He navegado en el Malizia, uno de los 5 barcos que participan en The Ocean Race, la regata transoceánica más dura del mundo y que vela por la salud de los mares

El autor a bordo del Malizia, uno de los barcos participantes en The Ocean Race.
El autor a bordo del Malizia, uno de los barcos participantes en The Ocean Race.
  • Este domingo comienza The Ocean Race desde el puerto de Alicante, con siete etapas de 4 semanas seguidas y seis meses de duración en total.
  • Compiten cinco equipos con barcos con desarrollos que podrían ser considerados la 'Fórmula 1 del mar'.

The Ocean Race 2023. Este es el nombre de la regata transoceánica por etapas más dura e importante del mundo y que hoy domingo 15 de enero parte del puerto de Alicante a las 16.00 horas. 

Por delante The Ocean Race tiene un duro e intenso periplo, con más de 36.000 millas náuticas (el equivalente a casi 67.000 kilómetros terrestres) por todo el mundo, incluida la etapa más larga en la historia de la regata a través de las gélidas aguas salvajes del océano Ártico.

La edición 2023 de The Ocean Race consta de 7 etapas y una gran final en Génova el próximo 1 de julio, tras haber pasado por Cabo Verde (primera parada tras partir de Alicante), Ciudad del Cabo (donde atravesarán el siempre desafiante y peligroso Cabo de Hornos para alcanzar el océano Índico), Itajaí (Brasil), Newport (Rhode Island, EEUU), Aarhus (Dinamarca) y La Haya (Países Bajos).

Ruta de The Ocean Race 2023.

Al igual que en los últimos años, el cuartel general de The Ocean Race está ubicado en el puerto de Alicante, desde donde se monitoriza toda la regata y se controla que todos los barcos y regatistas participantes están bien y no hay problemas.

El puesto de control de The Ocean Race se parece al centro de operaciones de un aeropuerto o al de la NASA. Nos cuentan que es "a prueba de balas", en el sentido de que aunque hubiera una caída del suministro eléctrico, podría seguir funcionando todo gracias a los generadores Penta con los que cuentan.

Puesto de control de The Ocean Race sito en el puerto de Alicante.

El nivel de precisión del puesto de control de The Ocean Race es tan destacado que pueden detectar OFNI (objetos flotantes no identificados). Y es que en el pasado ha habido accidentes provocados por contenedores a la deriva que han llegado a partir el casco de los barcos.

Y en caso de catástrofe mayor, existe un segundo puesto de control en la Ciudad de la Luz, a 15 minutos del puerto de Alicante.

The Ocean Race, que en 2023 cumple 50 años de historia y se celebra cada tres años. La última edición fue en 2019 y se tendría que haber celebrado en 2022, pero la pandemia de la COVID-19 trastocó los planes. Este es el motivo por el que la edición que comienza hoy es la 2022-2023. 

Cabe destacar que The Ocean Race se conocía anteriormente como Volvo Ocean Race. Volvo sigue siendo uno de sus dos patrocinadores principales; el otro es The 11th Hour la película documental sobre el medio ambiente creada y narrada por el actor y cineasta Leonardo DiCaprio, muy comprometido con la defensa del entorno.

Precisamente, además de la pura y dura competición deportiva, The Ocean Race se ha convertido también en una suerte de laboratorio navegante. Y esto es uno de los puntos que la distinguen de otras regatas internacionales.

Todos los barcos que participen en esta regata están equipados con tecnología de precisión para recopilar datos vitales en las zonas donde falta información sobre dos de las mayores amenazas para la salud de los mares: el impacto del cambio climático y la contaminación por plásticos.

 

Esta misión científica lanzada en colaboración con The 11th Hour y la marca de relojes Ulysse Nardin y bajo el programa de sostenibilidad Racing with Purpose (Compitiendo con un Propósito), capturará una mayor variedad de datos en la próxima edición, entre los que por primera vez se contará con los niveles de oxígeno y oligoelementos en el agua.

Gráfico con el equipamiento de los barcos de The Ocean Race para recabar datos de los océanos.

Además los barcos participantes en The Ocean Race 2023 también portarán sensores meteorológicos para medir la velocidad del viento, la dirección del viento y la temperatura del aire, y así revelar información sobre las tendencias climáticas a más largo plazo.

Además de ese programa científico, la flota de The Ocean Race persigue otros objetivos particulares, como es el caso del Biotherm, empresa farmacéutica para la que esta regata es un gran laboratorio para desarrollar sus productos de cuidado de la piel, habida cuenta de la de humedad y frío a al que se ven sometidos los regatistas.

Cinco equipos y un barco que es un fórmula 1 del mar

En The Ocean Race compiten dos tipos de barcos: los Imoca (International Monohull Open Class Association, que es la organización que regula las regatas y las reglas de las embarcaciones a vela) y los Volvo 65 (VO65).

Estos últimos tienen un único diseño (son todos iguales), pesan 12.500 kg y son considerados una escuela para formar a las leyendas del futuro, pues son muchos los jóvenes que quieren participar en The Ocean Race, la legendaria regata.

Un Imoca de The Ocean Race en la bahía de Alicante.

