Activistas de varios países buscan un millón de firmas para que la UE legisle en contra de la vigilancia masiva con datos biométricos

Robots humanoides, reconocimiento facial
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  • Una coalición de colectivos en defensa de las libertades civiles han puesto en marcha una Iniciativa Ciudadana Europea, similar a una iniciativa legislativa popular.
  • Piden un millón de firmas para que la Unión Europea legisle contra el uso de datos biométricos en políticas predictivas o de vigilancia.
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Una coalición de colectivos en defensa de los derechos civiles han emprendido una Iniciativa Ciudadana Europea (ECI, por sus siglas en inglés). Esta figura, que puede transpolarse a lo que en España sería una iniciativa legislativa popular, busca recabar un millón de firmas para que la Unión Europea vete los sistemas de vigilancia biométrica dentro de sus fronteras.

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La coalición recibe el nombre de Reclaim Your Face (reclama tu cara, en español) y está compuesta por 30 entidades como la Civil Liberties Union for Europe, la European Digital Rights, Privacy International, entre otras. El propósito de la ECI es que Europa aproveche sus futuros reglamentos sobre inteligencia artificial para vetar este tipo de prácticas que, a su juicio, favorecen sistemas de vigilancia masiva y discriminatorios.

"Gobiernos, fuerzas policiales y grandes empresas están usando dispositivos de grabación como cámaras de circuito cerrado y programas de reconocimiento facial para recopilar nuestros datos biométricos. Nos rastrean usando nuestras características únicas para identificarnos permanentemente a cada uno de nosotros", recuerda la coalición en un comunicado que han dado a conocer este mismo miércoles.

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Reclaim Your Face también asegura haber reunido varias evidencias de abuso sistémico de personas por el tratamiento de sus datos biométricos. Así, hablan de las autoridades serbias y cómo se vigilan a los ciudadanos en Belgrado, cómo Italia ha puesto el foco en las comunidades de migrantes en Como, o cómo en Francia se ha llevado a juicio el uso de estas tecnologías en institutos o manifestaciones.

Reuters, que ha recogido la iniciativa, destaca cómo la Agencia de Derechos Fundamentales de Viena ya ha advertido en ocasiones anteriores cómo el uso de la inteligencia artificial para desarrollar políticas predictivas conllevan una serie de riesgos.

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A finales de enero, en un congreso sobre privacidad, varios activistas advirtieron cómo las políticas tecnológicas europeas estaban convirtiendo la Unión en un panóptico. Un panóptico es un tipo de arquitectura carcelaria en la que un vigilante puede observar desde un torreón a todos los reclusos en sus celdas. Las políticas tecnológicas serían ese torreón.

De hecho la controversia no está tan lejos: este mismo miércoles se ha sabido que Renfe, la operadora ferroviaria española, ha retirado un pliego técnico de Portal de Contratación Pública después de que El Confidencial adelantase cómo buscaban contratar un sistema informático para determinar, entre otros atributos, el "origen étnico" e incluso el estado "de ánimo" de muchos de sus pasajeros de Cercanías. 

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