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La gigantesca deuda corporativa de EE.UU. puede acabar afectando la estabilidad financiera de España, según el Banco de España

Olas gigantes en el muelle de Wimereux (Francia).
Reuters
  • El último informe del Banco de España la entidad señala que si se materializan los riesgos para el crecimiento económico global puede desencadenarse un proceso de corrección en los precios de los activos financieros
  • La Reserva Federal ha advertido la deuda corporativa de alto riesgo en Estados Unidos está creciendo por encima de lo que era habitual. 
  • El BdE apunta que la caída del precio de los activos financieros, entre los que la deuda corporativa de riesgo tiene una mayor vulnerabilidad, puede acabar afectando a la estabilidad financiera de España a través de distintos canales.

La deuda corporativa de alto riesgo en Estados Unidos está creciendo por encima de lo habitual. Algo que preocupa a la Reserva Federal, por las consecuencias que podría tener si las cosas se tuercen. Un frenazo económico puede conllevar problemas para este tipo de deuda y en una economía globalizada acabar afectando a otros países, como España. 

El último informe del Banco de España la entidad señala que si se materializan los riesgos para el crecimiento económico global puede desencadenarse un proceso de corrección en los precios de los activos financieros. Menor crecimiento económico, caída de precios de activos. 

El organismo apunta que esta posible corrección podría afectar, en primer lugar, a aquellos mercados que presentan mayores vulnerabilidades, como el de los préstamos apalancados (leveraged loans, por su denominación en inglés) y las titulaciones de este tipo de deuda (CLOs, por sus siglas en inglés), o valoraciones más elevadas, como la bolsa de EE.UU. y el segmento de deuda corporativa de alto rendimiento. 

Leer más: Este gráfico muestra cómo las hipotecas a tipo fijo están en camino de igualarse a las de tipo variable

Precisamente, la Reserva Federal de Estados Unidos advertía del fuerte aumento de los préstamos apalancados (créditos con alto riesgo) en su informe de la semana pasada. Este tipo de deuda había aumentado un 20%. Mientras que, de media, el repunte registrado en el periodo comprendido entre 1997-2008 fue de un 15,8%.

Así, este tipo de préstamos han alcanzado un volumen de 1.090 millones de dólares en 2018 en Estados Unidos. 

El Banco de España en su último informe apunta que una posible corrección de precios por la ralentización económica puede desembocar en un proceso de ventas aceleradas de activos, con "efectos potencialmente disruptivos" en los mercados. 

El organismo señala que esto puede acabar afectando a la estabilidad financiera de España a través de distintos canales. En este sentido, el organismo desgrana cómo puede afectar una caída del precio de la deuda corporativa de riesgo: 

  • Endurecimiento de las condiciones de financiación de los distintos sectores cuyo efecto sobre la economía española sería relevante dado su elevado endeudamiento exterior. 
  • La pérdida de valor de los activos podría afectar desfavorablemente a los intermediarios financieros por dos vías.
    • De forma directa al incidir sobre el valor de mercado de los activos negociados que tienen en sus carteras.
    • De forma indirecta porque se reduciría la riqueza de hogares y empresas no financieras —que reducirían sus decisiones de gasto e inversión— lo que amplificaría el deterioro del entorno macroeconómico reciente y dañaría la calidad crediticia de las carteras de los préstamos de los bancos. 

Señales de alarma en la deuda corporativa que recuerda a las subprime

Este aumento de la deuda corporativa en Estados Unidos ya ha hecho que algunas voces alerten de sus similitudes con lo ocurrido en la crisis financiera que se desencadenó con las hipotecas subprime. Al igual que en aquel momento, cuando la economía va bien no hay problemas sin embargo un frenazo económico puede abrir la caja de los truenos. 

Si en 2007 el problema fueron los préstamos hipotecarios dados a personas sin garantías de solvencia económica, en este momento serían los préstamos concedidos a compañías que no cuentan con grado de inversión. 

La exgobernadora de la Reserva Federal, Janet Yellen, mostraba a finales del año su gran preocupación por lo que ella consideraba un "enorme" cambio en las condiciones de los préstamos de alto riesgo, que estarían permitiendo a empresas endeudarse aumentar su deuda. 

"Si tenemos una recesión en la economía, hay muchas empresas que irán a la quiebra, creo, debido a esta deuda", dijo Yellen. "Probablemente empeoraría una desaceleración".

Una preocupación que también compartían otros expertos financieros del país. La senadora Elizabeth Warren escribía en una carta a las principales agencias reguladoras que le preocupaba que el "gran mercado de préstamos apalancados exhiba muchas de las características del mercado de las hipotecas subprime de 2008". 

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