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Cada vez son más quienes trabajan desde casa, aunque lo tienen más difícil a la hora de conseguir un ascenso, según un nuevo estudio

Remote workers work harder to prove their commitment, new research finds.
Los empleados que teletrabajan tienen que trabajar más duro para probar su entrega, según un nuevo estudio. Getty Images
  • Los empleados que trabajan desde casa a menudo se ven obligados a sacrificar sus obligaciones familiares y a hacer horas extra para probar su entrega y compromiso con el proyecto, según un nuevo estudio de la Universidad de California y Santa Bárbara. 
  • Según la investigación, los empleados que teletrabajan son más propensos a estar siempre disponibles, y a asistir a reuniones a deshora.
  • Esta investigación resulta especialmente relevante dado el incremento de trabajadores a distancia en los últimos años.

Para algunos, trabajar desde casa significa no tener que quitarse el pijama y no necesitar salir de casa en ningún momento.

Según un nuevo estudio, esta visión idealizada del teletrabajo dista mucho de la realidad, ya que la mayoría de trabajadores a distancia trabaja más duro que los empleados que se encuentran en la oficina para obtener los mismos beneficios y para aspirar a las mismas probabilidades de ascenso. 

El estudio, publicado en la revista Organization Science y llevado a cabo por investigadores de la Universidad de California-Santa Barbara (UCSB), ha revelado que quienes trabajan en la propia oficina dan una imagen de mayor entrega, compromiso y productividad que quienes trabajan desde su casa. 

Según la investigación, los empleados perciben que el trabajo duro y la entrega al proyecto se traducen normalmente en un mejor rendimiento y en un ascenso a puestos de gestión.

De esta manera, en un intento de demostrar su valía, los empleados que trabajan desde casa se ven obligados a mostrar una mayor disponibilidad horaria, y a atender reuniones a deshora, para acceder a las mismas oportunidades que quienes trabajan de forma presencial.  

Se trata de un fenómeno que cada vez afecta a más trabajadores. En España el teletrabajo alcanzó en el segundo trimestre de 2018 su nivel más elevado, con 1,43 millones de personas utilizando esta modalidad laboral, según reportaba Adecco a principios de año.

Para la investigadora Ioana C. Cristea, autora del estudio y líder del equipo de gestión de UCSB, esto se traduce en que los trabajadores a distancia se encuentran en un mayor riesgo de trabajar horas extra, sentirse hartos del trabajo y perder interés en el mismo.

"Incluso cuando los trabajadores a distancia tienen éxito y obtienen un ascenso, se sienten agotados al haber empelado todas sus fuerzas en conseguirlo, y al haber renunciado a la conciliación laboral", nos contaba la investigadora Cristea a través de email. "Paradójicamente, incluso tras acceder a mejores oportunidades dentro de la empresa, los trabajadores se muestran igualmente insatisfechos".

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Los hallazgos de esta investigación se suman a los de una una investigación previa, que señalaba que mantener conversaciones cara a cara con los jefes en la máquina del café, o en las reuniones ayuda con mucho a crear vínculos de confianza.

Cristea y el coautor de la investigación Paul M. Leonardi entrevistaron a los altos mandos de dos compañías de las 100 que figuran en la lista de Fortune, en relación a cómo percibían a sus empleados que trabajaban desde casa. De esta manera, los investigadores descubrieron que los empleados que teletrabajan son más propensos a sacrificar sus obligaciones laborales y a trabajar horas extra con tal de probar su entrega al proyecto, especialmente cuando estos trabajan en una zona horaria distinta.

Eso sí, quienes trabajan desde casa, tienen a su disposición algunas herramientas para crear vínculos de confianza. Comunicarse a través de vídeo llamada, responder rápidamente a los emails, y participar de forma activa en las reuniones con cámara suelen ser percibidas como señales de entrega y compromiso según Cristea.

La investigadora aconseja a los jefes y altos mandos de las empresas minimizar las diferencias horarias para que los teletrabajadores no tengan que trabajar en horas intempestivas, así como establecer claramente el máximo de horas al día y obligar a los empleados a tomar vacaciones. 

Una versión previa de este artículo atribuía erróneamente las declaraciones realizadas vía email al coautor del estudio, Paul M. Leonardi.

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