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Qué les espera a los Amodio a su llegada a OHL: deuda, flujo de caja negativo y una posible ampliación de capital

Las oficinas del Grupo OHL en Madrid
REUTERS/Andrea Comas
  • El Grupo Villar Mir ha vendido un 16% de su participación en OHL a 2 sociedades propiedad de los hermanos mexicanos Luis y Mauricio Amodio Herrera, que sustituyen a Juan Miguel Villar Mir como accionistas de referencia de la compañía.
  • El flujo de caja de la constructora que reflejan sus últimas cuentas auditadas, correspondientes a 2019, revela que la compañía está en quiebra técnica, según confirman a Business Insider España fuentes cercanas al mercado.
  • Esas mismas fuentes consideran que la compañía debe afrontar una ampliación de capital para asegurar su supervivencia.
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Cambio de guardia en el accionariado de OHL. Tras 21 años bajo la batuta de Juan Miguel Villar Mir como accionista de referencia de la constructora española, este jueves la compañía anunciaba a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que 2 sociedades de los hermanos mexicanos Luis y Mauricio Amodio Herrera se habían hecho con un 16% del capital de OHL en manos del Grupo Villar Mir, al que se añadirá otro 9% a finales de año, lo que convierte a los nuevos accionistas en socios de control de OHL. 

¿Qué situación van a encontrar los Amodio tras su entrada en OHL? Las fuentes cercanas al mercado consultadas por Business Insider España aseguran que se trata de una compañía en quiebra técnica, según lo que se desprende de sus cuentas anuales consolidadas de 2019. Por ello, consideran muy difícil que OHL se salve si no se produce una ampliación de capital, que provocaría una "superdilución" de la familia Villar Mir en el accionariado si esta no la respaldase.

Qué dicen las cuentas consolidadas de OHL

Empezando por el capítulo de flujos de efectivo de las actividades de explotación, en 2018 consumieron casi 600 millones de euros y en 2019 otros 138 millones, mientras que, en los flujos de efectivo de las actividades de inversión, en el ejercicio 2018 OHL vendió casi 2.000 millones de euros en activos pero no consiguió salir a flote en 2019, invirtiendo 30 millones de euros netos, resultantes de pagar por inversiones 146 millones y recibir 93 millones por desinversiones.

En flujos de efectivo de actividades de financiación, que engloba pagos a acreedores o a accionistas por dividendos, que OHL no reparte desde hace 2 años, la constructora pagó en intereses 56 millones el año pasado. De este modo, en 2019 la compañía consumió 259 millones de euros de caja, pese a que en el ejercicio anterior habían generado 384 millones de euros a través de ventas y desinversiones.

En los resultados de OHL en 2019, se refleja una facturación de 3.000 millones, un resultado bruto de explotación (ebitda) de 64,8 millones y un resultado neto atribuible con pérdidas de 128 millones. En cuanto a la liquidez, las cuentas reflejan un total de 784 millones de euros, que implica que no refleja un endeudamiento neto, sino una posición de caja neta de 55,4 millones. No obstante, a continuación de esa cifra se incluyen 781 millones de euros bajo la categoría de liquidez con recurso, es decir, liquidez a la que la compañía no tiene acceso directo o que tiene una serie de restricciones, aunque sí lo tiene en cuenta para calcular su endeudamiento.

Mientras, en sus resultados del primer trimestre de 2020, sus ventas alcanzaron los 665 millones de euros, su ebitda se situó en 13,6 millones y las pérdidas fueron de 7,3 millones de euros. Su liquidez total se colocó en 550 millones, la liquidez con recurso es de 543 millones y se reconoce un endeudamiento neto de 135,4 millones.

Una deuda neta de más de 170 millones

En lo que respecta a la deuda que reflejan sus cuentas consolidadas del año pasado, constan bonos corporativos valorados en unos 600 millones de euros, una deuda bancaria de apenas 150.000 euros y, en su pasivo corriente, a corto plazo, figuran vencimientos de 83,69 millones en bonos y una deuda con entidades de crédito de 57,38 millones.

