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Cómo gestionar una cartera de inversión si eres menor de 30 años pensando en tu jubilación

Un grupo de jóvenes planificando su ahorro
Getty Images
  • El sueldo de los menores de 30 años, según los datos del INE, se encuentran entre los, aproximadamente, 16.000 euros y 11.000 euros de media.
  • Los expertos apuestan porque este grupo de edad se centre en inversiones en bolsa, ya que pueden proporcionar más rendimientos en el largo plazo y al tener menos de 30 años hay posibilidades de tomar más riesgos.
  • Si eres joven y tienes años por delante, puedes elegir no estar excesivamente pendiente de la volatilidad de los mercados, e invertir en buenos activos por fundamentales.
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No siempre es fácil adentrarse en el mundo de la inversión. Sobre todo, cuanto más joven se es, más dudas hay sobre dónde podemos meter nuestro dinero, en el caso de que tengamos posibilidad de moverlo. ¿Cómo podemos manejar una cartera si tenemos menos de 30 años y queremos pensar para nuestra jubilación? 

En primer lugar, al tener menos edad el perfil de inversión es diferente al que, por ejemplo, tienen nuestros padres. Cada periodo de la vida tiene unas circunstancias distintas y no siempre se debe llevar a cabo una misma estrategia. A menor edad, más riesgo se puede asumir, pues disponemos de menor capital, y viceversa. 

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Desafortunadamente, son muy pocos los jóvenes que pueden tener el hábito de ahorrar o invertir. El sueldo de los menores de 30 años, según los datos del INE, se encuentran entre los, aproximadamente, 16.000 euros y 11.000 euros de media. Unas cifras que, si le añadimos la situación de los precios de los alquileres, hacen que sea muy complicado que se aplique un ahorro para el largo plazo pensando en nuestro retiro

Aún así, hay algunas personas que pertenecen a la generación millennial o Z que sí tienen la posibilidad de ir ahorrando para invertir, aunque sean pocas cantidades. ¿Cómo pueden elaborar una cartera que se adopte a sus necesidades teniendo en cuenta todos los factores posibles? 

Acciones en las que invertir

En primer lugar, es muy importante que se centren en qué tipo de activos de renta variable quieren invertir. Expertos como Rafael Ojeda, analista independiente, apuesta porque este grupo de edad se centre “en inversiones en bolsa”, ya que pueden proporcionar más rendimientos en el largo plazo y al tener menos de 30 años hay posibilidades “de tomar más riesgos”.

Según explican los expertos de Self Bank, como inversor joven, “dispones de la gran ventaja del tiempo”. Cuando invertimos con un horizonte temporal amplio (varios años), podemos tomar decisiones diferentes a aquellos que necesitan “preservar su patrimonio a medio y corto plazo”. Esta posibilidad de aguantar un mayor nivel de volatilidad nos permite “seleccionar activos con más potencial de rentabilidad”, apuntan estos expertos. 

Cuidado, porque lo siguiente puede ser fácilmente malinterpretado: seleccionar activos malos no es lo mismo que seleccionar activos con más riesgo. Cada inversor tiene su propia definición de riesgo, así en el ámbito académico, riesgo es lo mismo que volatilidad. Sin embargo, muchos inversores en valor (value investors) opinan que riesgo es la pérdida permanente de capital, y que la volatilidad es lo que permite comprar activos a precios de ganga.

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Aquí entra el juego de que depende del periodo temporal que observes y tomes en consideración. Por ello, si eres joven y tienes años por delante, “puedes elegir no estar excesivamente pendiente de la volatilidad de los mercados, e invertir en buenos activos por fundamentales”, argumentan desde Self Bank.

Ojeda añade que apostar por la renta variable con un horizonte temporal más amplio, genera la posibilidad de “participar del crecimiento económico que se desarrolla dentro de la actividad empresarial”. Cuanto más a largo plazo pensemos, sobre todo si tenemos en mente nuestra jubilación, menores serán las posibilidades de que nuestros resultados “sean negativos”. 

Otra de las alternativas, destacan desde la entidad española, es que para aquellos que no quieran dedicar tiempo a ello, se centren en “estrategias de inversión pasivas que han resultado ser buenas opciones históricamente”, como los fondos indexados.
 

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