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Estos son los puntos a favor de De Guindos para entrar en el BCE

Luis de Guindos, ministro de Economía y Competitividad de España
Luis de Guindos, actual ministro de Economía, Industria y Competitividad de España, en la rueda de prensa en la que ha valorado su nominación a la vicepresidencia del Banco Central Europeo. Javier Lizon/EFE
  • A pocas horas que se cerrase el plazo, Mariano Rajoy decidió postular a De Guindos, el ministro que pilotó la crisis financiera.
  • Competirá con un solo candidato, el gobernador del Banco Central de Irlanda, Philip Lane.
  • A favor de la candidatura española pesa la solvencia de De Guindos, pero es posible que los países miembros prefieran un perfil menos político.

Hasta el mismo martes cundió la duda: ¿prefería Mariano Rajoy premiar a su ministro, Luis de Guindos, o retenerlo hasta terminar la legislatura? La incógnita se resolvió al fin a favor de lo que De Guindos pretende, que no es otra cosa que saltar al Banco Central Europeo, cuya vicepresidencia quedará vacante en mayo, y abandonar el Gobierno.

El cargo, que conlleva ponerse a las órdenes de Mario Draghi y entrar a formar parte del primer banco europeo y la máxima autoridad del continente en la materia, exige que una mayoría de 14 países miembros voten a favor del candidato o candidata. Precisamente este es el primer escollo al que De Guindos se enfrenta: el énfasis con el que el Eurogrupo ha insistido en que se presentase a alguna mujer (solo hay una en el Comité Ejecutivo del BCE, integrado por seis personas). No obstante, las candidaturas se cierran este miércoles y solo hay otro candidato: el irlandés Philip Lane, actual gobernador del Banco Central de su país.

Los puntos a favor de De Guindos

Los últimos nombramientos del Comité Ejecutivo del Banco Central Europeo se produjeron en plena crisis económica, por lo que existía y existe la duda, con el refresco en la vicepresidencia, de si el criterio que se va a elegir es político o técnico. Esta cuestión es uno de los puntos a favor de De Guindos, que en Irlanda consideran un fuerte competidor:

  • Su experiencia en los sectores público y privado: Luis de Guindos dirigía Lehman Brothers en España antes de su colapso. Se incorporó al Gobierno de Mariano Rajoy en 2011, cuando el Partido Popular ganó las elecciones por mayoría absoluta y empezó a llegar lo peor de la crisis a las economías familiares y a las empresas, en forma de recortes. Rajoy le encomendó la tarea de pilotar los latigazos de la crisis en un ministerio de nuevo cuño, el de Economía y Competitividad, que añadió Industria a su cartera en 2016. Además, había sido secretario de Estado de Economía con José María Aznar de 2000 a 2002.
  • Un premio por la gestión de la crisis: La política económica española ha sido alabada por otros países (especialmente, Alemania) y es vista con buenos ojos en la política europea. De entender el nombramiento como un gesto político hacia España, la entrada de De Guindos en el Banco Central Europeo se entendería como un guiño hacia la gestión de Mariano Rajoy y un espaldarazo a sus aspiraciones de seguir en La Moncloa en las próximas elecciones generales, en 2020.
  • La reparación de la ausencia de España: Desde que en 2012 José Manuel González-Páramo agotase su mandato en el Comité Ejecutivo, España está ausente. Si bien es cierto que Irlanda nunca ha tenido presencia en el Comité Ejecutivo, es muy probable que se trate de reparar este gesto, que en su momento fue entendido como un toque de atención a España en general (y a De Guindos muy particularmente) para que no titubease en la política económica del país: era la primera vez en la historia del Banco Central Europeo que un país lo abandonaba.

Los puntos en contra

Aprovechando una rueda de prensa en su ministerio sobre las previsiones económicas de España, y toda vez que ya se conocía que Rajoy lo había propuesto para la vicepresidencia del Eurogrupo, De Guindos declaró que "Tenemos muchos apoyos, España va a conseguir el puesto y ese es el escenario que contemplamos". Parece que el nombramiento se da por sentado, pero aún quedan algunos flecos que pueden torcer la votación del próximo 19 de febrero para los objetivos de De Guindos:

  • Que se prefiera lo institucional a lo político: Philip Lane, el competidor de De Guindos, es en la actualidad el gobernador del Banco Central de Irlanda. Es un gestor, un técnico con experiencia y currículum brillante, y es posible que para el puesto de vicepresidente del Banco Central Europeo los países votantes prefieran ese tipo de perfil al de un ministro de Economía, más marcado y "quemado" en el contexto de la crisis europea.
  • La reticencia a premiar a Rajoy: En la misma línea, es obvio que Rajoy pretende que el nombramiento de De Guindos redunde también en la imagen de su gestión, y que sirva de algún modo para mejorar la percepción de su gobierno e impulsar su objetivo de volver a presentarse a las elecciones generales, que no ha explicitado pero sí deslizado en varias ocasiones.
  • Recuperar y premiar a otro país periférico: Irlanda nunca ha estado presente en el Comité Ejecutivo y también se ha enfrentado a lo más crudo de la crisis. Con independencia de la intervención, en el contexto del Brexit podría buscarse algún tipo de acercamiento al país.

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