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Las acciones de Telefónica caen un 15% en el año: estas son las debilidades y desafíos de la compañía

José María Álvarez-Pallete, presidente ejecutivo de Telefónica.
José María Álvarez-Pallete, presidente ejecutivo de Telefónica. Telefónica

Una de las patas del negocio de Telefónica está en Latinoamérica, donde está presente en mercados como Argentina, Perú, Chile o Brasil. De hecho, la división Telefónica Hispanoamérica representó en las cuentas de 2017 unos ingresos de 12.520 millones de euros, lo que supone casi un cuarto de los ingresos del grupo y dentro de ellos, el mayor peso lo tuvo Argentina de donde provenían casi un 28% de los ingresos de esta división. 

Argentina es importante para los negocios de la operadora, por lo que los continuos vaivenes económicos del país no están sentando bien a la empresa en los mercados. La devaluación del peso argentino ha pasado factura a la teleco en bolsa. El último episodio se vivió el viernes tras conocerse que el presidente del país, Mauricio Macri, iba a aumentar los tipos de interés un 60% para tratar de frenar la devaluación de la divisa, que perdió un 16% de su valor en un día. 

La caída del peso argentino arrastró a las acciones de Telefónica, que cayeron un 1,42% el viernes hasta los 6,98 euros —en su cuarta sesión consecutiva en rojo— rompiendo así la barrera de los 7 euros que le llevaban a acercarse a niveles que no se habían visto desde 2002 cuando marcaron 6,82 euros.

La acción de Telefónica acumula una caída de más del 15% en el año tras volver a cerrar este lunes 4 de septiembre en los 6,9 euros después de que el lunes consiguieran un repunte del 0,25%. En la última sesión de bolsa del 2017, los títulos de Telefónica habían cerrado en 8,2 euros. 

Este último episodio en la bajada de la acción se produce un contexto en el que el Ibex 35 se sitúa en mínimos anuales con la devaluación del peso argentino pasándole también factura a otros valores con exposición a la zona como los grandes bancos, BBVA y Santander, o la cadena de supermercados DIA.  

Otras divisas que pueden penalizar

No es la única divisa que puede dar quebradores de cabeza a Telefónica porque el real brasileño también vive jornadas a la baja, al igual que la mayoría de las divisas de los mercados emergentes, a las que la guerra comercial no está sentando bien. En los resultados de 2017, el negocio en Brasil supuso unos ingresos de 12.019 millones de euros, por encima de otros mercados como Reino Unido (6.540 millones de euros) o Alemania (7.296 millones de euros). 

"Un catalizador para que hubiera un cambio a mejor respecto a las acciones de Telefónica sería que hubiera una mejoría en las divisas", apunta Iván San Félix, analista de Renta 4, que también apunta que este cambio no suele darse de la noche a la mañana, sino que tiene que ver con que los países afectados lleven a cabo medidas que aumenten la confianza de los inversores. 

Leer más: Álvarez-Pallete subraya la transformación de Telefónica en una empresa tecnológica

En este sentido, el último anuncio de Macri trata de buscar esta confianza de los mercados al lanzar un plan donde prevé subir impuestos —el más polémico a los exportadores que se están beneficiando de la devaluación del peso— y recortar gastos —sacará, por ejemplo, la tijera con los ministerios para reducirlos de 23 a 13— con los que reducir el déficit. 

"Todo parece indicar que a nivel técnico no hay nada que sustente un rebote del valor", apunta Dario García, analista de XTB, que señala que la acción parece que tiene como referencia actual el mínimo de 6,87 euros que marcó en 2002. En este sentido, señala que ellos no recomiendan entrar en la acción y que aconsejan cerrar posiciones. 

A pesar de esto, el consenso de los analistas, según recoge Estrategias de Inversión, le otorga un potencial alcista del 33% a la acción de Telefónica situando el precio objetivo en los 9,32 euros. 

Algunos, incluso son más optimistas. Los analistas de Bankinter tras los últimos resultados de la teleco le otorgaban un precio objetivo de 10.36 euros y una recomendación de comprar. Por su parte, los expertos de Barclays tras las últimas cuentas, a pesar de que le rebajaron un 1% el precio objetivo, también le daban u precio objetivo por encima del consenso al situarlo en los 9,5 euros. 

Desafíos de la compañía: deuda y competencia 

Además del comportamiento de las divisas en los mercados en los que está presente, Telefónica tiene otros desafíos por delante como la reducción de deuda. En la expansión de la operadora en los últimos años la operadora ha ido acompañada de un incremento de la deuda. 

Algunos analistas ven con buenos ojos cómo la compañía está reduciendo la deuda. "Se demuestra que Telefónica es capaz de ir reconduciendo orgánicamente su principal problema, el endeudamiento. Ayudará a este resultado la contención del coste de financiación una vez neutralizado el temor de un recorte de rating", apuntaban los analistas de Bankinter en un informe del 1 de agosto.

"Inorgánicamente, la desinversión en O2 sería clave. Podría traducirse en una inyección de fondos de 3.000 o 4.000 millones de euros por una participación de alrededor del 40% de la filial", añaden. 

En este sentido, el frenazo de la venta de O2 en Reino Unido supuso un revés para conseguir reducir este indicador. Bruselas vetó la venta de la filial a Hutchison, un consorcio con sede en Hong Kong. Esta operación estaba valorada en 13.000 millones de euros. 

El plan B tras la decisión comunitaria fue que esperarían a la oportunidad adecuada. En una entrevista en el diario británico The Times publicada a comienzos de este mes, el presidente ejecutivo de la compañía aseguró que no había cambiado de opinión, que estaban esperando el momento adecuado para sacar a O2 a bolsa, pero que no era este. 

Esto se suma el incremento de la competencia en el mercado español junto con el cambio de modelo donde las operadoras son cada vez más digitales y las apps sirven para hacer llamadas.

En España, el mercado de las telecos está cada vez más consolidado. Por un lado, la aparición del cuarto operador (Más Móvil) que ha tensionado las tarifas, sobre todo, en el segmento más sensible a precio. Por otro lado, la guerra del fútbol que ha llevado a las operadoras a una batalla por captar clientes con estos contenidos premium que conllevan un incremento del gasto. 

"El mercado español ha cambiado bastante en los últimos años", apunta San Félix al desgranar las fusiones de Vodafone y Ono, así como la posterior compra de Jazztel por Orange. En este sentido, señala que aunque en un primer momento Más Móvil tenía un peso menos importante, ha ido creciendo llevándose una parte del mercado, sobre todo, la más sensible a precio.

Esto ha hecho que Telefónica siga una doble estrategia: por un lado ofrecer contenidos premium como el fútbol o las motos y por otro lado, la apuesta de lanzar O2 en España para presionar a un segmento más sensible a precio. 

"Hay mucho factores que valorar en el tema del fútbol. Unos para bien y otros para mal", señala San Félix, que apunta que desde Telefónica se señaló que era importante que a pesar del elevado precio el paquete de los paquetes no había tenido inflación respecto al trienio anterior. Entre los positivos para el negocio apunta que ofrecer este tipo de contenidos puede ayudarles a aumentar la base de clientes. 

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