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Cuánto cuesta divorciarse y cómo puede afectar a tus finanzas personales

Pareja en proceso de divorcio
Getty Images
  • Resulta útil asesorarse para que puedas seguir los pasos adecuados en el proceso de divorcio en términos económicos. 
  • Lo primero que debes conocer, cuando hablamos de los términos económicos, es el coste que tiene un divorcio.
  • Uno de los aspectos fundamentales sobre el impacto que el divorcio tiene en nuestras finanzas personales es saber qué sucede con el futuro de las inversiones tras la culminación del proceso de separación.
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El proceso de separación suele ir de la mano de muchos cambios en todos los ámbitos. Ya no únicamente en el personal, donde obviamente se produce un vuelco en la vida, sino también en el financiero. Aquí es donde muchas veces se entrañan algunas dificultades y por eso resulta útil asesorarse para que puedas seguir los pasos adecuados. 

Lo primero que debes conocer, cuando hablamos de los términos económicos, es el coste que tiene un divorcio. Esta cuestión es muy complicada de concretar, puesto que no hay una cantidad fija como tal, puesto que se pueden alcanzar acuerdos por diferentes vías. Sin embargo, lo que es más importante son los gastos que emplear después, porque depende de muchas circunstancias de las parejas: personales, económicas o legales. 

Cuánto cuesta divorciarse

Así, lo más habitual es que el proceso de divorcio se pague a partes iguales con costes que pueden variar bastante. Si la alternativa elegida el método express con un acuerdo mutuo, el coste suele oscilar entre los 450 y los 600 euros; mientras que si hay un reparto al 50% el montante total se mueve sobre los 225 y los 300 euros por cada individuo. 

En el supuesto de que sea de mutuo acuerdo, con la utilización de un abogado tradicional, el precio se incrementa hasta los 1.000 o 1.200 euros en total.

En último lugar, si el divorcio se resuelve en el contencioso el coste subiría hasta los 1.500 y 3.600 euros en promedio. Las cantidades varían en función a cada situación, lo cual debemos contemplar para nuestras finanzas. 

Leer más: Cómo gestionar una cartera de inversión si eres menor de 30 años pensando en tu jubilación

Qué pasa con las inversiones conjuntas tras el divorcio

Uno de los aspectos fundamentales sobre el impacto que el divorcio tiene en nuestras finanzas personales es saber qué sucede con el futuro de las inversiones tras la culminación del proceso de separación. Todo ello, dependerá del régimen económico en el que la pareja se encuentre: gananciales o separación de bienes. 

En el caso del primero, tras el acuerdo o la sentencia, se divide el patrimonio por la valoración de cada uno de los bienes. Si tenemos que dividir una cuenta o hacer un reparto de un fondo de inversión no resulta complicado: simplemente es necesario hacer dos partes con saldos o las participaciones concretas. 

Aquí lo más normal es visitar tu entidad financiera, gestora de patrimonio o aseguradora con la sentencia de divorcio o acuerdo para que separe y distribuya los activos. Según explican desde Self Bank, “en el caso de los fondos, como no hay venta, no hay que abonar impuestos, salvo que por el número de participaciones o acciones quede algún resto que no se pueda dividir y se opte por la venta”.

Las complicaciones pueden darse cuando no hay un valor directo o conocido, como sucede con los inmuebles en propiedad o con activos como las joyas. Lo más recomendable ante esta situación, añaden estos especialistas, es seleccionar “un tasador independiente que valore las mismas y posteriormente hacer una propuesta de reparto”.

Cómo minimizar el impacto económico del divorcio

Llegados a este punto una de las cuestiones que podemos plantearnos es cómo se puede reducir el impacto en términos económicos que tiene la separación. Desde la entidad señalan que la mejor recomendación es “consensuar todas las decisiones lo máximo posible, incluso en aspectos que no parecen económicos en un principio, como la custodia de los hijos, pero que acaban suponiendo un coste en ocasiones difícil de asumir”. 

Y es que con un acuerdo se reduce el pago del acuerdo de divorcio; si se realiza la custodia compartida se deja de pasar manutención y se asumen “los gastos que corresponda”.

Otro aspecto a tener en cuenta es la fiscalidad. La fecha en la que se hace efectivo el divorcio es indiferente a efectos de la declaración del IRPF, puesto que computa en ese estado civil durante todo el año. Eso tiene en cuenta el régimen o custodia de los hijos, que supone una de las principales deducciones fiscales. 

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