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Así es cómo la gran banca quiere evitar que Google o Facebook sean tu nuevo banco

Sundar Pichai, CEO de Google.
Sundar Pichai, CEO de Google. Reuters
  • Las grandes tecnológicas están entrando en un negocio que hasta ahora solo hacían los bancos: Google ya tiene licencia para emitir dinero electrónico desde finales del año pasado y Facebook desde un año antes. 
  • Los bancos sacan pecho durante la presentación de resultados de 2018 de sus pasos en la digitalización tanto de procesos internos, como de servicios a los clientes. 
  • El futuro pasa por alianzas y compras de fintech

Google ya tiene licencia para emitir dinero electrónico en la Unión Europea desde finales de 2018. Facebook la tiene desde un año antes. Las grandes empresas tecnológicas están empezando a entrar en negocios que solían ser cotos reservados para la banca, sobre todo en el terreno de los pagos. Grandes multinacionales con capital para innovar y que en muchos casos buscan eliminar a la banca como intermediario para quedarse con el negocio. 

En las últimas presentaciones de resultados, los grandes bancos españoles han querido poner el foco en la digitalización, la innovación y lo que vienen denominando bajo el témino de omnicanalidad, apostar por estar tanto en las oficinas físicas como en los canales digitales.

Todo para hacer frente a la nueva realidad en la que los bancos tienen que hacer frente las innovaciones de las grandes tecnológicas, por un lado, y por otro a las rápidas y ligeras fintech. En un entorno complicado con los tipos de interés al mínimo donde los beneficios de la banca suben, pero no las rentabilidades.

Digitalización, alianzas y búsquedas de nuevas oportunidades son parte de la estrategia de los grandes bancos. 

Inversiones y alianzas para ser los bancos del futuro 

“Es una amenaza porque claramente están intentando desintermediar a los bancos, pero el criterio que hay que tener es preguntarse si es bueno para el cliente. Si ellos vienen a quitar un parte del negocio, vamos a ver cómo lo podemos hacer nosotros mejor. Es una oportunidad para tomar medidas que quizá en otro contexto de mercados no hubiéramos tomado”, contestaba María Dolores Dancausa en la presentación de resultados de la entidad sobre el actual panorama financiero y la entrada de los grandes gigantes tecnológicos. 

La directiva señalaba que la “banca se va a transformar” y respecto a la inversión necesaria, Dancausa apuntaba que lo importante no es invertir mucho dinero, sino hacerlo inteligentemente separando modas efímeras de lo que de verdad va a transformar la relación con el cliente. 

Usar la tecnología para reducir costes en procesos internos y adaptarse a los clientes que cada vez se mueven más a golpe de click. La presidenta de Santander, Ana Botín, explicaba en la presentación de resultados que sus grandes marcas en el mundo, las que denominan supertankers, están trabajando tanto en la parte que ven los clientes, como en la de los procesos para ahorrar costes dado que, por ejemplo, con 1.200 robots la entidad puede reducir un 10% los costes en los procesos. 

Leer más: Asesores personalizados sin pisar la oficina: la gran banca apuesta por los gestores a distancia

Botín señalaba que se ha duplicado el número de clientes digitales hasta alcanzar un 48% sobre los activos y que además se han duplicado las ventas de productos financieros por este canal hasta suponer el 32%. Además, señalaba que también cambia la forma en la que el cliente interactúa con el banco: aumentan las veces que entran en contacto con el banco y cada vez lo hacen más a través del móvil.

Las grandes tecnológicas por el momento en el terreno donde más están entrando dentro del negocio financiero es en la parte de los pagos, con una regulación más asequible que la reservada a las entidades que pueden captar depósitos. Un área donde el negocio está en conseguir comisiones por las transacciones realizadas. 

En este sentido, la banca también se mueve hacia las alianzas. Las entidades además buscan acuerdos con otras empresas para ofrecer sus servicios a través de sus propias aplicaciones, por ejemplo, ofreciendo Apple Pay, Samsung Pay o Google Pay además de sus propias wallet. 

“Creemos en las alianzas, tanto es así que hemos sido los primeros en desarrollar acuerdos con las grandes tecnológicas en el tema de pagos”, apuntaba el presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, preguntado la presentación de resultados, mientras señalaba también la línea de inversión en startups como una de las fórmulas para hacer frente a este nuevo entorno. 

Por su parte, Caixabank destacaba que en 2018 multiplicó por ocho los datos de pago móvil hasta alcanzar los 30 millones de compras con el móvil realizadas por sus clientes  frente a los 3,7 millones de operaciones realizadas el año anterior. En todo 2018, el volumen de facturación en compras con el pago móvil de la entidad sumó 885 millones de euros.

La estrategia en algunos casos también pasa por las compras 

Así, el futuro más tecnológico de los bancos también pasa por las compras o los desarrollos de marcas paralelas. Bankinter ha adquirido recientemente Evo Banco, a falta de que se den las pertinentes aprobaciones, la idea es que funcione como una marca independiente con la que impulsar el negocio de la banca digital, fuera de la estructura del banco. 

Las entidades tradicionales están incluso entrando en el capital de los nuevos bancos digitales como es el caso de BBVA que ya controla casi un 40% del banco británico Atom. De hecho, la estrategia digital ha sido una de las grandes líneas maestras que apuntaba el expresidente Francisco González cuando hablaba del futuro de los bancos. Una línea que sigue su sucesor Carlos Torres. 

Por su parte, Santander tiene marcas como Openbank, que es lo que denomina un speedboat, que sirve como banco de pruebas de nuevas soluciones antes de entrar a los grandes supertankers, pero que a la vez compiten en el mercado. 

La mayoría de las grandes entidades están generando algún tipo de innovación dentro de los bancos apostando por desarrollar fintech o comprando alguna. En el caso de Caixanbank lanzaron un banco que únicamente funciona a través del móvil, Imaginbank. Además, participa junto con empresas como Visa, Samsung, Arval o Global Pay, en una joint venture con el nombre de Payment Innovation Hub donde están trabajando en nuevas soluciones de pagos invisibles y pagos móviles. 

Sabadell tiene tres vehículos de inversión: BStartup 10, Sabadell Venture Capital e Innocells y hasta octubre había invertido unos 175 millones de euros en startups. 

El futuro pasa también por realizar cambios en las sucursales 

Este auge de los canales digitales se produce de forma paralela a la evolución de las sucursales físicas que viven un doble fenómeno. Por un lado, desde el inicio de la crisis se ha reducido el número de oficinas físicas de las entidades, con la consecutiva reducción de empleos. Esto se suma a que está habiendo un cambio de tendencia respecto a cómo son las nuevas sucursales de los bancos que son más grandes, buscan generar un servicio más especializado y amplían sus horarios. 

"Las oficinas siguen siendo muy importantes, pero cambian las tareas que hacen los clientes en estas", explicaba Gonzalo Gortázar, consejero delegado de Caixabank en la última presentación de resultados. De hecho, ponía cifras como que las operaciones de retirada de efectivo y similares se han reducido en un 50%. 

Además, las entidades están apostando por lo que denominan asesores a distancia para ofrecer asesoramiento más allá de la presencia física en las sucursales. 

 

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