Cómo protegerse de la inflación con inversiones que acompañen la escalada de los precios

Ilustración de inflación

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  • La inflación supera en España el 6%, lo cual es peligroso por la pérdida de poder adquisitivo si perdura en el tiempo y no se mueve el capital ahorrado.
  • De las materias primas a los activos inmobiliarios, pasando por otros productos: hay alternativas para combatir a la inflación en el plano de la inversión.
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Si tu dinero no avanza, retrocede.

Esto se debe a la inflación, una especie de mano invisible que es el enemigo número de uno de cualquier ahorrador y que lima el poder de compra que se tiene a medida que avanza el calendario.

La inflación se refiere al aumento constante de los precios de los bienes y servicios que afecta a todos los ámbitos de la economía. ¿La traducción? Lo que hoy puedes comprar con 10 euros, dentro de 5 años será una misión imposible. Existen algunos ejemplos muy ilustrativos en los que quizás te hayas parado a pensar en algún momento, como la evolución en España de los precios de los helados en las últimas décadas

Con el tiempo, la inflación puede socavar el poder adquisitivo de tus euros y reducir el rendimiento de tus inversiones. Pero con un poco de previsión y planificación, es posible proteger tu dinero.

La solución es invertir en función de la inflación, es decir, elegir inversiones que ofrezcan un rendimiento superior a la tasa de inflación actual o, al menos, que la acompañen. Meter el dinero debajo del colchón es uno de los mayores errores que puedes cometer en materia de finanzas personales: tu poder adquisitivo se irá reduciendo con el avance de la inflación. Más aún ahora, cuando el mundo se encuentra en un momento de presión inflacionaria elevada.

“La economía se está recuperando de un duro golpe, lo que hace que la evolución económica sea más fácil de explicar y pronosticar... Cuando en primavera de 2020 el crecimiento disminuyó en gran medida, era fácil suponer que la inflación no se materializaría hasta pasado algún tiempo”, explica Tilo Wannow, gestor del fondo ODDO BHF Polaris Balanced, en un reciente informe. 

Ahora, la situación ha cambiado de forma radical, de hecho, durante los próximos meses, se prevé una subida de la inflación continuada, que solo disminuirá de manera progresiva más adelante. “Sin embargo, las cifras de la inflación serán probablemente mucho más altas que la previsión del BCE del 1,7% para 2022 y 1,5% para 2023”, dice Wannow.

La inflación ha venido para quedarse. ¿Cuál es la solución entonces? Invertir para hacerle frente y, para ello, elegir inversiones que proporcionen un rendimiento superior al IPC actual y proyectado. 

Entendiendo cómo la inflación puede mermar el poder adquisitivo

La inflación se refiere al aumento de los precios de los bienes y servicios en una economía durante un periodo de tiempo. La inflación se mide con la "tasa de inflación", calculada como un porcentaje de variación de un índice de precios (una muestra representativa de bienes y servicios) de un año a otro. 

Una inflación inferior al 2,3% suele considerarse baja. Entre el 2,3% y el 3,3% se considera leve y entre el 3,3% y el 4,9% se considera alta. La inflación superior al 4,9% se considera muy alta. La inflación no es del todo mala. A los economistas les gusta que los precios suban poco y de forma constante, porque significa una economía sana: las empresas producen, los consumidores compran, los negocios y el empleo y los salarios suben. 

La inflación baja puede ser buena para la economía, pero es mala para el bolsillo del ahorrador. “Si las tasas de inflación anual alcanzan el 5%, un euro solo valdrá 95 céntimos el año siguiente”, dice Mark Williams, profesor de finanzas en la Escuela de Negocios Questrom de la Universidad de Boston, en unas declaraciones que recoge Business Insider.

Y no sólo el dinero en efectivo pierde valor. 

También lo hace el dinero que tienes en la cuenta bancaria sino está remunerada, o si lo está por debajo del nivel al que sube la inflación. Por eso, habitualmente, existen unas recomendaciones básicas sobre cuánto dinero se debe destinar a ahorrar y cuánto, de esos ahorros, a invertir para hacer frente a este fantasma de la inflación.

La media de los asesores patrimoniales aconseja que, como, las cantidades empleadas en inversión asciendan hasta el 15%. Sin embargo, en un esquema en el que los precios suben ese porcentaje debe subir para cubrir las potenciales pérdidas que genera la inflación. 

Si bien el primer instinto es ahorrar la mayor cantidad de dinero posible, no siempre es la mejor opción para afrontar momentos de vaivenes económicos. De esta forma, el dinero ganará valor en lugar de perderlo. Considera duplicar los esfuerzos en invertir.

Los mejores activos para luchar contra la inflación

Por tanto, si la inflación afecta a todos los inversores, puede parecer difícil saber cómo movilizar el dinero para tratar de combatirla. 

Pero hay alternativas.

