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La relación entre la falta de sueño y el Alzheimer, cada vez más evidente

Mujer con insomnio en la cama intentando dormir
Shutterstock/Marcos Mesa Sam Wordley
  • Un nuevo estudio ha descubierto que las personas que duermen interrumpidamente y sin un ciclo de sueño constante tienen mayores probabilidades de presentar síntomas tempranos de Alzheimer en el cerebro. 

  • No es el primer estudio que vincula dormir mal con el aumento de proteínas conocidas como las placas amiloides, que pueden ser indicaciones de Alzheimer y demencia. 

  • Aún no sabemos si dormir mal provoca el aumento o si el aumento dificulta el sueño, pero puede ser posible que ambos sean verdad.

El sueño fragmentado, que se caracteriza por interrupciones del sueño durante la noche y una necesidad de dormir siestas durante el día, podría ser una señal temprana de Alzheimer, según nuevas investigaciones.

Un estudio publicado recientemente en el diario JAMA Neurology descubrió que adultos con una memoria sana y tenían un ritmo circadiano irregular - también conocido como ciclo de sueño - mostraban un aumento proteico de una sustancia llamada placas amiloides, que puede ser una señal temprana de Alzheimer. 

El daño que provoca la pérdida de memoria asociada al Alzheimer puede empezar entre 15 y 20 años antes de que los síntomas de la enfermedad sean evidentes. Otros estudios han encontrado una conexión entre falta de sueño y Alzheimer y demencia. Este estudio proporciona más evidencia de ese vínculo, e indica que el sueño interrumpido puede ser una señal muy clara de que vaya a desarrollarse una enfermedad neurodegenerativa en el futuro. 

Los descubrimientos también sugieren que trabajar para resolver problemas de sueño pronto puede ayudar a proteger la salud del cerebro en un futuro, aunque es necesario investigar más para averiguarlo. 

Cada vez hay más pruebas 

Imagenes de las placas amiloides en un cerebro con alzheimer y uno sin
Placas almoides en tres cerebros de personas con Alzheimer (izquierda) y tres cerebros de individuos del grupo de control (derecha) Lawrence Berkeley National Laboratory

Para el nuevo estudio los investigadores registraron los ciclos de sueño de 189 adultos de 66 años de media, con funciones cognitivas sanas. También analizaron sus cerebros para buscar proteínas y placas vinculadas al Alzheimer

La mayoría de los participantes tenían ciclos de sueño relativamente normales, y 139 no mostraron señales de acumulo de proteína amiloide. Algunas de esas personas tenían problemas para dormir, pero la mayoría eran causa de la edad, apnea el sueño u otras causas. 

Pero los 50 sujetos en el estudio cuyos cerebros tenían proteínas relacionadas con el Alzheimer tenían relojes internos irregulares.

"No era que los 50 sujetos en el estudio tuvieran falta de sueño", explicó el autor líder del estudio Dr. Erik Musiek dijo en un comunicado de prensa. "Pero su sueño tendía a ser fragmentado. Dormir 8 horas por la noche es muy diferente a dormir 8 horas repartidas en siestas de una hora a lo largo del día". 

Los investigadores también interrumpieron los ritmos de sueño de ratones en otro estudio y encontraron que provocaba un aumento de placas de amiloide en sus cerebros.

Otro estudio reciente ha demostrado que personas que alegan dormir mal muestran más señales de Alzheimer. Un estudio reciente demostró que incluso interrumpir el sueño de alguien solo una noche podía provocar un aumento en las proteínas vinculadas al Alzheimer.

Cabe aclarar que esto no significa que dormir mal una noche provoque Alzheimer. Pero si provoca que las dificultades para dormir sean más preocupantes que la sensación de cansancio que tenemos tras una noche sin descanso - una buena motivación para eliminar malos hábitos de sueño.

El problema con la causa

Mujer mirando un esqueleto con cerebro de plastico
Matt Cardy/Getty Images

La gran pregunta que queda sin resolver es si la falta de sueño causa el acumulo de la proteína vinculada al Alzheimer, o si las personas cuyos cerebros ya están cambiando tienen más dificultades para dormir.

Es muy probable que ambas cosas sean ciertas.

Algunos estudios han revelado que cualquier interrupción del sueño parece provocar cambios en el cerebro (en ratones y en personas). Sabemos que dormir tiene una función regeneradora y que en sueño profundo nuestro cerebro elimina algunas proteínas que se acumulan de forma regular. 

Pero también sabemos que una vez que esta acumulación existe, las personas tienen mayores dificultades para conciliar el sueño regenerador profundo. En otras palabras, dormir mal frecuentemente podría provocar un círculo vicioso que impide que el cerebro tenga el descanso necesario.

El lado positivo de todo esto es que podría implicar que una intervención temprana para arreglar los problemas de sueño podría favorecer un cerebro sano en el futuro. Hay razones más que suficientes para intentar dormir bien, y esta parece ser especialmente buena.

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