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Por qué los gigantes tecnológicos pueden ser los nuevos alcaldes de las ciudades

Un hombre con un smartphone
Pixabay
  • Google, Apple, Facebook o Amazon están transformando las ciudades con innovaciones como el coche autónomo o el uso de drones. 
  • Estos cuatro gigante tecnológicos tienen una fuerza laboral combinada de más de 400.000 personas.
  • Uno de los proyectos de Alphabet, la matriz de Google, es crear una comunidad residencial y comercial mixta en la costa este de Toronto (Canadá) en colaboración con la agencia gubernamental Waterfront Toronto. 

Nuevos actores globales como Google, Apple, Facebook, Amazon, Airbnb o Tesla están redefiniendo aspectos clave de las sociedades, como el trabajo, la movilidad, el ocio o incluso la forma de vida. Nuestras ciudades son los campos de prueba de un sinfín de innovaciones. Se espera que aproximadamente el 70% de la población mundial viva en ciudades en 2050 y que el 95% de todo el crecimiento de la población urbana se concentre en los países en vías de desarrollo.

Apple, Google, Amazon y Facebook tienen una fuerza laboral combinada de más de 400.000 personas y una capitalización de mercado combinada de 2.300 millones de dólares, aproximadamente el PIB de Francia. Sin embargo, lejos de demonizarlos por su excesivo poder, ¿sabemos cómo contribuyen a nuestra experiencia urbana?

No hay duda de que tras los grandes gurús tecnológicos hay experimentos urbanos. Belmont es una ciudad futurista en el suroeste de Arizona, concebida con una “visión de vanguardia” por Bill Gates.

Oakland, en California, es otro campo de experimentación social, en el que otro emprendedor de Silicon Valley, Sam Altman, se ha implicado para analizar los efectos sociales que conlleva garantizar una renta básica universal a sus residentes.

Pero, más allá de estos ejercicios de acupuntura urbana, lo que es importante es saber quién está al frente de las decisiones que definen el día a día de nuestras ciudades. Nuestra experiencia cotidiana nos lleva a oscilar sin transición aparente entre la realidad digital y la analógica, entre lo físico y lo virtual. Y eso, unido a la rapidez e impacto de los cambios, hace que saber quién manda en nuestras urbes sea una obligación. Aquí se avanzan algunas iniciativas:

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