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Torres considera que el caso Villarejo no afecta al negocio de BBVA y agradece a González su renuncia como presidente de honor

Carlos Torres, presidente de BBVA, y Onur Genç, consejero delegado de BBVA, en la junta de accionistas de la entidad.
Carlos Torres, presidente de BBVA, y Onur Genç, consejero delegado de BBVA, en la junta de accionistas de la entidad. BBVA
  • El presidente de BBVA, Carlos Torres, ha agradecido a Francisco González su renuncia temporal como presidente de honor del banco. 
  • "En primer lugar quiero agradecer a Francisco González su renuncia de su condición como presidente de honor de BBVA y de la Fundación, hasta que concluyan las investigaciones en curso, pues quiere evitar que se utilice su persona para dañar la imagen del banco", ha subrayado el directivo. 
  • El presidente de la entidad señala que a día de hoy BBVA no ha encontrado impactos relevantes en su negocio o en la cotización ocasionados por la investigación.
  • Torres ha recordado que los hechos están siendo investigados por la Audiencia Nacional dentro del caso Tándem. 

El presidente de BBVA, Carlos Torres Vila, ha agradecido a Francisco González su renuncia temporal como presidente de honor del banco y de la Fundación, al tiempo que ha asegurado que PwC le ha trasladado que se requerirán "varios meses" más de trabajo en la investigación externa que realiza junto a Garrigues y Uría Menéndez por el caso Villarejo.

Así lo ha indicado Torres antes de dar paso a la intervención de los accionistas en la junta ordinaria que se celebra este viernes en el Palacio Euskalduna de Bilbao, en la que es su primera cita en calidad de presidente y con la sombra de la supuesta relación del banco de la época de González con la firma de detectives privada Cenyt, vinculada al excomisario encarcelado José Manuel Villarejo.

"En primer lugar quiero agradecer a Francisco González su renuncia de su condición como presidente de honor de BBVA y de la Fundación, hasta que concluyan las investigaciones en curso, pues quiere evitar que se utilice su persona para dañar la imagen del banco", ha subrayado el directivo después de que González le enviara una carta ayer comunicándole su decisión de apartarse.

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Torres ha explicado que, a raíz de las noticias aparecidas en medios, decidieron poner en marcha una investigación interna que consistía en la revisión de contratos, facturas, servicios prestados, procedimientos de contratos seguidos, "con la complejidad" que tiene trabajar con información relativa a un periodo de tiempo tan largo. Las supuestas actividades ilícitas se iniciaron en 2004 y se prolongaron hasta 2017.

El impacto en el negocio: no han encontrado impacto relevante 

Al ser un procedimiento judicial, Torres ha explicado que está sujeto a secreto, por lo que la entidad no puede revelar información referida al procedimiento, a lo que también está condicionada la información que pueda proporcionar sobre la investigación interna de BBVA.

Asimismo, la entidad también está analizando los posibles efectos que las informaciones pudieran tener en la actividad del grupo y en el mercado, y a día de hoy BBVA no ha encontrado impactos relevantes en su negocio o en la cotización ocasionados por la investigación.

"BBVA ha sido, es y seguirá siendo un banco honesto y continuará actuando como tal. Seguiremos investigando con todo rigor y rapidez posible, colaborando con las autoridades como hemos venido haciendo, y tomaremos en base a hechos contrastados las decisiones que procedan para resolver la situación, actuando siempre en el mejor interés del banco, que es el de nuestros accionistas", ha subrayado el presidente de la entidad.

Las investigaciones dentro de la propia entidad

Torres ha explicado que, a raíz de las noticias aparecidas en medios, decidieron poner en marcha una investigación interna que consistía en la revisión de contratos, facturas, servicios prestados, procedimientos de contratos seguidos, "con la complejidad" que tiene trabajar con información relativa a un periodo de tiempo tan largo. Las supuestas actividades ilícitas se iniciaron en 2004 y se prolongaron hasta 2017.

Fue a partir del 9 de enero, fecha en que comenzaron a aparecer informaciones que apuntaban al seguimiento e intervención de comunicaciones privadas, cuando BBVA decidió cambiar su estrategia. "Esa fecha marcó un punto de inflexión", ha revelado.

Según ha recordado Torres, él mismo envió una carta a los empleados de la entidad tras la aparición de las primeras noticias, que de ser ciertas, "se trataría de conductas indudablemente muy graves, deplorables y contrarias a los valores de BBVA".

En esa carta, Torres ya informaba de un cambio en el alcance de la investigación y en los recursos dedicados a la misma, por lo que desde mediados de enero la investigación cuenta con un enfoque "totalmente distinto" al de 2018.

Actualmente, la investigación está liderada por los despachos Garrigues, Uría Menéndez y la consultora PwC, "todo ello con el impulso del consejo de administración", y el interés de BBVA es "avanzar y concluir lo más rápido posible", si bien dado el alcance, "se requerirán varios meses de trabajo y tan importante o más que hacer la investigación rápida es hacerla bien".

Torres ha recordado además que los hechos están siendo investigados por la Audiencia Nacional dentro del 'caso Tándem', referido a supuestas malas prácticas de algunos miembros o exmiembros de la Policía. "Lo que puedo asegurar es que estamos colaborando activamente con la Justicia, procurando siempre lo mejor para los intereses del banco", ha señalado.

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