de esos asteroides se estima que han sido encontrados, pero la NASA se supone que encontrará el 90% de ellos para el 2020.
  • Rusty Schweickart, astronauta jubilado, sostiene que un telescopio espacial relativamente barato, llamado near-Earth Object Camera (Cámara de Objetos Cercanos a la Tierra), podría localizar estas rocas espaciales y hacerlo rápidamente.
  • La NASA ha negado el financiamiento completo de la NEOCam varias veces porque el proceso de selección de la misión de la agencia se enfoca primeramente en la ciencia.
  • Los partidarios de NEOCam aseguran que el telescopio necesita solo 40 millones de dólares más en el presupuesto de la NASA para ser lanzado al espacio.
  • Depende del presidente Trump y el Congreso el elevar el presupuesto de la NASA lo suficiente como para apoyar la misión.

Un antiguo astronauta de la NASA afirma que la agencia para la que trabajaba tiene el deber de proteger a los ciudadanos de losasteroides asesinos, pero que no está cumpliendo con esa obligación.

La amenaza de los impactos de asteroides la Tierra puede parecer tan abstracta como el espacio exterior en sí mismo. Pero el riesgo, aunque infrecuente, es real: y potencialmente más mortal que la amenaza depositada en algunas de las más poderosas armas nucleares jamás detonadas.

Riesgo de muerte desde el cielo

En 1908, una roca espacial estimada en varios metros de diámetro penetraba en la atmósfera de la Tierra a miles de kilómetros por hora, lo que provocó que el cuerpo extraño explotara sobre la remota región de Tunguska en Rusia con la fuerza de un arma termonuclear. La explosión resultante aplastó los árboles de un área de casi el doble de tamaño que la ciudad de Nueva York.

A photograph of trees blasted down by the Tunguska Event in 1908.
Una fotografía de los árboles derribados por el evento de Tunguska en 1908. Wikimedia Commons

Wikimedia Commons

Más recientemente, en 2013, un meteorito de aproximadamente 70 pies (más de 21 metros) de ancho cayó sobre Chelyabinsk, en Rusia.

Leer más: El plan de la NASA para detectar y destruir asteroides antes de que impacten con la Tierra

La bola de fuego rompió las ventanas en kilómetros a la redonda y envió a más de 1.000 personas en múltiples ciudades a hospitales, varias docenas de ellas con lesiones graves.

Sabemos que están ahí fuera

La NASA es claramente consciente de tales riesgos, al igual que lo son los legisladores.

En 2005, el Congreso de los Estados Unidos hizo uno de los siete objetivos centrales de la NASA el rastrear el 90% de los asteroides de 460 pies (140 metros) o mayores, lo que podría conllevar un suceso de nivel peor que el de Tunguska. La fecha límite legalmente obligatoria para este objetivo es 2020.

Hasta ahora, sin embargo, los telescopios en la Tierra y en el espacio han encontrado menos de un tercio de estos objetos cercanos a nuestro planeta (NEO, por sus siglas en inglés) y es casi seguro que la NASA no llegue a su fecha límite.

Equivalent area of destruction for a Tunguska-sized asteroid over New York City.
Área de destrucción equivalente para un asteroide del tamaño de Tunguska sobre la ciudad de Nueva York. NASA

Prácticamente, esto significa que aún no se han encontrado decenas de miles de NEOs lo suficientemente grandes para destruir una ciudad, según un informe de junio de 2018 publicado por la Casa Blanca.

El mismo informe concluye que, incluso con las capacidades actuales y planificadas, menos de la mitad de esas rocas espaciales se localizarán para el 2033.

Tenemos la tecnología para enfrentar el problema

Russell "Rusty" Schweickart, un ingeniero aeroespacial retirado que participó en la misión Apollo 9, afirma que hay una solución a la espera para este problema: la NASA puede lanzar la Cámara de Objetos Cercanos a la Tierra (Near-Earth Object Camera, NEOCam), que es un pequeño observatorio de infrarrojos, al espacio.

"Es un telescopio de descubrimiento crítico para proteger la vida en la Tierra, y está listo para funcionar", ha explicado Schweickart a Business Insider Estados Unidos en la Cumbre del Espacio de The Economist el 1 de noviembre.

