13 cosas que hacen los niños mentalmente fuertes y cómo puedes enseñarles estas habilidades a tus hijos

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  • Amy Morin es una escritora, psicoterapeuta y presentadora de The Verywell Mind Podcast.
  • Explica que los padres que trabajan desde casa pueden usar diferentes ejercicios para ayudar a que sus hijos desarrollen cierta fortaleza mental. 
  • Establecer ciertos límites y ayudarle a que no se dé por vencido tras un fracaso son claves para su desarrollo emociona. 
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Una de las cosas que más escucho de mis lectores adultos sobre la fortaleza mental es la siguiente: "Ojalá hubiese aprendido esto antes". Con esto en mente, decidí escribir un libro dedicado a los niños para ayudarles a mejorarla. 

Mientras mis libros para adultos se enfocan en lo que no se debe hacer, el de niños va dirigido a lo que se debe hacer. Si aprenden estas habilidades en esta edad, eso les ayudará a no crear malos hábitos en su vida adulta que son poco saludables e impiden tener fortaleza mental. 

¿Cómo ayudar a hacer los deberes de los niños para que los padres nunca acaben haciéndolos?

Aquí tienes 13 cosas que hacen a los niños mentalmente fuertes y cómo puedes enseñar a tus hijos a pensar a lo grande, sentirse bien y actuar con valentía. 

1. Frenar el sentir lástima por ellos mismos

Es saludable que los niños se sientan tristes de vez en cuando. Pero lo que no es saludable es permiten que esa tristeza se convierta en autocompasión. Cuando los niños sienten lástima por ellos mismos, insisten en que sus problemas son demasiado grandes y pierden toda esperanza y se vuelven completamente indefensos. 

Ejercicio: trabaja con tu hijo para crear una lista de actividades que disfrute cuando se sienta feliz como jugar o cantar. Estos puntos son "estimulantes del estado de ánimo". Cuando empiecen a sentir lástima por sí mismos, la clave es tratar de animarlos eligiendo una actividad de su listan de cosas favoritas para que así se sientan mejor. 

2. Se empoderan

Ya sea que los niños tengan problemas con alguna de sus amistades o problemas con tareas que no entienden es fundamental que se responsabilicen de sus decisiones.

Ejercicio: Cuando culpen a otras personas por enfadarles o arruinarles su día, ayúdales a que asuman su parte de responsabilidad cambiando incluso su forma de expresarse. En vez de decirles: "Me enfadas", decirles "estoy enfadado".

3. Se adaptan a los cambios

Desde cambiar de curso hasta probar un nuevo deporte, el cambio es difícil. Los niños necesitan confianza para adaptarse a estos cambios. 

Ejercicio: Ayuda a tu hijo a etiquetar sus sentimientos. Con solo ponerle un nombre, esto puede ayudarle mucho.

4. Se centran en las cosas sobre las que tienen control

Los niños pueden verse afectados por las cosas que no controlan como quién será su profesor el próximo curso o sobre si su equipo ganará el campeonato anual. Pero preocuparse por estas cosas les quita tiempo para dar lo mejor de sí mismos en otros campos. 

Ejercicio: Cuando tu hijo se sienta preocupado por algo que se escapa de su control, ayúdale a cambiar el chip con otra actividad. Hacer juntos un puzzle, colorear o jugar a cualquier cosa logrará distraerles y reenfocar su cerebro hacia cosas sobre las que sí que tienen el control. 

5. Saben cuándo tienen que decir no

Aunque pienses que tus hijos dicen no con demasiada frecuencia, es importante que aprendan a decirlo cuando la actividad que tienen en mente es poco saludable.

Ejercicio: enseña a tu hijo a establecer sus propios límites. Ya sea por rechazar un favor a un amigo o evitar una petición poco respetable es clave que les enseñes a que se respeten y sepan responder con un no directo. 

6. Toman riesgos calculados

Está claro que cuando el riesgo es físico (como un truco con la bicicleta) su decisión es bastante más rápida que cuando requiere tomar una decisión social (como hacer un nuevo amigo). Es fundamental que aprendan a evaluar los riesgos y a aceptar miedos saludables. 

Ejercicio: enseña a tu hijo que el cerebro es defectuoso en muchas ocasiones. Aunque en muchas ocasiones ese riesgo parezca de vida o muerte, no lo es. Debes trabajar junto a ellos para asegurarles de que está bien enfrentarse a algunos riesgos, incluso cuando les genera cierta ansiedad. 

7. Crean su propio camino hacia el futuro

Los niños nunca lograrán sacar lo mejor de sí mismos si son completamente pasivos o muy críticos consigo mismos. Es importante que se interesen y se emocionen por el futuro que tienen planeado. 

Ejercicio: cuando su hijo diga "nunca seré bueno en matemáticas", pregúntale qué le diría a un amigo suyo que haya expresado lo mismo. Seguramente le dedicaría unas buenas palabras. Hay que enseñarles a hablar consigo mismos de la misma manera que hablarían con un buen amigo. 

8. Son dueños de sus errores

Es lógico que quieran ocultar sus errores. Después de todo, no quieren meterse en problemas. Sin embargo, no pueden aprender de ellos si no los reconocen. 

Ejercicio: cuando sus hijos cometan un error, ayúdales a prepararse para que la siguiente vez no caigan en lo mismo. Si olvidan llevar las tareas al colegio, anímales a preparar la mochila la noche anterior. Si se olvidan de hacer los deberes o las tareas del hogar, crea una tabla para recordárselo. 

9. Celebran los éxitos de los demás

Sentir envidia o celos por otros niños que sacan mejores notas solo detendrá el avance de tu hijo hacia el futuro. Si hace lo contrario, es decir, celebrar el éxito de los demás será una actitud que les ayudará mucho. 

Ejercicio: Enséñele a su hijo a "actuar como la persona en la que quiere convertirse". De esta manera, lo normal es que gane confianza y pueda no sentir estos sentimientos negativos hacia otra persona. 

10. Fallan, pero lo vuelven a intentar

Los niños que tienen miedo al fracaso evitan cosas nuevas o se rinden. Necesitan saber que aunque fracasar sienta mal, también puede ser un importante trampolín hacia el éxito. 

Ejercicio: habla con él sombre fracasos famosos. Cuando los niños aprender que científicos, inventores o artistas exitosos han experimentado el fracaso muchas veces antes de triunfar.

11. Tienen un buen equilibrio entre lo social y su tiempo a solas

Es importante que se sientan cómodos tanto socializando con los demás como realizando actividades de manera independiente. La independencia saludable ayuda a los niños a sentirse más cómodos.

Ejercicio: anima a tu hijo a hacer algo divertido por sí mismo. Con práctica y apoyo, pueden aprender que el tiempo a solas no tiene por qué ser aburrido y solitario. 

12. Están agradecidos por lo que tienen

Los niños mimados crecen para convertirse en niños narcisistas. En cambio, los niños agradecidos evolucionan hacia adultos felices y agradecidos. 

Ejercicio: cuando tu hijo recibe un regalo, habla con él sobre el tiempo que le ha llevado a la otra persona escogerlo. Esta conversación puede ayudarle a sentir gratitud hacia los demás y no solo por las cosas materiales que tiene. 

13. Son persistentes

Cuando se enfrentan a obstáculos, los niños suelen abandonar rápidamente esa actividad. Sin embargo, perseverar es la clave del éxito. 

Ejercicio: Pide a tu hijo que se escriba una carta amable y alentadora. Cuando esté tentado a abandonar algo, anímales a que se lean esa carta y así puedan conseguir la fuerza necesaria para superar ese momento difícil. 

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