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El clima más extremo del planeta Tierra no es nada comparado con el de cualquier otro planeta del Sistema Solar

  • La Tierra tiene desastres naturales tan devastadores como los huracanes, los terremotos y los tsunamis, y aún así estamos a años luz del clima de otros planetas.
  • Las tormentas más terribles de la tierra no son nada comparado con las lluvias de acido sulfúrico de Venus,  las tormentas de arena de Marte o los vientos huracanados de Neptuno.
  • A partir de ahora verás el clima de la Tierra mucho de manera más  benévola. 

Esta es la transcripción del video.

El ácido sulfúrico cae desde el cielo. Épicas tormentas de polvo se mantienen activas durante meses y meses. Y huracanes gigantes capaces de tragarse entera toda la Tierra. Si crees que en la Tierra teníamos un clima complicado, piénsalo de nuevo.

Mercurio tiene poca o ninguna atmósfera, no hay un clima real del que podamos hablar. Pero seguramente sentirías todo el impacto de las tormentas más poderosas de nuestro Sistema Solar llamadas eyecciones de masa coronal. Estas explosivas tormentas se originan en el Sol y bañan toda la superficie de Mercurio con altos índices de radiación. Así que, si la falta de oxígeno y las temperaturas extremas no te matan, la radiación se encargará de hacerlo.

Sin embargo, esto no sería un gran problema en Venus. Después de todo, todo el planeta está cubierto de nubes. La mala noticia es que son tóxicas. De estas nubes llueve ácido sulfúrico que es tan corrosivo que es capaz de derretirte la piel en cuanto entre en contacto con ella.

En Marte, la superficie es más rocosa y desértica. Allí el viento agita violentamente el suelo, creando gigantescos remolinos de polvo que pueden duplicar la altura del Everest. Pero eso no es nada comparado con las enormes tormentas de polvo que a veces envuelven a todo el planeta durante varios meses.

Y el clima en Júpiter no es mucho mejor. Por supuesto, está la Gran Mancha Roja. Es una tormenta con la fuerza de un huracán que ha estado rugiendo durante al menos 300 años. Pero hay otra tormenta en Júpiter que es igual de poderosa. Su viento alcanza velocidades el doble de rápidas que las de un huracán de categoría 5. Su nombre es Oval BA. Pero es conocida como la Pequeña Mancha Roja. A pesar de tener el mismo tamaño que La Tierra, ha estado creciendo desde que los astrónomos la descubrieron en el año 2000.

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Tiene a su lado otro fenómeno meteorológico que es aún mayor. El polo norte de Saturno alberga una gigantesca corriente de agua conocida como “El Hexágono”. ¡Cada uno de sus seis lados son más grandes que la mismísima Tierra! En su centro hay un sistema masivo y rotativo. S 50 veces más grande del promedio que alcanza el ojo de un huracán en la Tierra.

Seguimos por la derecha. El siguiente: Urano. Si te fijas en su inclinación… ¡Notarás que Urano gira de lado! Esto hace que sus estaciones sean más extremas que en cualquier otro punto del Sistema Solar. Por ejemplo, en invierno no hay luz solar. Y eso es debido a lo lejos que está Urano del Sol, por eso el invierno dura lo que equivaldría a 21 años terrestres. Eso son 21 años con temperaturas que pueden alcanzar los -216 grados centígrados.

Por último, pero no por ello menos importante, está Neptuno. Vas a querer llevar una rebequita para visitarlo. Lo apodan “el planeta de los vientos”. Los vientos más fuertes de Neptuno pueden superar los 1.930 kilómetros por hora. Eso es una vez y media la velocidad del sonido en la Tierra. Es lo suficientemente rápido como para volar de Nueva York a Los Ángeles en solo 2,3 horas.

La lluvia ácida, las imponentes tormentas de polvo y los vientos súper rápidos hacen que el clima de nuestro planeta se vea un poco más agradable: ni demasiado caliente, ni demasiado frío, ni demasiado ventoso. El perfecto.

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