Los diseñadores de NEOCam han orientado la misión a la NASA varias veces. La misión ha recibido varios millones de dólares de aquí y allá para continuar su desarrollo en respuesta a esas propuestas, pero la agencia ha negado la financiación total en todos los casos, ya que no es la mejor misión centrada exclusivamente en la ciencia.

"Por el amor de Dios, financiad esto como un programa principal. No lo pongáis en competencia con la ciencia", ha dicho Schweickart. "Este es un programa de seguridad pública".

Cómo la NEOCam buscaría asteroides 'asesinos de ciudades'

An artist's concept of the NEOCam asteroid-hunting telescope.
Un concepto artístico del telescopio para la caza de asteroides NEOCam. NASA/JPL-Caltech

NASA/JPL-Caltech

Las rocas espaciales reflejan la luz del sol.

Los telescopios que están mirando en el lugar correcto en el momento adecuado pueden detectar un punto de esa luz que se escurre a través de la oscuridad del espacio. Esto permite a los científicos calcular la masa, la velocidad, la órbita y las probabilidades de un NEO (por "Objeto próximo a la Tierra") y las probabilidades con las que eventualmente se estrellará contra la Tierra.

Los NEOs pequeños, sin embargo, no son muy brillantes. Esto significa que un telescopio tiene que ser grande, captar una gran parte del cielo y usar un hardware muy avanzado para recogerlos. Estos monstruosos telescopios tardan mucho tiempo en construirse y calibrarse y son caros en términos presupuestarios.

Toma el ejemplo del Large Synoptic Survey Telescoped (LSST), por ejemplo, que es una de las mejores esperanzas actuales de la Tierra para encontrar estos asteroides mortíferos. El proyecto comenzó en 2015 y se espera que su construcción cueste alrededor de 500 millones de dólares. En base a su programa de construcción actual, no estará en pleno funcionamiento lo más pronto posible hasta finales de 2021, ni podrá cumplir el objetivo de detección del 90% establecido por el Congreso hasta mediados de la década de 2030.

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LSST, como todos los observatorios terrestres, también tiene dos limitaciones principales.

El primero: "No puedes ver asteroides cerca del sol. Estás cegado por el cielo" ha afirmado Mark Sykes, director del Instituto de Ciencia Planetaria y científico del equipo NEOCam, según comentó previamente a Business Insider Estados Unidos. "En ese momento tenemos que esperar hasta que salgan frente a nosotros".

Sykes ha dicho que el segundo inconveniente es que los telescopios terrestres se basan principalmente en la luz visible para la detección. "Si [un asteroide] tiene una superficie oscura, va a ser muy difícil de ver", explica.

The infrared camera sensor for the proposed NEOCam asteroid-hunting mission.
El sensor de cámara infrarroja para la misión de caza de asteroides propuesta por NEOCam. Teledyne

Teledyne

NEOCam aborda estos dos problemas al estar en el espacio, donde Sykes dice "el cielo no te ciega".

El telescopio también usaría una cámara infrarroja avanzada de alta resolución. El infrarrojo es una longitud de onda de luz más larga que es invisible para nuestros ojos, pero si una fuente es lo suficientemente fuerte, — digamos un fuego ardiente— podemos sentir la luz invisible como calor en nuestra piel.

Los asteroides calentados por el sol, elementos radiactivos o ambos emitirán luz infrarroja, incluso cuando son demasiado pequeños u oscuros para que los telescopios terrestres puedan verlos. Lo que significa que NEOCam podría detectarlos simplemente por sus marcas de calor.

Esta aproximación ya está probado que funciona.

El principal ejemplo es el telescopio de exploración de infrarrojos de campo amplio (WISE, por sus siglas en inglés) de ocho años de la NASA, que ha encontrado aproximadamente 275 NEOs, incluidos 50 asteroides potencialmente peligrosos, o PHO (llamados así porque están a 4,6 millones de millas (7,4 kilómetros) de la Tierra en algún punto en sus órbitas).

