El peaje del plástico reciclado en la moda: la avalancha de compromisos medioambientales y la escasa capacidad de reutilizar materiales dibuja un mercado copado y con precios al alza

Planta de reciclaje de plástico

Reuters

  • Hasta 2019, el precio del plástico utilizado para fabricar poliéster reciclado era de 1.050 euros la tonelada, unos 200 euros más barato que el PET virgen. Ahora, el precio ha subido a 1.435 euros. 
  • Todos los gigantes textiles quieren avanzar en sus compromisos medioambientales lo que está creando un mercado copado y con precios al alza.
  • De este boom se derivan otras problemáticas, como es la incapacidad de reciclar mecánicamente el poliéster. 
  • Descubre más historias en Business Insider España.

El plástico reciclado ha invadido la moda: en los comercios online de los Estados Unidos y el Reino Unido, la cantidad de trajes de baño y ropa deportiva que según su descripción contienen compuestos reciclados es hasta junio más del doble que un año antes, según recoge Financial Times en base a los datos de Retail Intelligence Platform Edited

Este auge también se hace notar en el sector del calzado. Las marcas deportivas Nike y Adidas hasta firmas “sostenibles” como Veja y Greats, depositan en las en las zapatillas el aval necesario para obtener calificaciones ecológicas.

De hecho, en 2019, Adidas presentó sus zapatillas deportivas de plástico de alto rendimiento bajo la marca Futurecraft.loop. En ese momento prometió que todas las zapatillas se reconstruirán a partir de otras más antiguas.

Los residuos plásticos han invadido prácticamente todos los sectores, incluso el de la alta costura: en 2019, Prada relanzó su icónica bolsa de nailon de los años 90 como una versión reciclada.

El origen de un boom

Para encontrar el origen a esta incontestable realidad hay que echar la vis atrás 15 años. En este entonces, el fabricante estadounidense Unifi lanzó fibras de poliéster recicladas, lo que convirtió en todo un precursor en las empresas de ropa para exteriores a base de este material.

Hoy en día, la fibra representa casi el 40% de las ventas y alrededor de 800 marcas la incorporan ya en la elaboración textil. El resto de productos de Unifi son los llamados sintéticos vírgenes.

Incorporar poliéster reciclado es una opción eficaz en términos del impacto medioambiental. De hecho, según la organización sin fines de lucro Textile Exchange de la industria, las emisiones de gases de efecto invernadero son aproximadamente un 70% más bajas que las del poliéster virgen.

La cara b del auge del reciclado

Eso sí, como todas las grandes tendencias de sostenibilidad hay un parte menos positiva. Los trajes de baño de plástico reciclado pueden eventualmente ser depositados en vertederos o devueltos al mar a medida que los microplásticos fluyen hacia el sistema de agua como resultado del lavado.

En paralelo, los propios plásticos necesarios para la confección de prendas como son los de tereftalato de polietileno reciclado, o también conocido por rPET ya juegan en un mercado bastante copado. La oferta, por otro lado, también es escasa, en parte por a la aún escasa capacidad de reciclaje del mundo.

Los plásticos de un solo uso son el principal contaminante de los océanos: estas 7 empresas españolas están trabajando para evitarlo, creando envases biodegradables e incluso comestibles

A nivel mundial, las tasas de reciclaje de plástico se estiman entre un 14% y 18%. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCCDE) detalla que en Estados Unidos, solo el 30% de las botellas de PET se reciclan.

Un mercado al alza y nuevos impuestos 

Hasta 2019, el precio del rPET utilizado para fabricar poliéster reciclado era de 1.050 euros la tonelada, unos 200 euros más barato que el PET virgen. ahora, el precio ha subido a 1.435 euros

Asimismo, los nuevos impuestos sobre el PET virgen podrían impulsar aún más la demanda de rPET. De hecho la Unión Europea introducirá impuestos sobre los envases de plástico no utilizados, y el Reino Unido cobrará un 30% de envases sin contenido reciclado para abril de 2022.

Ante esta coyuntura, algunos fabricantes de textiles y gigantes del plástico están comenzando a adquirir sus propias capacidades de reciclaje. 

El reciclaje químico: el nuevo y necesario paradigma empresarial

H&M, el segundo minorista de moda más grande del mundo, en su premisa de utilizar materiales 100% reciclados y adquiridos de manera sostenible para 2030, ha introducido una máquina de reciclaje en la tienda que tritura prendas en fibras, las hila y las teje en nuevos artículos de moda.

De estos compromisos medioambientales en el mundo de la moda se desprende otro problema a largo plazo: el poliéster reciclado en sí mismo no se puede reciclar mecánicamente.

La única forma de lograr el reciclaje de fibra a fibra a gran escala es el reciclaje químico: el proceso de descomponer los desechos plásticos en productos químicos o aceites y proporcionar materias primas para futuros plásticos.

Así y para abordar todo lo que está por llegar, empresas petroquímicas como Shell, Dow e Indorama están invirtiendo en tecnología de reciclaje químico. Algunas compañías emergentes como Wear again ya se especializan en el reciclaje químico de textiles a textiles.

Otros artículos interesantes:

El plástico que sí se degrada: crean un polímero que se descompone en solo una semana gracias al sol y al aire

Las zapatillas capitalizan el auge de la moda deportiva: los gigantes del sector concentran en calzado más del 50% de su negocio

Del 'fast fashion' al 'slow fashion': esta es la startup española que te permite alquilar ropa para que estrenes cada mes y así reducir el impacto medioambiental