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Los directores del Estudio Lamela y L35 anticipan cómo cambiará la arquitectura de las oficinas tras la pandemia

Tristán  López-Chicheri y Carlos Lamela
Tristán  López-Chicheri, presidente del consejo de dirección de L35, y Carlos Lamela , cofundador y presidente ejecutivo de Estudio Lamela. L35 / Estudio Lamela / Getty Images
  • El confinamiento por el coronavirus ha cambiado por completo la manera de trabajar de millones de personas, pero todavía es pronto para saber si el teletrabajo conseguirá afianzarse a largo plazo y cómo impactará el paso de la pandemia en la organización física de las oficinas.
  • Las medidas de distanciamiento social han obligado a muchas empresas a dejar puestos libres entre empleados, lo que cuestiona la tendencia de elevar la densidad de trabajadores por metro cuadrado vista a lo largo de los últimos años.
  • "Los lugares de trabajo tienen que ser lugares saludables", resume Carlos Lamela, cofundador y presidente ejecutivo del estudio que ha firmado algunas de las construcciones más icónicas en España, como las Torres Colón o la Terminal 4 del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas.
  • Al margen de generar más espacios libres en las oficinas e incentivar el uso de las escaleras, la tecnología se perfila como un elemento cada vez más imprescindible según los expertos.
  • "Hay que generar tranquilidad respecto al lugar donde pasas gran parte de tu tiempo", explica Tristán López-Chicheri presidente del consejo de dirección, junto a Luisa Badía, de L35.
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El trabajo después del coronavirus cambiará más allá del distanciamiento social, el control del aforo y las mascarillas. Las oficinas adoptarán enfoques más saludables, tecnológicos y recuperarán antiguas prácticas de diseño y arquitectura que se habían quedado por el camino.

Oficinas de AXA Real State, Madrid.
Oficinas de AXA Real State, Madrid. Cortesía de L35.

Al menos es lo que espera Carlos Lamela, cofundador y presidente ejecutivo de Estudio Lamela, que lleva desde 1954 firmando icónicas construcciones en España como las Torres Colón (1975) o la Terminal 4 del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas (2006). 

"El coronavirus es un accidente que nos tiene que ayudar a reflexionar y reafirmar valores de sentido común", señala a Business Insider España el propio Lamela, quien cree que, a estas alturas de la película, no nos va a cambiar la vida.

"Los lugares de trabajo tienen que ser lugares saludables, y no hace falta alejarse mucho del sentido común para darse cuenta". 

Tristán López-Chicheri, presidente del consejo de dirección, junto a Luisa Badía, del estudio de arquitectura L35, subraya que muchos de estos cambios están destinados al corto plazo. 

"Creo que los cambios que puedan afectar a los espacios de trabajo serán temporales. No sé si es más bien un deseo, pero espero que así sea. Lo que sí se verán afectados son toda una serie de hábitos de trabajo", detalla el codirector ejecutivo del estudio de más de 55 años de trayectoria que firma el Prado Business Park y está volcado en la remodelación del estadio Santiago Bernabéu.

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Configuración del espacio y densidad de las oficinas

Los directivos coinciden en que las oficinas sufrirán a largo plazo la reducción de la densidad a la que estaban tendiendo a aumentar en los últimos años. Que, según Lamela, había incluso llegado a duplicarse: 

"No podemos meter tanta gente en las oficinas como estábamos intentando hacer en los últimos años. Hemos llegado a cifras de 6 o 7 metros cuadrados por persona cuando, hace años, se barajaban 12 o 15", apunta al tiempo que recuerda que han de tenerse más en cuenta los espacios exteriores, las ventanas y las alturas de las propias plantas.

Lamela también especial hincapié en alentar al aumento del uso de las escaleras o normas para subir y bajar en el ascensor. 

"Ya de por sí, algunos edificios tenían problemas de tráfico a determinadas horas de entrada y salida, porque la gente no utiliza las escaleras. Este va a ser uno de los temas más complejos, el de promover el uso de las escaleras", insiste. Él recomienda adaptar los ascensores con dobles cabinas para duplicar el tráfico en los edificios de alturas de unas 20 o 30 plantas.

"Hicimos uno hace muchos años en las Torres Colón. Estos pueden ser como un ascensor de 2 pisos que, en el caso de las torres, uno es para carga y el otra para personas. Y, luego, hay ascensores dobles en el mismo hueco con movimientos totalmente independientes", explica.

Oficinas de AXA Real State.
Oficinas de AXA Real State. Cortesía de L35.

Sin embargo, López-Chicheri cree que esta reorganización en lo que más va a influir es en los hábitos de trabajo.

"Hay situaciones en las que hay que estar reunido: situaciones de brainstorming [lluvia de ideas], de decisiones que requieren de intercambios rápidos y ágiles. Pero hay otras que podemos calificar de elaboración y pueden requerir situaciones presenciales más esporádicas".

"De igual manera, espacios para mantener videoconferencias y, por supuesto, sistemas de archivo y almacén que permitan los turnos presenciales debidos al teletrabajo", apunta.

Un incremento notable de la tecnología

Una de las cosas que más vamos a cambiar es el teletrabajo. "Nos hemos dado cuenta de que se puede teletrabajar muy bien", destaca Lamela.

"Yo mismo hago unas 4 videoconferencias diarias, más las conversaciones telefónicas. Y no sólo hablando, sino compartiendo planos y proyectos. A lo mejor trabajamos más ahora, pero esto nos va a cambiar la forma de trabajo". 

Y, en esta misma línea, López-Chicheri destaca: "Este ha sido un entrenamiento forzoso que nos ha hecho descubrir a una gran parte de la población, en la práctica, que nos podemos manejar con estas herramientas. Es más, lo hace aceptable, ha ayudado a vencer reticencias. Si antes le proponías a un cliente una videollamada podía achacarlo a una falta de interés. Hoy no generará esa respuesta y creo que a futuro tampoco".

Menos espacios de coworking, más apoyo a salud y bienestar

Los espacios de coworking serán unos de los que se verán afectados por la reorganización tras el coronavirus, pero López-Chicheri cree que afectará a todas las oficinas en sí.

"En cualquier caso, todos los protocolos de seguridad, aunque sea temporalmente, van a afectar a las oficinas. Primero, el teletrabajo compensará de alguna manera la densidad, y esto mejorará la solución de distribución del espacio disponible: teletrabajo más espacio disponible es igual a seguridad", dice el codirector de L35.

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"La gente va a exigir más independencia y más distancia de los demás", señala Lamela. "Pero no va a suponer un gran cambio, van a hacer pequeñas adaptaciones", aclara.

Para más, las valoraciones de bienestar ya no irán sólo según los sellos de sostenibilidad, se medirán en cuestiones sanitarias para hacer frente al COVID-19 y el tiempo y espacio de los lugares de trabajo. 

"Se van a tener que implantar casi obligatoriamente. Hay que generar tranquilidad respecto al lugar donde pasas gran parte de tu tiempo, en fin… de tu vida. Nos pasamos gran parte de nuestra vida en las oficinas, no cabe duda que es un lugar más amable que una mina, pero no por eso debe dejar de lado las condiciones que ayuden a generar un mejor espacio de trabajo y por tanto más beneficioso para todos", concluye López-Chicheri.

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