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Qué es una tarjeta de revolving y cuándo puedes reclamarlas

Chica compras ropa
freestocks.org/unsplash
  • Las tarjetas revolving funcionan con un sistema de pagos mínimos.
  • Con estas tarjetas pagarás intereses siempre.
  • Si los intereses de la tarjeta de crédito son abusivos, se puede reclamar.

El número de tarjetas de crédito en España no ha dejado de aumentar en los últimos años. La media de los últimos tres años está cercana a un incremento del 7,5% anual, según los datos del Banco de España. Entre los tipos de tarjetas hay una que destaca por encima del reto, la tarjeta revolving.

Es fácil que el nombre no te diga nada, pero también que una de tus tarjetas se haya activado bajo esa modalidad. Y es que buena parte de los plásticos que emite la banca se activan por defecto en modo revolving. También pasa lo mismo con algunas tarjetas de supermercados y gasolineras.

Qué es una tarjeta revolving

Las tarjetas revolving utilizan un tipo de crédito flexible que podría traducirse literalmente como revolvente. Como cualquier tarjeta de crédito, permiten aplazar el pago de las compras para no tener que hacer frente al gasto en ese momento. Es el clásico compra hoy paga dentro de un mes.

Lo que diferencia a las tarjetas revolving del resto de tarjetas de crédito son las opciones de pago. Con un plástico clásico vas acumulando compras durante el mes y llegado el día de pago, te cobran todo de golpe (es lo que las diferencia de las tarjetas de débito).

Si tienes el dinero en la cuenta, lo restarán y no tendrás que pagar intereses. ¿Y si no lo tienes? Ahí es cuando se activará la parte del crédito que te hará pagar intereses por ese dinero que no has podido devolver a tiempo.

Con una tarjeta revolving estarás pagando intereses siempre, desde el minuto cero de la compra, tengas o no el dinero en la cuenta.

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La razón es que los créditos revolving funcionan mediante un sistema de cuotas mensuales con un pago mínimo. En otras palabras, cada mes irás devolviendo parte del dinero de tus compras, poco a poco y sin tener que preocuparte de si tienes o no todo el dinero al final de mes.

Para evitar que gastes demasiado (más de lo que puedas devolver), todas las tarjetas revolving cuentan con un límite en la línea de crédito. En la mayoría de casos, no podrás endeudarte más allá de los 10.000 euros, una cuantía cercana a la de los préstamos preconcedidos de la banca.

Lo que el banco no te cuenta de las tarjetas revolving

Hasta aquí es fácil que las tarjetas revolving parezcan un buen instrumento de financiación. El problema es que si con una tarjeta de crédito sólo pagas intereses cuando no tienes el dinero en la cuenta, con una tarjeta en modo revolving pagas intereses siempre, desde el primer recibo.

La razón es que la cuota mínima que te cobran ya incluye intereses. Para que lo entiendas mejor, si compras una nueva televisión de 750 euros con tu tarjeta revolving y tu cuota mínima son 150 euros, sólo una parte de ese dinero se usará para saldar tu deuda, para pagar la televisión. El resto, la mayor parte, irá a pagar los intereses de la tarjeta.

¿Cómo saber si tienes una tarjeta revolving y qué hacer al respecto?

Para averiguar si tu tarjeta está en modo revolving sólo tienes que llamar al número de atención al cliente que aparece en tu tarjeta y preguntar por el modo de pago. En la llamada te dirán si funcionas mediante pago total aplazado o con cuotas (revolving) y también deberían decirte el tipo de interés que pagas en cada caso.

¿Qué hacer si tienes una tarjeta en modo revolving? Desde Preahorro.com recomiendan pedir la banco que cambie la modalidad de pago. Así dejarás de pagar un mínimo todos los meses por cada una de tus compras.

Si ahora no tienes suficiente dinero puedes adelantar pagos hasta donde den tus finanzas o subir el mínimo mensual para ir adelantando la devolución del crédito.

Cómo se pueden reclamar las tarjetas revolving

Si algo deberíamos haber aprendido sobre la banca es que se puede reclamar todo. Los bancos tienen muchos datos sobre sus clientes y saben con qué perfiles les merece la pena negociar incluso comisiones que ya les han cobrado.

Por eso mismo, si tenías la tarjeta en modo revolving y te han cobrado comisiones, no dudes en reclamar al banco. Lo peor que puede pasar es que te digan que no.

Incluso si la entidad se niega a devolverte ese dinero en primera instancia, puedes seguir reclamando por la tarjeta revolving y tener éxito. La clave está en que el porcentaje de intereses que te hayan cobrado pueda convidarse abusivo.

La legislación española no prevé una cifra concreta a partir del cuál un préstamo puede considerarse abusivo. De hecho, la denominada Ley de Usura, que dada de 1908, sólo hace indica que “será nulo todo contrato en el que se estipule un interésotablemente superior al normal del dinero y manifiestamente desproporcionado a las circunstancias del caso o en condiciones tales que resulte leonino”.

Un interés superior al 22% cuando un préstamo personal ronda el 8% lo es y ya hay una sentencia del Tribunal Supremo en esta línea.

Para saber si los intereses que te cobra la tarjeta revolving son excesivos puedes enfrentarlo a la oferta de préstamos en un comparador de productos financieros como iAhorro o Bankimia, o acudir a los datos del Banco de España que puedes consultar en este enlace.

Si el tipo duplica la media, puedes tener un caso para reclamar ante la justicia, que declaren nulo el contrato y pagar así menos intereses.