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El CEO de C3.ai, Tom Siebel, dice que su startup de inteligencia artificial facturó 160 millones el año pasado, pero no saldrá a bolsa hasta que la economía se recupere totalmente

Tom Siebel, CEO de la startup de inteligencia artificial C3.ai
Tom Siebel, CEO de la startup de inteligencia artificial C3.ai. Cortesía de C3.ai
  • Tom Siebel ha revelado que su startup C3.ai obtuvo 160 millones de dólares el año pasado en una entrevista con Business Insider
  • Siebel también ha declarado que C3.ai, un referente en la incierta industria de las startups de inteligencia artificial, no planea salir a bolsa este año, sino que esperará a que la economía se recupere. 
  • También ha explicado que la empresa no es rentable en la actualidad, pero que es una cuestión de elección: "Puedo lanzar esto a la rentabilidad con sólo pulsar una tecla".
  • Siebel, veterano ejecutivo y fundador de Silicon Valley, fue famoso en su día por haber sido pisoteado por un elefante mientras estaba de vacaciones en Tanzania.
  • "A nadie le importan las empresas de alta tecnología, con el debido respeto", explica Siebel, mientras las pequeñas empresas de todo el mundo se están hundiendo. 
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Cuando has sido pisoteado por un elefante, no tienes miedo de decir lo que piensas. 

Al menos, ese parece ser el caso de Tom Siebel, el fundador de la poderosa startup de IA C3.ai, que reveló que ganó 160 millones de dólares en ingresos el año pasado en una sincera entrevista con Business Insider.

"Logramos unos 160 millones de dólares en ingresos el año pasado, y estamos creciendo a una tasa de crecimiento anual compuesta del 80%, muy rápidamente", explica Siebel. La compañía es "estructuralmente un negocio rentable, así que puedo lanzarla a la rentabilidad con sólo pulsar una tecla. Ahora mismo no tiene sentido ser rentable, porque no somos una empresa cotizada".

Esa cifra de ingresos probablemente sería suficiente para atraer el interés de Wall Street en caso de una oferta pública, pero Siebel dice que eso no sucederá este año. 

"Cuando la economía salga de esto, que espero que sea, ya sabes, el 21 o 22, creo que esta va a ser una empresa muy poderosa. Es entonces cuando me gustaría hacer que esta compañía salga a la luz pública", afirma Siebel. "No tengo, ya sabes, 21 años y no me gradué ayer de la Universidad. No estoy buscando mis 15 minutos de gloria. Queremos construir, ya sabes, una compañía de alta calidad".  

Siebel dice que C3.ai está haciendo operaciones con ganancias de hasta 50 millones de dólares, con un promedio de 9 millones de dólares. "Somos, creo, de lejos el proveedor líder mundial de aplicaciones industriales comerciales de inteligencia artificial". La compañía, fundada en 2009, suministra programas de inteligencia artificial en áreas como la optimización de la cadena de suministro, el mantenimiento predictivo basado en la inteligencia artificial, la detección de fraudes y otras "aplicaciones de muy alto valor", según Siebel.   

El atlético y extrovertido Siebel fue famoso en 2009 por haber sido pisoteado por un elefante mientras estaba de vacaciones en Tanzania. Antes de C3.ai fue el fundador y director ejecutivo de Siebel Systems, una de las primeras empresas de gestión de relaciones con los clientes que declaró unos ingresos anuales superiores a los 2.000 millones de dólares. Oracle, el único empleador de Siebel, compró Siebel Systems en enero de 2006 en una operación valorada en casi 6.000 millones de dólares.

C3.ai ha levantado 360 millones de dólares en capital riesgo, y más recientemente ha levantado 50 millones de dólares en una ronda llevada a cabo en septiembre liderada por BlackRock. La firma crea sistemas de análisis predictivo para ayudar a las fuerzas aéreas, Shell y otras grandes organizaciones a estar al tanto de las próximas necesidades de reparación, entre otros muchos servicios de inteligencia artificial para empresas multinacionales.

Así que lo que dice el siempre directo y claro Siebel sobre sacar a su empresa e bolsa sienta las bases para la industria de startups de inteligencia artificial, y sus palabras sobre la economía reflejan décadas como ejecutivo y fundador en Silicon Valley.

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Fortaleciendo su posición

Siebel dice que C3.ai ha tenido la oportunidad de comprar media docena de empresas de AI en dificultades en las últimas semanas, pero "no tenemos interés en comprar ninguna empresa".

Siebel también dice que C3.ai está "usando esto como una oportunidad para, ya sabes, simplemente afianzar nuestra posición y contratar a gente realmente talentosa".

El invierno pasado C3.ai colocó carteles en la autopista 101, la muy transitada autopista que atraviesa Silicon Valley que decían "Estamos contratando". Los carteles siguen ahí, pero con un mensaje diferente, dice Siebel, después de que 55.000 personas solicitaran empleo en la empresa de 450 personas. 

Sobre el hecho de que los empleados vuelvan a sus puestos de trabajo

En uno de los primeros pasos del sector tecnológico, Siebel afirma que C3.ai está haciendo que sus empleados vuelvan a las oficinas de su sede en Silicon Valley y en todo el mundo, excepto en la ciudad de Nueva York, después de varios meses de confinamiento por la pandemia de COVID-19. El regreso a la oficina es puramente voluntario, dice, durante esta primera fase en un retorno dividido en tres fases. Él asegura que la compañía está retornando a la oficina para servir mejor a los clientes que confían en C3.ai para "cosas bastante serias".

"Proporcionamos apoyo a infraestructuras críticas en todo el mundo, como operadores de servicios públicos en Europa" y Estados Unidos, señala. "Si nuestro sistema se cayera en algunos de estos lugares, las implicaciones serían desastrosas". 

Convencido del "coeficiente intelectual colectivo" de las personas que trabajan juntas en el mismo lugar, Siebel tenía antiguamente una política de que todos los empleados debían trabajar en la oficina, lo cual es inusual en el ámbito de la tecnología. Él describe las oficinas de la firma en Redwood City con vistas al canal de Baylands en el extremo sur de la bahía de San Francisco como un "lugar feliz". 

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"Esto va a parecerse a otras recesiones"

"Esto va a parecerse a recesiones pasadas", dice Siebel, pero posiblemente con pérdidas financieras más profundas durante un período más largo. "No creo que nadie haya visto nunca nada como esto".

Los gobiernos están rescatando a las grandes empresas y a sus ricos inversores - incluyendo las empresas tecnológicas - a expensas de las pequeñas empresas, dice Siebel. "A nadie le importan las compañías de alta tecnología, con todo el respeto", dice Siebel. "Y por cierto, a nadie le importa Boeing o American Airlines tampoco".

La clase media está sintiendo de verdad el impacto de la actual crisis, dice. "Las pequeñas y medianas empresas están siendo eliminadas, y las pequeñas empresas en los Estados Unidos son el 40% de nuestro PIB". En España esa cifra ronda el 60%, según los últimos datos de la OCDE.

Cuando esas empresas colapsan "esto afecta desproporcionadamente a las minorías subrepresentadas", dice. El cierre de un restaurante de barrio, explica Siebel, devastaría "a toda la gente que trabaja allí; cocineros, camareros, personal de limpieza, ¿cómo se van a recuperar?".

"No estoy seguro de cómo va a recuperarse esto fácilmente. Estoy un poco preocupado", resume Siebel.

Este artículo fue publicado originalmente en BI Prime.

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