7 signos que indican que tu lavavajillas está a punto de morir

Hombre lamentándose por un lavavajillas estropeado.
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  • El lavavajillas es un electrodoméstico que no solo ayuda a ahorrar tiempo y es mucho más cómodo que estar fregando a mano, sino que también supone un ahorro de agua importante que verás reflejado en tus facturas
  • Pero puede que no le prestes ningún tipo de atención en cuanto a su estado, que no sepas cuántos años tiene o las revisiones que ha pasado, y esto podría salirte muy caro.
  • Algunas señales claras que indican que tienes que cambiar de aparato son: el óxido, un charco dentro o fuera de la máquina o la aparición de un charco de agua en su interior o exterior, entre otros.
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Si vives solo probablemente no utilices o no tengas un lavavajillas, pero en el momento en el que compartes piso, ya sea con amigos, pareja o familia, este electrodoméstico se convierte en una opción bastante interesante.

No solo ayuda a ahorrar tiempo y es mucho más cómodo que estar fregando platos, sino que también supone un ahorro de agua importante que verás reflejado en tus facturas.

Sin embargo, es probable que no lleves ningún tipo de revisión del aparato al día o que ni siquiera sepas cuántos años tiene y esto podría salirte muy caro.

Leer más: Estas son las 7 cosas que nunca debes meter al lavavajillas si no quieres que se estropeen.

Las reparaciones del lavavajillas no son nada económicas, por lo que en función de la avería, puede que te salga más rentable comprarte uno nuevo.

A continuación tienes 7 signos de que a tu lavavajillas le queda muy poco tiempo de vida y a los que deberías estar pendiente.

1. La puerta no se cierra

Lavavajillas estropeado.
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El lavavajillas necesita estar completamente cerrado para poder funcionar, pues en caso contrario se saldría el agua por todos sitios.

Pero hay veces que puede que la puerta no cierre del todo, impidiéndote usarlo. Ahí es cuando entras en pánico. Tranquilo, pueden ocurrir dos cosas.

La primera es que simplemente se te haya estropeado el pestillo y solo tengas que cambiarlo por otro. Mientras que la segunda implica que se te haya roto por completo el electrodoméstico y te veas obligado a comprar otro.

2. Los platos están fríos

Lavavajillas.
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Los lavavajillas son tan efectivos a la hora de limpiar tu vajilla porque se alcanzan altas temperaturas en su interior, eliminando cualquier rastro de suciedad.

Temperatura que tus manos quizás no aguantarían si lavases a mano. Sin embargo, si al terminar el programa del aparato, lo abres y no notas el calor saliendo, todo está frío, es porque probablemente no esté funcionando del todo bien.

Reemplazar el calefactor suele suponer mucho dinero, por lo que vete preparando para soltar el dinero para un lavavajillas completamente nuevo.

3. La vajilla no está limpia

Lavavajillas sucio.
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Si tras acabar el programa de lavado, los platos y el resto de la vajilla siguen sucios, el aparato puede que esté estropeado.

Antes que nada fíjate en si hay restos de comida en el filtro que podrían estar obstruyendo el electrodoméstico, pero si ves que está todo en orden, hay dos opciones.

La primera es que no hayan quedado relucientes porque tenían comida muy pegada, por lo que entonces prueba a quitar los restos duros manualmente y vuelve a ponerlo.

La segunda es que tu lavavajillas esté muriendo y no tenga mucha más solución que comprarte otro.

4. Hay un charco de agua dentro o fuera de la máquina

Lavavajillas estropeado.
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Otra señal inequívoca de que algo está mal en tu lavavajillas es encontrar un charco de agua dentro del aparato después de terminar el programa seleccionado.

Esto se traduce en que el electrodoméstico no es capaz de drenar el agua de forma adecuada, después de descartar la posibilidad de que no haya ningún tipo de bloqueo u obstrucción en el desagüe.

Además, si el charco de agua está fuera, en el suelo de tu cocina, significa que es hora de cambiar de lavavajillas.

5. Ves óxido en el exterior o interior de la máquina

Arreglando el lavavajillas.
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Si te das cuenta de que alguna zona de tu lavavajillas está oxidada, podría ser una señal de que el aparato tiene una fuga de agua.

En muchas ocasiones estas suelen tener altos costes, por lo que quizás deberías plantearte reemplazarlo por uno nuevo.

6. Hace ruidos extraños

Mujer cansada del lavavajillas.
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Si de repente empiezas a escuchar ruidos nada comunes en la cocina y cuando llegas te das cuenta de que es el lavavajillas, probablemente tengas un problema.

Apágalo y comprueba que todo esté en orden, pues a veces se produce ruido del choque entre platos y vasos. Si no se trata de nada de eso, puede que el motor esté dañado.

En ese caso, lo mejor que puedes hacer es comprarte un aparato nuevo, pues las reparaciones tienden a ser muy costosas y, en ocasiones, se te vuelve a estropear al poco tiempo.

7. Tiene más de 10 años

Lavavajillas viejo.
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Los lavavajillas también se hacen mayores y, como las personas, se acaban desgastando con el paso del tiempo.

Su esperanza de "vida" suele estar en torno a los 10 años, por lo que llegada esa edad es mejor cambiar de electrodoméstico, pues este podría suponerte problemas, incluso estropear tu vajilla.

 

(Fuente: Reader's Diagest)

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