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Cuándo te compensará la reunificación de deudas para pagar menos

Cuándo compensa reunificar deuda
Ben White / Unsplash
  • Reunificar deudas consiste en unir todas las deudas en un solo préstamo, sobre todo, si se han acumulado.
  • La mayoría de reunificaciones utiliza una hipoteca como préstamo de referencia.
  • Reunificar la deuda debe ayudar a reducir los intereses totales que pagas por tu deuda.

La deuda es una mala compañera de viaje a la que además cuesta abandonar, sobre todo pasado un punto. ¿Qué se puedes hacer cuando las deudas se acumulan?

La solución más recurrente y con la que seguro que te has topado si estás en esa situación es la reunificación de deudas. Sin embargo, que muchas personas propongan una misma solución a un problema no tiene por qué ser la mejor, sobre todo cuando son actores interesados.

¿Es recomendable reunificar tus deudas para terminar con ellas? Lo cierto es que depende de tu situación, del tipo de deudas y de la cuantía.

En qué consiste la reunificación de deudas

Antes de responder es importante que tengas claro qué es la reunificación de deudas y cómo funciona. Como su propio nombre indica, reunificar deudas consiste básicamente en coger todas tus deudas y unirlas para ponerlas bajo el paraguas de un único préstamo.

Lo más normal es que ese préstamo sea una hipoteca porque sus condiciones suelen ser mejores y, sobre todo, porque permite préstamos más largos. Si es el caso estaríamos ante una reunificación hipotecaria.

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Eso sí, para poder acogerte a esta modalidad necesitarás una vivienda de la que hayas pagado ya buena parte de la hipoteca. Y es que, si acabas de firmar la hipoteca o debes cerca de 80% del préstamo, será complicado acogerte a esta opción.

La alternativa es una reunificación no hipotecaria, para lo que se suele utilizar un préstamo personal. El hándicap de esta versión es que intereses son mayores que los de la hipoteca, el plazo del préstamo menor y que no sirve para grandes deudas. La cantidad que puedes pedir con un préstamo personal al uso es menor que la de una hipoteca y eso se traslada a todo el proceso de reunificación.

Cuánto cuesta reunificar deudas

Como con cualquier operación financiera, la reunificación de deudas tiene una serie de costes que hay que valorar.

  • El primero es el de constitución del nuevo préstamo o hipoteca. La cuantía concreta dependerá del modelo de financiación que elijas. En un préstamo personal las comisiones de apertura son menores, pero el tipo de interés mayor, justo lo contrario que ocurre con los préstamos hipotecarios.
  • El segundo son los gastos de cancelación anticipada de los préstamos que arrastras. De nuevo, el tipo de deuda determinará cuánto vas a pagar al final. La mayoría de préstamos personales incluyen penalizaciones por amortización anticipada, algo que no ocurre con los créditos y las tarjetas de crédito.
  • Por último, hay que sumar las comisiones de los intermediarios, en caso de haberlos. Por eso mismo, tu primera opción al tratar de reunificar deudas debe ser el banco, que no te cobrará más comisiones de las que normalmente cobre.

Cuando compensar reunificar tus deudas 

Esta es quizás la pregunta del millón y la respuesta más sencilla es: reunificar deudas sólo compensa cuando soluciona definitivamente el problema financiero. Si solo va a ser una huida hacia adelante, existen otras soluciones como la ley de segunda oportunidad, por ejemplo.

El principal síntoma de que juntar los préstamos va a solucionar el problema es que consiga cuadrar tus cuentas. En otras palabras, que dejes de generar deuda neta mes a mes y que tus gastos no superen a tus ingresos.

También es importante que analices el coste total de la operación. Dependiendo de cuáles sean tus deudas y de cómo sea tu situación financiera, reunificar deudas puede hacerte pagar más intereses de los iniciales. La mayoría de procesos de reunificación financiera proponen rebajar la cuota a cambio de alargar el plazo de la hipoteca.

¿Y los intereses? En ocasiones serán menores que el total que venías pagando, pero no siempre tiene por qué ser así.

Para que lo entiendas mejor, vamos a verlo con dos ejemplos concretos. El primer caso es el de Pedro, que tiene tres préstamos que no le dejan vivir cómodo. Son los siguientes:

DEUDA Capital pendiente Intereses Plazo Cuota Intereses totales
Préstamo del coche 8.000 euros 6,5% 5 años 157 euros 1.391 euros
Tarjeta de crédito 2.500 euros 20% 1 año 232 euros 279 euros
Crédito rápido 1.500 euros 12% 1 año 133,2 euros 99,2 euros
TOTAL 12.000 euros     522,2 euros 1.769,2 euros

Pedro necesitaría rebajar la cuota que paga al mes hasta los 200 euros para poder dejar de tirar de préstamos rápidos y de la tarjeta cada poco tiempo. Sin vivienda, la opción que le queda es usar un préstamo al uso para reunificar deudas.

Tras negociar con el banco, Pedro consigue un préstamo por al 7% , un poco más de lo que ya paga por el coche. Para rebajar la cuota, Pedro alargará el préstamo hasta los 6 años y al final terminará pagando de intereses 2.730 euros, casi 1.000 más sin contar con los gastos de formalización de nuevo préstamo.

Laura tiene las mismas deudas, pero no necesita reducir lo que paga al mes, sólo quiere quitarse de en medio los préstamos más caros porque le parece que los intereses son abusivos. En estas mismas circunstancias, Laura pide un préstamo al 7% a un año por 4.000 euros, que es lo que paga por deuda de la tarjeta y del crédito rápido.

En total, Laura pagará cada mes 503 euros y los intereses totales por esos dos préstamos serán de 153,32 euros. Al final, por los tres préstamos pagará 1.544,32 euros, 200 euros menos que de la otra forma.

La clave para deducir si reunificas o no deuda está en que te ayude a revertir tu situación económica y a salir de la deuda o a mejorar tu situación financiera. Sólo entonces compensa juntar todas tus deudas.

A partir de ahí, todo será cuestión de hacer números.

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