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Volkswagen y consumidores no llegan a un acuerdo en las negociaciones por el 'dieselgate'

Escándalos de la automoción Dieselgate
  • El grupo alemán Volkswagen ha dado por fracasadas las negociaciones para indemnizar a los cientos de miles de propietarios de un vehículo con motor diésel.
  • El problema ha sido la cuantía de la indemnización que piden los abogados de los afectados. 
  • El consejo de administración decidirá, en los próximos días, los pasos a seguir en relación con el caso 'dieselgate'.
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El grupo alemán Volkswagen no ha conseguido llegar a un acuerdo sobre las indemnizaciones de los cientos de miles de afectados por el caso 'dieselgate'.

El acuerdo con los propietarios de un vehículo con motor diésel ha fracasado debido a la cuantía de la indemnización que piden los abogados de la Asociación alemana de Defensa del Consumidor (VZBV), que lidera la demanda colectiva, según ha explicado uno de los portavoces del grupo automovilístico.

Las negociaciones habían llegado a un primer acuerdo de 830 millones de euros para cerrar la vía judicial, sin embargo, los asesores legales de la organización de afectados exigen 50 millones de euros más, algo a lo que se niegan los abogados de Volkswagen ya que, aseguran, no se han aportado “pruebas concretas suficientes” que justifiquen este aumento de la cuantía acordada.

Según la compañía alemana, los asesores legales de VZBV habrían rechazado que se realizara un “examen legal independiente” en relación con sus exigencias económicas, por lo que niegan que se vaya a hacer dicho pago y han calificado en una declaración de “demandas irrazonables” las acusaciones presentadas por parte de VZBV. 

Por su parte, la corporación de consumidores de Volkswagen señala que el consejo de administración decidirá, en los próximos días, los pasos a seguir en relación con este caso.

El escándalo del 'dieselgate', por el que 444.000 personas que reclaman daños y perjuicios en relación con el caso del “software” que detectaba que el coche estaba siendo objeto de pruebas en un laboratorio y reducía las emisiones de óxidos de nitrógeno (Nox), ya le ha costado a la compañía dirigida por Herbert Diess más de 30.000 millones de euros desde que saltase en 2015.

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