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17 rutinas que todos dejamos de hacer cuando llegó el smartphone a nuestras vidas

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Business Insider España
  • El móvil se ha integrado tanto en nuestras vidas que muchos ya no recuerdan cómo se vivía antes de la llegada de los smartphones.
  • Si echamos la vista atrás, seguro que muchos recuerdan comprar un mapa de carretera o escuchar música en un discman.
  • Además, era muy habitual llamar a tus familiares o amigos desde una cabina.

El móvil ya forma parte de nuestras vidas. Incluso aquellos que echan de menos el modo de vida anterior al smartphone, siguen usándolo todos los días. Se ha integrado tanto, que ya resulta imposible imaginar un mundo sin él. Pero hace poco más de 10 años, el smartphone no existía. ¿Qué cosas dejamos de hacer cuando llegó el smartphone?

Aunque en los años 90 y en los primeros años del milenio ya existían cientos de millones de móviles, el smartphone lo estrenó Apple el 29 de junio de 2007 con el primer iPhone, al añadir funciones propias de un pequeño ordenador, pantalla táctil y las apps. Poco a poco el móvil se fue introduciendo en nuestras vidas, hasta que, literalmente, ya no podemos vivir sin él.

El smartphone es, al mismo tiempo, una maldición y una bendición. Nos ata mucho y, en cierto modo, nos esclaviza, pero también nos facilita la vida en tantas cosas, que ahora nos parecen vidas ajenas los años anteriores al smartphone.

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¿Cómo podíamos salir de casa encomendando a nuestra madre que nos cogiese las llamadas en el único teléfono fijo para toda la familia? ¿Qué fue de aquellos enormes mapas de carretera que una vez que los desplegabas, ya no había forma de volverlos a plegar? ¿Recuerdas cuando ibas a la tienda de fotografía a revelar las fotos? Son tiempos pasados que ya no volverán. La confirmación de que, para bien o para mal, el smartphone cambió nuestras vidas para siempre.

Vamos a ver 17 cosas que todos dejamos de hacer cuando llegó el smartphone.

Escuchar música con el Discman

Cosas que hacíamos antes del móvil

El radiocasette portátil, el walkman, el discman, el iPod... La industria del ocio electrónico, especialmente Sony, inventora del walkman y el discman, y más tarde Apple con su iPod, ganaron mucho dinero con el hardware musical portátil. Pero el estreno del móvil y su capacidad para almacenar miles de archivos de música y reproducirlos a través de los auriculares, terminó con los dispositivos musicales portátiles. La música en streaming, a través de Spotify y similares, puso el último clavo en el ataúd.

Cosas que hacíamos antes del móvil

Inventado por Sony en 1984, el discman fue el último reproducir portátil en formato físico que triunfó en todo el mundo. El reproducir portátil de CD que nos permitía disfrutar de la música digital con una calidad de sonido muy superior al cassette, en cualquier lugar.

Solía venir con un gancho para sujetarlo al cinturón, o una correa para colgarlo del hombro, como un bolso. La mayoría de los modelos no tenían altavoz, así que solo se podían escuchar por auriculares, o conectado a un altavoz. 

Comprar un mapa de carretera

Antes del smartphone, todo el mundo llevaba un mapa de carreteras en la guantera del coche, ¿lo recuerdas? Pero eso no garantizaba que pudieras orientarte con exactitud...

Había mapas que solo cubrían una provincia, o una ciudad, así que tenías que comprar el de cada lugar que visitabas. También se vendían en formato libro que cubrían todo el país, y cada página solía incluir una zona determinada.

Cosas que hacíamos antes del móvil

El primer problema era localizar donde estabas. No siempre era fácil en zonas aisladas, o con muchas carreteras. Después, tenías que orientar el mapa. "¿Esta carretera sube o baja? ¡Pero mira que eres tonto, tienes el mapa al revés!". Era imprescindible viajar con un acompañante, que era el que leía el mapa mientras tu conducías (o viceversa), aunque las consultas del mapa casi siempre acababan con una discusión, un frenazo y una parada en el andén o la gasolinera, para que el conductor se orientase por él mismo. "¡Si es que todo lo tengo que hacer yo!".

Cosas que hacíamos antes del móvil

Otro problema bastante común era que heredaras el mapa de carretera de tu padre, o el tuyo acumulase polvo en la guantera durante años. Y luego, cuando te ponías a usarlo, la carretera local que aparecía en el mapa había desaparecido, sustituida por una urbanización...

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Independientemente de que consiguieras tu objetivo, aún quedaba por superar la última tortura: plegar el mapa. Una tarea absolutamente imposible. A final terminaba convertido en un amasijo de papeles arrugados en la guantera.

Bendito Google Maps, y bendito GPS...

Fotocopiar en la librería

Gracias a la cámara del smartphone hoy en día podemos escanear un documento e imprimirlo vía WiFI, o convertirlo en PDF para enviarlo por Internet.

