Pasar al contenido principal

Las 5 claves para hacer un presupuesto que dure más de 6 meses

Claves para hacer un presupuesto que funcione
Danilo Andjus / Getty Images

Danilo Andjus

Pregunta a tus amigos cómo empezar a ahorrar y lo más fácil es que la respuesta más repetida sea que hagas un presupuesto. De hecho, por ahí comienzan también muchos programas de gestión financiera que encontrarás en la red.

Un presupuesto es una gran herramienta, pero también una responsabilidad que la mayoría termina por aparcar. Tanto es así que lo más habitual es que no superen el año de vida, comenta Luis Pita, experto en ahorro de Preahorro.com.

El principal motivo es que no se ajustan a sus necesidades ni a su objetivo: ahorrar más. “Es como cuando empiezas una dieta, los primeros meses estás muy motivado, pero con el tiempo esa motivación decae y todo se vuelve cuesta arriba. Y una dieta es más fácil de mantener que un presupuesto”, recalca el experto.

¿Cuál es entonces el truco para que in presupuesto funcione? Acertar en el contenido y el mantenimiento. Este es camino para lograrlo.

Decide para qué estás presupuestando

Antes de sacar papel y boli o de abrir el Excel deberías tener paro por qué vas hacer un presupuesto. No es lo mismo presupuestar porque necesitas ahorrar para irte de vacaciones que cuando quieres lograr dinero para comprar una casa en cinco años, cuando quieres salir de las deudas o cuando simplemente quieres poner el orden tus finanzas.

De hecho, si lo que buscas es ordenar tus cuentas, ni siquiera deberías llamarlo presupuesto. Utiliza el lenguaje a tu favor y ponle un nombre más atractivo como plan de gastos o plan de ahorro, aunque esta última palabra no es precisamente muy positiva para nuestro cerebro.

Elige tu método para hacer el presupuesto y decide hasta dónde quieres llegar 

Hacer un presupuesto básico es relativamente sencillo. Sólo hacen falta tres pasos:

  • Anotar cuáles son tus ingresos, tanto los recurrentes como los extraordinarios.
  • Anotar cuáles son tus gastos, tanto los gastos mensuales como los anuales y tanto los fijos como los variables.
  • Anotar el dinero que destinas a ahorro e inversión, si es que ahorras e inviertes. Aquí puedes ver por qué deberías hacerlo.

La clave para el presupuesto funcione está en el grado de concreción. En otras palabras, el nivel de detalle al que quieras llegar. Para que lo entiendas mejor, puedes tener un área que sea supermercado o desglosar por completo tu lista de la compra. Del mismo modo, puedes anotar tus gastos a diario, como se hace con el método Kakebo o revisar cada quince días los extractos de tu tarjeta de débito (la de crédito no deberías usarla a diario).

La ruta que tomes es importante si quieres que tu presupuesto dure para toda la vida por tendrá su repercusión el esfuerzo que después tendrás que hacer para mantenerlo. De hecho, este es uno de los errores más repetidos al hacer un presupuesto para tus finanzas personales. Pasar de 0 a 100, de no presupuestar a anotarlo todo, no suele ser una buena idea.

A partir de ahí existen fórmulas cerradas de distribución de ingresos como el 50/30/20 en el que un 50% de tus ingresos son para pagar gastos fijos, un 30% irían a ocio y un 20% a ahorro y otras variantes. Hay algunos que incluyen incluso un porcentaje fijo que se destinaría a inversión.

Toma decisiones alineadas con tus objetivos

La meta principal de cualquier presupuesto familiar es tomar el control de tus finanzas personales. Es lo que normalmente se llama saber dónde va tu dinero, en qué te estás gastando tu salario. Un buen presupuesto te permitirá averiguarlo en un primer vistazo.

Recoger los datos es relativamente sencillo. Lo más complicado es tomar decisiones, porque al final es para lo que haces un presupuesto para tus finanzas personales. La mejor forma de actuar es priorizar los gastos y objetivos que son importantes para ti. Esto pasa por diferenciar entre necesidades y deseos, anteponiendo siempre los primeros. Así lograrás alinear tu gasto con lo que realmente es importante para ti y lo que te hace feliz.

Cuando identificas los gastos clave que para ti marcan la diferencia es mucho más fácil recortar los que no lo son y cuadrar tus finanzas personales. Así los primeros meses serán más llevaderos y conseguirás crear un hábito.

Sé sincero con el mantenimiento

Esta es una parte crucial para el éxito de tu presupuesto financiero. Unas cuentas que no se actualizan son solo una foto estática. Si quieres tener una imagen real de cómo gastas tu dinero necesitarás mantenerlo actualizado.

Los dos factores clave en este punto son el tipo de presupuesto que hayas escogido y cada cuánto vayas a actualizarlo. Cuanto más exhaustivo sea el presupuesto financiero más trabajo te llevará. Es importante que seas sincero con el tiempo que quieres dedicar a controlar tus finanzas y el que después vas a dedicar realmente.

Si sabes que no vas sentarte todos los meses a analizar tus facturas o que te cuesta anotar todos los gastos, hay dos soluciones. La primera consiste en mantener un presupuesto anual en lugar de mensual. La segunda en compaginar un presupuesto muy detallado que revisarás una vez al año pero tener uno más reducido que sí actualizarás cada mes. Aquí puedes usar partidas básicas como “supermercado” u “ocio” en lugar de detallar cada gasto.

Automatiza todo lo que puedas

La tecnología puede ayudarte en muchos ámbitos y uno de ellos es el de presupuestar y controlar tus finanzas personales. Hoy en día hay varias app como Fintonic, Spendee, Money Manager o Finect que se conectan con tu banco para anotar los gastos fijos mensuales e incluso los pagos con tarjeta. Así puedes tener todas tus finanzas en un único lugar y saber de un vistazo lo que estás gastando y en qué sin tener que anotarlo todo o revisar el extracto de tu cuenta al final de mes.

Automatizar tus finanzas te ahorrará mucho tiempo y esfuerzo y servirá para que puedas mantener tu presupuesto todos los meses. De hecho, puedes incluso automatizar tu ahorro para ahorrar siempre, pase lo que pase. 

Y además