Los Imoca pesan entre 8 y 9 toneladas y sí se diferencian en diseño, aunque lo que sí tienen en común son los palos, el peso y las dimensiones. 

En cuanto a presupuesto, no hay limitación, aunque el budget suele moverse en el entorno de los 6,5 millones de euros, a los que hay que sumar entre 900.000 y un millón de euros en tecnología.

Otro de los puntos distinguibles de los Imoca en The Ocean Race son los denominados foils, los apéndices que permiten a los barcos volar sobre el mar durante horas y horas, y con los que los monocascos Imoca dieron un gran salto adelante.

Un Imoca con los foils (apéndices, en color rojo)

En la edición 2022-2023 de The Ocean Race Alicante compiten cinco equipos en la categoría Imoca: 11th Hour Racing Team (EEUU), Biotherm (Francia), Team Holcim (Suiza), Guyot environnement - Team Europe (Francia-Alemania) y el Team Malizia (Alemania). Esta vez no compite ningún equipo español como sí ocurrió en el pasado. 

En Imoca tampoco participa ningún tripulante de nuestro país, aunque sí en la categoría VO65. Concretamente en esta categoría un español, Cristóbal González-Aller, es el mánager del equipo Viva México.

“El que está aquí es por pasión y dedicación, no por dinero”, me cuenta González-Aller, quien añade que "la cultura, los valores que se respiran aquí no se encuentran en otra competición. En México se aprovecha para que niños con pocos recursos puedan aprender a cuidar el océano, por ejemplo".

Experiencia a bordo del Malizia

Business Insider España ha tenido la oportunidad de conocer cómo es la experiencia de navegar a bordo del Imoca Malizia por la bahía de Alicante. Y, sobre todo, hacerse una idea (muy vaga, seamos sinceros) de cómo debe ser pasar 7 etapas de 4 semanas seguidas a bordo de un barco sin ningún tipo de comodidades.

Sí, porque lo primero que llama la atención es que el camarote donde convivirán los cinco tripulantes —un skipper (capitán), tres regatistas y el OBR (OnBoard Reporter; reportero gráfico)— no es precisamente holgado; es angustioso y hay que moverse de rodillas en algunas partes de su interior. 

Interior del casco del Malizia, uno de los participantes en The Ocean Race

El día ha amanecido soleado y tranquilo en la bahía de Alicante; apenas hay aire y las aguas están casi casi como un plato. No es lo ideal para una competición náutica y menos para comprobar de lo que son capaces los Imoca y sus fabulosos foils. Aunque mi revuelto estómago —llevo unos días padeciendo los efectos de los excesos de la Navidad— lo va a agradecer.

Antoine Auriol es el OBR del Malizia. Antoine es un amante de la vela —fue windsurfista profesional— origen francés aunque lleva años viviendo en el Puerto de Santa María (Cádiz), "siempre cerca del mar", su gran pasión.

"Lo que más me gusta es la sensación de conectar con los elementos naturales el viento, el océano y la pureza de la naturaleza en unos lugares súper alejados de tierra. Para mí, eso es lo que realmente me atrae. Es ir a los sitios más increíbles que nunca hubiese podido explorar sin estos barcos", me cuenta Antoine.

Antoine Auriol, OBR (OnBoard Reporter) del Malizia, en The Ocean Race

¿Cómo es la convivencia con el equipo? "Los conozco desde hace unos meses, aprendí a conocer a todo el mundo y me han integrado, me han aceptado porque yo no soy el que navega realmente. Todos entienden muy bien que gracias a mí el mundo puede ver lo que pasa a bordo", me cuenta.

Y es que no solo es la dureza de las etapas de 4 semanas seguidas, con mar embravecida, sino el hecho de tener turnos de cuatro horas –4 horas durmiendo, cuatro trabajando y así hasta completar el día–.

¿Y cómo se prepara uno para un desafío como The Ocean Race? "Físicamente yo hago deporte desde que tengo 15 años y también hago mucho yoga", indica Antoine.

Este risueño francés que habla perfectamente español me explica cómo se gestiona cuando hay que hacer aguas mayores: "Pues ya ves, en un barco que vale tantos millones, no hay ni un servicio, hay un cubo y ya está. Entonces te vas en un sitio adelante del barco donde nadie te ve. Coges un saquito de plástico biodegradable".

Una operación que también le sirve como herramienta de supervivencia: "Para mí siempre es un buen ejercicio porque es como un plástico verde y cuando hay bastante viento y olas lo miro y calculo el tiempo. En cuanto no lo veo sería como caer al agua".

Como cuenta Antoine Auriol el caer al agua es uno de los mayores peligros que puede correr un regatista —a lo largo de la historia de The Ocean Race han muerto 5 personas, la mayoría por hipotermia—.

Tanta dureza, tanto sacrificio... ¿qué empuja a alguien a participar en una regata como esta? "Personalmente yo creo que me va a cambiar como humano. Yo intento siempre mejorar y pasar por momentos duros en la vida, que te permiten después tener unos valores todavía más, estar más en el suelo", sentencia Antoine.

¿Te lo vas a perder? Puedes seguir The Ocean Race aquí.

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