Cosas que hacíamos antes del móvil

Una de las cosas que hacíamos antes de existir el smartphone, era bajar a la librería del barrio a fotocopiarlo prácticamente todo, por trivial que fuese. Desde el DNI a una copia de una factura, el dibujo del niño, la Declaración de la Renta...

Hoy prácticamente todos los servicios públicos y comerciales aceptan PDFs, y además puedes comprar un escáner con impresora por apenas 60€ en Amazon.

Entregar los currículos en mano

Quedarte en paro siempre es un drama, pero al menos ahora puedes buscar empleo fácilmente en todo el mundo y enviar currículos en las numerosas webs de empleo.

Cosas que hacíamos antes del móvil

Una de las cosas que dejamos de hacer cuando llegó el smartphone, ha sido enviar currículos fotocopiados a las empresas, o entregarlos en mano. Y también, buscar empleo en los anuncios del periódico. ¿Lo recuerdas?

Comprar carretes y revelar fotos

Antes del smartphone ya existían móviles con cámara, pero su calidad era muy inferior a las tradicionales cámaras de fotos, y solo se usaban para cosas de usar y tirar. El estreno del iPhone y sus cámaras de alta resolución revolucionaron la fotografía doméstica.

Cosas que hacíamos antes del móvil

Al fin los móviles podían hacer fotos con la misma calidad que una cámara dedicada. De repente las propias cámaras, los carretes, el revelado de fotos, y la tiendas de fotografía. dejaron de ser relevantes. Ahora incluso existen impresoras fotográficas, eliminando por completo la necesidad de revelado.

Preguntar por una dirección... o por la hora

Cualquiera que haya vivido antes de 2007, seguro que en alguna ocasión un desconocido le paró en plena vía pública para preguntarle donde estaba cierta calle, o el supermercado más cercano.

Cosas que hacíamos antes del móvil

Y también, como no, para preguntar la hora, cuando te olvidabas el reloj en casa...

Hoy en día todavía nos puede pasar (cualquiera se puede dejar el móvil en casa, y a veces es más rápido preguntar por una calle que ponerse a buscarla en el móvil), pero ocurre con menos frecuencia.

Hacer cola en el cine para comprar entradas

Hace unos años, cuando ibamos al cine disfrutábamos de dos aventuras: la propia película, y la odisea de comprar las entradas.

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Como no se podían comprar por Internet, tenías que hacer cola. Si la película estaba muy solicitada tocaba hacer cola una o dos horas antes, para coger buenos asientos. Asientos que normalmente elegía el taquillero, porque tu no veías las plazas libres, y tenías que fiarte de lo que te decía.

Muchos cines tampoco estaban numerados, así que aún con entrada había auténticas carreras, codazos y broncas por llegar antes para poder elegir un buen sitio.

Ahora abres la app del cine en tu smartphone, seleccionas personalmente los asientos y te imprimes las entradas, o pasas el móvil por una máquina para coger tus entradas reservadas. ¡Así da gusto!

La abuela cogía tus mensajes

La vida antes del smartphone era una pesadilla para los adolescentes. Ahora todos tienen su propio móvil y nadie cotillea sus llamadas o sus mensajes. Pero hace apenas 15 o 20 años el único teléfono que existían en casa, el mismo para toda la familia, era el fijo. El mismo número de telefono para todos. Terror... 

Cosas que hacíamos antes del móvil

Aunque existían terminales inalámbricos que un adolescente podía llevarse a su habitación, las llamadas sonaban en todos los teléfonos de la casa, al ser un número único, así que cualquiera podía cogerlas, o saber cuándo te llamaban, o escuchar por otro teléfono.

Lo peor era cuando no estabas en casa, y tu madre o tu abuela cogía los recados. A veces olvidaban decirte que alguien había llamado urgentemente, o interrogaban al autor de la llamada con frases del tipo "Y tu quién eres" o "¿De qué conoces a mi hija...?".

Millones de jóvenes y adolescentes estarán eternamente agradecidos a Steve Jobs, durante generaciones...

Escuchar el contestador

Si los padres trabajaban fuera de casa y no quedaba nadie en casa (antes no era tan común), se instalaba un contestador automático, que grababa en una cinta de cassette los mensajes de la gente que llamaba.

smartphones

Rebobinar la cinta y escuchar esos mensajes era lo primero que se hacía al llegar a casa. Era el doble check de los años 80 y 90.

El placer de no coger el teléfono

Cuando solo existía el teléfono fijo, podías permitirte el lujo de no descolgar. Seguir comiendo ese helado de chocolate tranquilamente al lado del teléfono que suena, con la tranquilidad de saber que nadie podía descubrir si estabas o no en casa. Siempre podías poner la excusa de que habías estado todo el día fuera.

