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Cada cuánto deberías revisar tu cartera de fondos de inversión

Cada cuánto revisar tu cartera de fondos de inversión
rawpixel / unsplash
  • Cuanto más fuerte apuestes, más atención deberás prestar a tus inversiones.
  • La clave reside en asegurarse de que la composición de la cartera se ajusta a tus necesidades, objetivos y expectativas.
  • De forma genérica, revisar las inversiones tres veces al año puede ser un mínimo de partida aceptable.
  • La fórmula que era válida hace seis meses puede encontrarse ahora desfasada y, al estar así, es muy probable que te esté haciendo perder dinero.

El inversor inexperto y conservador de hace unos años presentaba un perfil muy característico. Para empezar, tenía una profunda aversión al riesgo. Además, se dejaba guiar por el personal de la oficina bancaria de toda la vida en sus operaciones y, una vez soltado el dinero, se olvidaba del asunto porque estaba centrado en un horizonte a largo plazo.

A ello hay que añadir que, en muchos casos, no le interesaba realmente el mundo de la inversión y prefería olvidarse. Únicamente pretendía apuestas seguras que dieran una rentabilidad aceptable a sus ahorros.

Sorpresas al comprobar el estado de las inversiones

Ese modelo funcionó en muchos casos, sobre todo en épocas de bonanza económica, pero no así en los años de vacas flacas. Como no podía ser de otra manera, al comprobar el estado de la inversión llegaron, en muchos casos, las sorpresas: una acción por los suelos, un plan de pensiones que acababa siendo deficitario, productos abandonados a su suerte...

Aunque todavía hay personas que operan de esa manera, el panorama cambió de forma notable, especialmente tras la crisis (dicen que a base de golpes se aprende).

Así, en el perfil actual hay, en general, mayor conciencia de que los riesgos existen, más cautela al comprar (no se hace sólo porque lo diga el cuñado o el vecino del tercero) y la conexión con la marcha de las inversiones resulta más intensa y activa.

Cada cuánto tiempo hay que revisar las inversiones

Si bien la descripción aportada es una tanto extrema, sirve para introducir un aspecto que quizá te hayas planteado: ¿cada cuánto tiempo debería revisar mi cartera de fondos de inversión? Pues dependerá del caso, obviamente, atendiendo de manera particular a la composición y riesgos de aquélla.

En ese sentido, es probable que te interesen las claves que aquí te ofrecemos para elegir el fondo de inversión que más te conviene: de renta fija, variable o mixto.

Sin embargo, en general, cuanto más fuerte juegues -y, por tanto, tengas tanto mayores posibilidades de rentabilidad como de correr riesgos-, más atención deberás prestar a tus inversiones.

¿Por qué?

Pues por la sencilla razón de que la volatilidad de tu cartera será mayor y, como consecuencia, también la necesidad de rebalanceo de la misma.

Un mínimo de tres veces al año

De este modo, al igual que hay diversas cuestiones que debes considerar antes de decidir sobre una inversión, también resulta aconsejable que, una vez contratado o suscrito el producto, te impongas la disciplina de hacer un seguimiento del mismo.

Como recomendación genérica, dependiendo de factores particulares, así como de los objetivos y de la perspectiva temporal que tengas en mente, conviene revisar la cartera de inversiones al menos tres veces por ejercicio.

Por qué revisar el estado de las inversiones

Evaluar la marcha de nuestro patrimonio resulta clave para asegurarnos de que la composición de la cartera se ajusta a nuestras necesidades, objetivos y expectativas. Desde esa óptica, puede resultarte interesante una guía para elegir los mejores productos de inversión según tu perfil de riesgo.

Cuándo revisar el estado de la cartera de fondos

No hay un momento exacto del año en el que resulte más o menos aconsejable comprobar -y en su caso redefinir- la cartera de fondos de inversión. A veces se plantea el cambio de ejercicio como una buena excusa para hacerlo o antes de irse de vacaciones. Sin embargo, no hay argumentos sólidos que así lo sostengan.

Dicho lo cual, sí te aconsejamos que evites 'hacerte trampas al solitario' y tengas en cuenta, además de tus circunstancias particulares, el momento que atraviese el mercado. Para que el dicho tenga sentido en este contexto, baste con recordar la frase de Patrick Nolan, estratega de carteras de Blackrock, la que está considerada como la empresa con mayor cantidad de activos bajo gestión del mundo: “Revisar la cartera cuando los mercados suben puede ser bastante divertido, mientras que hacer esa misma revisión en un mercado bajista puede ser doloroso”. Lo que uno desea que suceda no siempre se cumple, pero será mejor saber cómo está realmente tu cartera que ignorar la realidad, aunque sea negativa. Sin olvidar, por supuesto, que las cosas pueden también mejorar.

¿Inviertes con o sin asesor?

Lo expresado hasta este punto es aplicable para el inversor que opera por su cuenta, que prefiere encargarse él mismo de sus operaciones.

Ahora bien, para aquellas personas que cuentan con el apoyo de un asesor financiero el asunto es distinto, puesto que ese profesional puede -y debe- estar pendiente prácticamente de forma constante del signo de sus inversiones. Para eso precisamente, entre otras responsabilidades, se le paga.

¿En qué inviertes?

Volviendo al que hoy se consideraría casi una rara avis entre los inversores descrito al principio -al menos una especie en extinción-, no está de más fijarse también en los productos por los que más se decantaba. Si no podía permitirse comprar un piso -los activos inmobiliarios eran los predilectos-, optaba por un plan de pensiones, e incluso si entraba en bolsa, lo hacía siguiendo una línea conservadora. Es decir, comprando con vistas a largo plazo acciones de grandes compañías muy conocidas, reconocibles, y de sectores estratégicos: banca, energía, telecomunicaciones, etc.

Ese ejemplo un tanto extremo resulta útil de nuevo para sacar a colación que el tiempo que debes dejar pasar entre una y otra revisión de tus inversiones irá en función de diversos factores. Como ya se ha indicado, de los riesgos que asumas o de si cuentas o no con ayuda profesional, pero también de la composición de tu cartera de fondos. Para que lo entiendas mejor, la fórmula que era válida hace seis meses puede encontrarse ahora completamente desfasada y, lo que es peor, al estar así, puede estar haciendo que pierdas dinero.

Redefinir la cartera de inversión

Con todo, aunque una determinada combinación esté resultando, con el paso del tiempo serás tú el que no seas el mismo. Y no se trata de una preocupación existencial o vital, sino de que las inversiones encajen en tus objetivos y necesidades en un momento dado. Por ejemplo, la distribución de un plan de pensiones suele diferir según la edad del partícipe.

Transcurrido un plazo, es posible que busques otras metas o prefieras aumentar o moderar tu perfil de riesgo, con lo que, antes o después, se hace inevitable redefinir la cartera de inversión. Eso sí, tomando el rumbo que creas que más te conviene, el que mejor se ajuste a ti.

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