Fewer asteroids exist than previously thought, but smaller space rocks elude easy detection.
Existen menos asteroides de lo que se pensaba anteriormente, pero las rocas espaciales más pequeñas evitan la detección fácil NASA/JPL-Caltech

NASA/JPL-Caltech

Sin embargo, es un telescopio menos potente, tiene un campo de visión más pequeño, una cámara más antigua que requiere enfriamiento criogénico que con el tiempo se agota (NEOCam no lo necesita) y no ha sido diseñado solo para cazar asteroides. El telescopio, ahora llamado NEOWISE, puede finalizar sus operaciones en diciembre de 2018.

NEOCam es la mejor esperanza inmediata de la Tierra para la detección rápida de asteroides

De acuerdo con un estudio reciente en The Astronomical Journal, ni NEOCam ni LSST lograrían por sí solos el 90% del mandato de detección fijado por el Congreso —solo con el trabajo conjunto, según los investigadores, los observatorios podrían lograr ese objetivo durante una década.

Pero NEOCam ofrece mejoras significativas a la situación bajo LSST.

En su última propuesta a la NASA, el equipo NEOCam propuso lanzarlo en 2021 y encontrar dos tercios de los objetos perdidos en la categoría de más de 460 pies (140 metros) dentro de cuatro años, o aproximadamente una década antes de lo programado por LSST.

Según el informe publicado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología de la Casa Blanca (NSTC) en diciembre de 2016, menos del 70% de todos los NEO que tienen 460 pies (140 metros) o más no se ha encontrado. Esto equivale a aproximadamente 25.000 asteroides cercanos y aproximadamente 2.300 potencialmente peligrosos.

El informe de NTSC sugiere que un telescopio en órbita como NEOCam también podría ayudar a erradicar los asteroides que golpearían en algún lugar con una fuerza entre un evento del tipo del de Tunguska (que ocurre aproximadamente una vez cada 100-200 años) y un evento del tipo Chelyabinsk (que ocurre aproximadamente una vez cada 10 años), de los cuales se ha localizado menos del 1%.

De esta forma, si lanzando un reemplazo más capaz para NEOWISE es una prioridad principal, ¿por qué la NASA no podría financiar completamente NEOCam para un lanzamiento en 2024?

'La NASA tiene la responsabilidad de hacerlo'

An illustration of asteroids careening toward Earth.

El equipo detrás de NEOCam ha dirigido la misión a la NASA tres veces —en 2006, 2010 y 2015 — y tres veces la NASA ha decidido no financiar completamente el telescopio.

La última instancia fue denegada, han dicho fuentes a Business Insider Estados Unidos que la propuesta no tenía debilidades técnicas importantes. En su lugar, se trataba más de intentar encajar un pulpo en un burocrático garaje.

La competencia de la NASA de la que formó parte, llamada Discovery, valora las primicias científicas — no garantizar la seguridad de la humanidad— y, por lo tanto, no se otorgó a la NEOCam casi 450 millones de dólares para desarrollar su nave espacial y un cohete con el que lanzarla. (En lugar de eso, la NASA eligió dos nuevas misiones espaciales para explorar el sistema solar: Lucy, una sonda que visitará enjambres de antiguos asteroides ocultas cerca de Júpiter, y Psyche, que orbitará el núcleo completamente metálico de un planeta muerto).

Por parte de Schweickart, a él no le importa la distinción.

"La NASA tiene la responsabilidad de hacerlo, y no está sucediendo", ha afirmado. "Debe ser incluido en el presupuesto de la NASA tanto por la NASA como por el Congreso".

NEOCam ha obtenido 35 millones de dólares en el proyecto de ley de financiamiento del gobierno de 2018 para seguir adelante, pero los defensores dicen que esto no es suficiente para llevar el telescopio a una plataforma de lanzamiento.

"Mientras tanto, NEOCam se encuentra en un estado zombie y, en todo ese tiempo, la Tierra espera inevitablemente en el punto de mira", ha declarado en un correo a Business Insider Richard Binzel, científico planetario y experto en los peligros que representan los asteroides en el Instituto de Tecnología de Massachusetts.

