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La contaminación en la ciudad podría estar anulando los beneficios de tu entrenamiento

Un autobús circula por Londres con el Big Ben de fondo
Aron Van de Pol / Unsplash
  • Un estudio ha demostrado que pasear por zonas muy contaminadas podría reducir los efectos positivos de hacer ejercicio. 
  • Los mayores de 60 años con problemas pulmonares o del corazón deberían mantenerse alejados de áreas urbanas con mucho tráfico.

No es ningún secreto que las grandes ciudades están entre los lugares más contaminados del mundo. De hecho, Oxford Street y otras calles londinenses a menudo superan su límite legal de contaminación unos pocos días después de empezar el año.

Pero puede ser difícil pensar qué está haciendo la contaminación con nuestra salud cuando tenemos tantas otras cosas por las que preocuparnos. Muchos creemos que todo irá bien si somos saludables en otros aspectos de nuestra vida, como manteniendo una buena alimentación y practicando ejercicio físico de forma habitual. 

Desafortunadamente, para algunos esto no es cierto. Según un estudio publicado en The Lancet, algunas personas que pasean por las calles de la ciudad podrían estar poniendo en riesgo su salud.

Los investigadores del Imperial College London y de la Duke University en EEUU reclutaron a 119 personas para el estudio que o bien eran sanos, o padecían de una enfermedad cardíaca estable o una enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Aleatoriamente, mandaron a los participantes a pasear por Oxford Street o Hyde Park. Unas semanas más tarde, tuvieron que ir a caminar al otro lugar.

Todos los participantes que pasearon por el parque se beneficiaron de una mayor capacidad pulmonar tras la primera hora, pero notaron muy poca diferencia en los que pasearon por Oxford Street.

Mientras que las personas que pasearon por el parque mostraron un aumento del flujo sanguíneo e incluso, en un 24% de los casos, sus arterias se volvieron menos rígidas, los que paseaban por Oxford Street apenas notaron beneficios, con tan solo una mejora del 4,6% para los voluntarios sanos. 

Oxford Street ha tratado de enmendar su impacto ambiental con autobuses eléctricos, lo que ha provocado que descienda la contaminación un tercio. Sin embargo, sigue siendo un área conocida por tener aire sucio, con altos niveles de carbón, dióxido de nitrógeno y material particulado.

"Estos descubrimientos son importantes ya que para muchas personas, como los ancianos o pacientes crónicos, muchas veces el único ejercicio que pueden hacer es pasear", explicó el autor, Fan Chung, catedrático de Medicina Respiratoria y Director de Estudios Experimentales Medicinales del National Heart & Lung Institute en el Imperial College London. "Nuestra investigación sugiere que podríamos aconsejar a adultos mayores que paseen por zonas verdes, lejos de áreas construidas y de la contaminación del tráfico".

Pese a que el estudio era relativamente pequeño y los paseos eran cortos, los investigadores concluyeron que los resultados sugieren que los mayores de 60 años y quienes padezcan enfermedades pulmonares o cardíacas no deberían pasear por zonas urbanas con mucho tráfico. Chung aseguró que la contaminación del tráfico también podría afectar a personas jóvenes que pasan tiempo en áreas con polución. 

"Para personas que viven en ciudades, puede ser difícil encontrar áreas donde pueden ir y pasear, lejos de la contaminación. Puede haber un coste asociado ya que tienen que viajar más lejos de su lugar de residencia o trabajo", dijo. "Estos son asuntos que demuestran que de verdad tenemos que reducir la contaminación controlando el tráfico. Eso deberá permitir a todo el mundo poder disfrutar de los beneficios de la actividad física en cualquier ambiente urbano". 

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