Existen varias clases de activos que se han usado para evitar la pérdida de poder adquisitivo frente a las presiones inflacionarias. Aquí los más destacados:

  • Activos orientados a la apreciación: optar por inversiones que ofrezcan crecimiento o apreciación, no simplemente ingresos recurrentes. Las acciones de las compañías cotizadas podrían ser una alternativa.
  • Activos reales: la inflación devalúa los activos nominales, como los depósitos bancarios y los bonos tradicionales, porque su precio se basa en el interés fijo que se pagan. Por el contrario, los activos reales son cosas tangibles con un valor fundamental. Entonces su valor flota junto con la inflación.
  • Activos con tipos de interés variable: si hay un producto que paga un tipo fijo, perderás dinero en un entorno inflacionario. Los activos con intereses que fluctúan sí pueden generarte más posibilidades de luchar, ya que también aumentarán con la inflación.

Las mejores inversiones como cobertura frente a la inflación

Ciertas inversiones específicas funcionan bien cuando la inflación está aumentando. La elección de los activos debe reflejar las propias metas financieras individuales, pero también depende de la gravedad del entorno inflacionario.

 

1. Acciones de compañías cotizadas

Bolsa de Madrid Ibex 35
Reuters

En general, las rentabilidades de las acciones baten a la inflación. El aumento de los precios puede traducirse en más beneficios las empresas, lo que a su vez aumenta los precios de los títulos cotizados. 

Una opción interesante, según los expertos en gestión patrimonial, es invertir por valores que repartan dividendos de manera recurrente. En España es muy habitual las políticas de retribución al accionista por parte de las empresas. 

Por otra parte, la inversión indexada, que se centra en invertir en ETF o en fondos de gestión pasiva es más sencillo que crear una cartera de acciones individualmente. Es una manera de diversificar que facilita la selección de activos para batir a la inflación con importantes resultados a largo plazo. 

2. Materias primas

Lingotes de oro de 24 quilates en una joyería de Hong Kong

REUTERS/Tyrone Siu

Las materias primas tienden a tener rentabilidades bastante importantes cuando la inflación despega. Un ejemplo es cómo en 2021 se ha disparado el precio del gas, el carbón, el petróleo o el cobre. 

Las commodities son activos reales, tangibles. La evolución de sus precios puede hacer, además, que otros productos se disparen. La influencia que genera es relevante. Y ayuda a combatir la inflación. 

Especialmente, los metales preciosos como el oro y la plata se han considerado durante mucho tiempo una cobertura contra la inflación. Como activos físicos, tanto el oro como la plata tienen un valor intrínseco, a diferencia del dólar u otras monedas. 

Otras coberturas contra la inflación incluyen materias primas energéticas, como petróleo y gas.

3. Activos inmobiliarios

Unos obreros en la construcción de un bloque de pisos en Barcelona.
Reuters

Los activos inmobiliarios se entienden por las 2 partes: son tanto activo real como activo orientado a la apreciación. Al igual que las materias primas, el valor de la tierra y las propiedades tiende a aumentar junto con la inflación. 

Si no se puede asumir la compra de un inmueble, aún se puede invertir en bienes raíces a través de una sociedad de inversión inmobiliaria (socimi, en España). Se trata de carteras compañías con una importante cartera de inmuebles que cotizan en bolsa. En el Ibex 35 hay ejemplos como Merlin Properties.

4. Inversiones alternativas

Williams señala en una información publicada por Business Insider que algunos otros activos tangibles, como obras de arte, coches antiguos y otros objetos de colección, también tienden a funcionar bien como cobertura contra la inflación. 

Nuevamente, estos son activos reales que tienen un valor intrínseco para los coleccionistas. Aunque sus precios pueden ser difíciles de predecir, se espera que el valor de estos artículos se incremente con el tiempo, proporcionando retornos mayores que la tasa de inflación.

5. Bonos protegidos contra la inflación (TIPS)

Una chica mira una hucha en forma de cerdo.

Pixabay

La mayoría de los bonos no son buenas opciones para protegerse contra la inflación. La razón es que estas inversiones pagan un tipo de interés fijo a lo largo de los años. Sus precios en el mercado secundario pueden cambiar, pero el tipo de interés que pagan normalmente no se ajusta.

Pero algunos bonos, como los valores protegidos contra la inflación (TIPS), tienen tipos de interés indexados a la inflación. Eso significa que los pagos de intereses aumentan con la tasa de inflación y bajan con la deflación, lo que garantiza que el valor de los pagos no se erosione demasiado.

6. ¿Bitcoin?

Un anuncio de criptomonedas en una calle de Hong Kong

REUTERS/Tyrone Siu

En los últimos tiempos existe el debate sobre si el Bitcoin se ha convertido una reserva de valor con el que hacer frente a la inflación

Su oferta es finita, por lo que su concepción es muy similar en este sentido a la del oro. Su escasez genera un gran atractivo a largo plazo. Y no es el único factor que serviría para reforzar la tesis de que los tokens digitales pueden ser una buena cobertura frente a la inflación. 

También lo es su carácter descentralizado, pues se trata de software de código abierto. Además, no solamente es un recurso digital escaso, sino que comparte características que han sido tradicionalmente adoptadas por las monedas durante siglos.

Por otro lado, hay que tener en cuenta el concepto de fungibilidad asociado a los criptoactivos. Esto significa que las unidades son indistinguibles.

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