En total, OHL tenía 729 millones de euros de deuda bruta al cierre de 2019, de modo que, teniendo en cuenta que en el apartado del activo figuran 555 millones de euros en efectivo y otros activos líquidos equivalentes, la compañía terminó 2019 con una deuda neta, según los datos auditados, de 173 millones de euros, muy lejos de los 55,4 millones de caja neta que figura en sus resultados.

Además, teniendo en cuenta la deuda que vence en 2020, a OHL le van a hacer falta en principio unos 141 millones de euros, aparte de todo el dinero que necesita para que la compañía funcione, pagar salarios, proveedores y otros gastos, a pesar de todas las ventas y desinversiones de los 2 últimos años. Fuentes cercanas al mercado admiten que podría pedir a bancos y bonistas una refinanciación de la deuda, pero estiman que supondrá elevar el tipo de interés medio devengado del 5,37% de 2019 hasta un 8% o un 9% o incluso que se pidan garantías en caso de un default.

Los bonos corporativos que vencen este año, según el balance, son los emitidos en 2012 y que a cierre de 2019 cotizaban por encima del 100%, por lo que se entiende que el mercado da por sentando que esos bonos se van a pagar. No obstante, esta semana OHL ha contratado a la entidad Houlihan Lokey para estudiar la refinanciación de su deuda a largo plazo, especialmente los casi 600 millones de euros en bonos que vencen entre 2022 y 2023.

Además, la constructora ha anunciado nuevas líneas de crédito por hasta 140 millones con garantía del Instituto de Crédito Oficial. Sin embargo, fuentes cercanas al mercado consideran que la refinanciación no se ceñirá solamente a los bonos a largo plazo sino a toda su deuda, dado que dudan de que puedan hacer frente a sus bonos a corto plazo.

Una posible ampliación de capital en el horizonte

Entonces, ¿por qué los Amodio han entrado en OHL? Las fuentes consultadas por Business Insider España consideran que se puede producir un caso similar al de la entrada de Letterone en Dia de la mano de Goldman Sachs, lo que supondría que los nuevos máximos accionistas de OHL podrían haber llegado de la mano de un banco de referencia que, incluso, añaden estas fuentes, podría estar en una posición acreedora en OHL, lo que explicaría en parte la operación.

De hecho, es habitual que las compañías endeudadas se refinancien antes de la entrada de un nuevo accionista para evitar que la banca endurezca las condiciones ante un postor más saneado. Esa refinanciación no se ha producido todavía en OHL, lo que podría suponer que los Amodio tienen un acuerdo previo con la banca, entre otras opciones.

Otra duda a resolver con la entrada de los dueños de Caabsa en OHL es por qué lo han hecho comprando acciones del Grupo Villar Mir o por qué no han solicitado una refinanciación de la deuda corporativa antes de entrar en su accionariado. De hecho, fuentes cercanas al mercado señalan que comprar la participación de accionistas existentes no ayudará a inyectar el capital que la constructora necesita, sino que significará trasladar esos fondos a los Villar Mir.

Por ello, estiman que podría realizarse en OHL una ampliación de capital sin derechos de suscripción preferente en la que se diluya la posición de los Villar Mir y que permita la entrada de dinero en la compañía para hacer frente a las deudas. No obstante, también contemplan que la posición de los Villar Mir esté financiada por la banca, por lo que en realidad el precio de las acciones vendidas por la familia española se destine directamente a pagar deudas bancarias.

De hecho, el pasado miércoles OHL envió una comunicación a la CNMV en la que anunciaba que su consejo de administración había decidido, "en atención a la volatilidad observada en el mercado y a las incertidumbres generadas entre los inversores", reducir del 50% al 20% el límite del capital social que puede aplicarse en una ampliación de capital, lo que beneficia a los actuales accionistas, incluyendo a los Amodio.

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