Binzel es uno de los tres científicos que escribieron un artículo de opinión reciente en Space News en apoyo a la financiación total del proyecto, aunque no estén en el equipo del proyecto. Binzel y otros argumentan que NEOCam podría lanzarse al aumentar el presupuesto propuesto por la Cámara de Representantes para la defensa planetaria de la NASA en otros 40 millones de dólares (pasando de 160 millones de dólares a 200 millones de dólares) y al compartir un viaje en cohete con una nave espacial llamada IMAP, que la agencia planes para lanzar en 2024.

Al trabajar en coordinación con los telescopios terrestres, NEOCam podría lograr casi el 70% de detección en cuatro años, y el objetivo de la agencia del 90% de detección en menos de 10 años.

Sin embargo, encontrar ese dinero no es fácil. Binzel ha dicho que la poca frecuencia con que se producen los ataques de asteroides hace que sea políticamente insostenible financiar otras iniciativas año tras año.

"Pero las consecuencias de estar equivocado son irresponsables, especialmente cuando la capacidad de obtener el conocimiento necesario está fácilmente a nuestro alcance", añade. "Deberíamos simplemente actuar como adultos responsables y 'sencillamente hacerlo'. ¿Qué estamos esperando?"

Ahora depende del presidente Trump y el Congreso

A simulation of a 66-foot-wide asteroid burning up in Earth's atmosphere.
Una simulación de un asteroide de 66 pies de ancho que se quema en la atmósfera de la Tierra. Darrel Robertson/NASA Ames

Darrel Robertson/NASA Ames

Schweickart ha reconocido que el presupuesto y la cultura de la NASA, durante décadas, se han centrado en impulsar la exploración científica de primer nivel y que desviarse de esta norma — mandato del Congreso o no— no es fácil.

"Vas contracorriente. Estás luchando contra un viento de frente bastante fuerte dentro de la NASA", asegura, y añade que sacar dinero de los presupuestos destinados a la ciencia para financiar cualquier cosa es extremadamente impopular. "Pero las agencias gubernamentales no están en libertad de pedir aumentos en su presupuesto".

Schweickart y un compañero astronauta retirado, Ed Lu, intentaron hace años solucionar el problema cofundando la Fundación B612, una organización sin fines de lucro dedicada al desarrollo de capacidades de detección de NEOs. Pero el grupo presentó su idea de más larga duración (y la más cara), el telescopio espacial Sentinel, en parte para mejorar las posibilidades de NEOCam de obtener fondos. El 29 de octubre, la organización incluso hacía público su fuerte apoyo a  aquellos legisladores que financien completamente a su rival.

La sociedad también parece participar de una idea de la NASA haciendo que proyectos de detección de asteroides como NEOCam ocurran.

En una encuesta realizada en junio por el Centro de Investigación Pew, casi dos tercios de los 2.500 adultos estadounidenses encuestados dijeron que la supervisión de asteroides debería ser una prioridad para la NASA. (Sólo la vigilancia sobre el cambio climático obtuvo mayores resultados).

Queda por ver qué decidirá hacer la Administración Trump con NEOCam en el próximo presupuesto de la NASA, y si el Congreso autorizará esa financiación.

"Esa es una discusión que se dará en febrero", ha dicho Stephen Jurczyk, administrador asociado de la NASA, a Business Insider USA en la Economist Space Summi. "Todo eso está todo embargado hasta que el presidente entregue su presupuesto al Congreso".

Jurczyk ha reconocido la tensión que existe entre el deber de la NASA de localizar asteroides peligrosos junto con los cambios internos necesarios para que ese trabajo se realice.

"Es hasta cierto punto un problema cultural, donde tenemos algo así como una mentalidad de ciencia pura y competencia pura", asegura. "Creo que estamos empezando a evolucionar hacia un enfoque más diverso y más equilibrado entre la ciencia pura y otras cosas que debemos hacer".

La pregunta es si esos cambios ocurrirán antes de que el próximo asteroide del tipo Tunguska llegue a la Tierra. Dados los suficientes avisos, podríamos volar una roca espacial y prevenir una calamidad o, si no hay tiempo suficiente para eso, tratar de sacar a la gente del peligro.

Corrección: una versión anterior de esta historia describió erróneamente la experiencia de vuelo espacial de Schweickart. Voló en Apollo 9 pero no en una misión Skylab.

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