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Los moderadores de Youtube denuncian que la plataforma permite que sus creadores más lucrativos se salten las reglas y moneticen vídeos inapropiados

El youtuber Logan Paul llega a los Teen Choice de 2017
REUTERS/Mike Blake
  • El éxito de Youtube depende en gran medida del éxito de sus creadores, por lo que le interesa que sus youtubers más populares mantengan sus ingresos por publicidad. 
  • Los moderadores denuncian que este modelo de negocio lleva a que la plataforma sea permisiva con algunos de los creadores más lucrativos cuyos vídeos incumplen la normativa de Youtube. 
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Los moderadores de Youtube, que trabajan revisando que los vídeos cumplan con las guías de la plataforma para evitar el contenido inapropiado, denuncian en entrevistas con The Washington Post que el servicio de vídeo más popular del mundo tiene normas caóticas que son especialmente permisivas con sus creadores más lucrativos.

El modelo de negocio de Youtube es muy simple, tanto para la plataforma como para los youtubers. Cuántas más visitas reciba un vídeo, más ingresos por publicidad puede obtener Youtube de él, y por tanto más recibe el creador de la plataforma.

Por ello, es fácil entender que si un youtuber con muchos seguidores viola la normativa que el servicio impone a los contenidos, es la propia plataforma la que sale perjudicada si aplica la consecuencias de desmonetización que conlleva el incumplimiento. En definitiva, el éxito de Youtube depende del éxito de sus creadores, por lo que se muestra permisivos con algunos de ellos. 

Los moderadores de Youtube denuncian que, a la hora de señalar un vídeo, priman los criterios de publicidad antes que los criterios que deciden si el contenido es inapropiado. En concreto, los trabajadores han nombrado algunos canales con los que aseguran que Youtube mira hacia otro lado y les permite monetizar contenido inadecuado por su alto número de seguidores como el de Logan Paul o PewDiePie. 

Logan Paul, que acumula más de 19 millones de suscriptores, es conocido por sus vídeos plagados de palabrotas, agresividad y bromas de mal gusto. La gota que colmó el vaso fue un vídeo de su viaje por Japón en el que se grabó con el cadáver de un hombre que se acababa de suicidar. 

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PewDiePie gana al mes 8 millones de euros y en su canal de youtube hay más de 98 millones de personas suscritas. El youtuber también se ha visto envuelto en polémicas, como cuando fue acusado de comentarios anti semitas, y fue castigado por la plataforma y los anunciantes. 

Sin embargo, los moderadores señalan que, aunque vídeos de ambos canales han sido desmonetizados (lo que impide que los creadores pongan publicidad en sus vídeos), Youtube les ha permitido seguir produciendo contenido y hace la vista gorda en muchos casos por su enorme audiencia

En una entrevista de hace unos días con el popular bloguero Alfie Deyes, la CEO de la compañía, Susan Wojcicki, aseguró que el sistema de monetización es "justo", aunque admitió que la publicidad es una "parte importante" de la decisión de permitir que un vídeo pueda obtener ingresos o no. 

Un moderador ha dicho a The Washington Post que la "responsabilidad nunca fue para con los creadores ni para con los usuarios, sino para con los anunciantes".

La comunidad ya ha denunciado estas desigualdades

Youtubers con audiencias menores han señalado varias veces la injusticia que supone este trato desigual. Mientras que canales más pequeños se esfuerzan por cumplir con todas las normas para que el algoritmo no esconda sus vídeos, los youtubers populares suben vídeos inapropiados que son premiados con millones de visitas al momento. 

En este vídeo, el matrimonio de esta familia que lleva 10 años en Youtube y tiene más de un millón de seguidores, asegura que "los canales familiares tienen que cumplir con unos estándares muy altos, mientras que los youtubers que han hecho carrera tienen barra libre para decir y hacer lo que quieran". 

Los youtubers aseguran que es como tener un jefe que "te manda muchas tareas pero nunca está para hablar con él" y, además, "te cambia las reglas constantemente". El caos en la normativa es algo que también han denunciado los moderadores, asegurando que las reglas y las guías de lo que es o no apropiado y el protocolo a seguir depende de muchos factores y cambia con el tiempo. 

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Los "niños mimados" de la industria aseguran que no tienen tantos privilegios 

Los canales con más seguidores no se sienten tan mimados como denuncian los moderadores. En un episodio de su podcast Impaulsive, Logan Paul discutía con otros creadores polémicos sobre la desmonetización de los vídeos.

"No es justo lo que no están haciendo", grita uno de ellos. Los youtubers aseguraban que el algoritmo había empezado a esconder sus vídeos, disminuyendo su visibilidad y su capacidad de alcance. 

David Dobrik, otra de las estrellas de la plataforma (13 millones de seguidores) conocida por grabar vídeos breves protagonizados por sus amigos de fiesta o en momentos graciosos por Los Ángeles. El contenido está lleno de alcohol y bromas y momentos sexuales. En varias entrevistas, Dobrik ha asegurado que los cambios en la plataforma que pretenden combatir el contenido inapropiado han acabado haciendo que él ingreso una fracción de lo que solía ingresar por la publicidad. 

De hecho, los youtubers más populares como Logan Paul, David Dobrik o Emma Chamberlain están estableciendo negocios paralelos a través de la venta de merchandise o la creación de podcast. 

Un portavoz de Youtube ha contestado al Post desmintiendo las acusaciones de los moderadores y asegurando que aplican las normas de forma justa para todos. 

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