Marcación teléfono fijo

Otro truco muy útil, si esperabas una llamada que no querías coger, era dejar el teléfono descolgado. Los que llamaban oían una señal de número comunicando, y luego podías poner la excusa de que el teléfono se había quedado mal colgado, o que tu hermana se había pasado toda la tarde hablando con su novio...

Una sensación de libertad y de controlar tu propia vida, que hoy hemos perdido por completo.

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Si alguien te llama varias veces al móvil tienes la opción de no cogerlo, pero luego no podrás usar excusas como que no estabas en casa, o el teléfono estaba ocupado, porque el móvil siempre lo llevas contigo y solo lo usas tu...

Ver las series en la tele

De acuerdo, aún vemos muchas series y películas en el televisor. ¿Pero te has parado a pensar en qué porcentaje?

Aplicación de Netflix en el móvil

Cada vez vemos más series en el smartphone. Bien porque estamos fuera de casa, la tele está ocupada, o te apetece verla tumbado en la cama. Esto era impensable hace unos años. Entre otras cosas, porque la televisión solo llegaba a través de la antena de casa, o la parabólica...

Comprar una linterna

Es raro que no haya una linterna en casa, y aún se usan mucho a nivel profesional. Pero comprar una linterna es una de las cosas que dejamos de hacer cuando llegó el smartphone. Antes incluso se consideraba un buen regalo de cumpleaños.

Cosas que hacíamos antes del móvil

Ahora todos los smartphones llevan linterna, que sirve perfectamente para cualquier situación de emergencia.

Llamar desde una cabina

Las cabinas han formado parte del paisaje urbano español desde 1928. Y lo seguirán haciendo al menos durante 2019, tal como ha confirmado el gobierno recientemente. Pero la realidad es que ya casi nadie las utiliza.

De las más de 16.000 cabinas que hay actualmente en España, la mitad no se han usado nunca en todo 2018, y un 65% no son rentables.

Pero antes del móvil estaban tan concurridas como el cajero automático, o la cola del supermercado.

Cosas que hacíamos antes del móvil

Era la única forma de llamar a alguien cuando estabas fuera de casa... si te acordabas del número de teléfono. Mucha gente llevaba en el bolso una libretita con los números que usaba, y en la propia cabina había guías telefónicas con todos los números de la ciudad. Aunque era frecuente que las robasen.

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Las cabinas tenían su propio temperamento. Los había amables, que parecían dejarte hablar más de lo que habías pagado, y otras que se quedaban con el cambio (si ponías más dinero del que habías gastado te devolvían la diferencia, redondeando). Era frecuente ver a los niños, y a los indigentes, meterse en las cabinas a ver si alguien se había olvidado el cambio...

Quedabas con la gente una vez... y punto

Cuando no existía el móvil, era mucho más sencillo y rápido planificar las citas. Quedabas con los amigos un día y una hora, y luego no se cambiaba mil veces como ocurre ahora.

smartphones

Llamar al fijo para volver a quedar solía costar dinero (antes incluso las llamadas locales había que pagarlas), y tenías que llamar a todos de uno en uno. O no te apetecía hablar con el padre de tu amigo, que es quién siempre cogía el teléfono. Así que la cita original quedaba grabada en piedra. Y si alguien fallaba, siempre había una alternativa del tipo: "si alguien no llega a las 7, quedamos a las 8 en los recreativos, o a las 9 en el burger".

La vida era mucho más simple, directa, y no se perdía tanto tiempo inútilmente...

En vacaciones desconectabas... de todos

Antes del móvil las llamadas nacionales o internacionales costaban bastante dinero, y como no había tarifa de Internet con roaming ni WiFi público, cuando te ibas de vacaciones desconectabas por completo de tus familiares, amigos, o el jefe...

Cosas que hacíamos antes del móvil

Eso si que eran unas verdaderas vacaciones...

Enviar cartas

¿Cuánto hace que no envías una carta a un familiar, o un amigo?

Antes del smartphone llamar por teléfono a alguien que vivía fuera de la ciudad era caro, como hemos comentado. Si no era urgente, se recurría a las cartas.

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Es una tradición que hoy en día prácticamente ha desaparecido, sustituida por los minutos gratis de llamadas que tenemos todos los meses, o WhatsApp. Es otra de las cosas que todos dejamos de hacer cuando llegó el smartphone.

Los daños colaterales han acabado también con el coleccionismo de sellos, sustituidos por códigos de barras o simples pegatinas con texto.

Alquilar películas

¿Recuerdas cuándo fue la última vez que pisaste un videoclub? Había miles en los años ochenta y noventa, pero hoy casi han desaparecido.

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Acudíamos allí a alquilar películas en VHS o DVD, que tenías que devolver en 24 o 48 horas, si no querías recibir una multa.

Hoy todas las películas se alquilan a través del móvil, o se espera a que la estrenen en Netflix o similar. 

Hemos visto 17 cosas que todos dejamos de hacer cuando llegó el smartphone. Seguro que se te ocurren muchas más...

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