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Esta startup crea nuevos fármacos utilizando inteligencia artificial (y ya está valorada en 2.000 millones de dólares)

Ken Mulvany, fundador de BenevolentAI
BenevolentAI
  • La empresa biotecnológica BenevolentAI, en Reino Unido, acaba de recaudar 115 millones de dólares y ya está valorada en 2.000 millones.
  • La compañía usa inteligencia artificial para descubrir nuevos fármacos para el tratamiento del Parkinson y cánceres poco frecuentes.
  • Aplicando la inteligencia artificial a la investigación farmacológica ─lo cual puede suponer a menudo un largo y costoso proceso─, la compañía ha empezado a atraer la atención de los inversores.

BenevolentAI, una startup nacida en Reino Unido y que usa la inteligencia artificial para descubrir nuevos tratamientos médicos, acaba de recaudar 115 millones de dólares.

Los fondos, que provienen de inversores que ya habían financiado el proyecto previamente, como Woodford Investment Management, han hecho que la compañía fundada hace seis años tenga un valor de 2.000 millones de dólares, una condición de 'unicornio' de la que sólo pueden presumir unas pocas empresas biotecnológicas.

Aplicando la inteligencia artificial a la investigación farmacológica ─lo cual puede suponer a menudo un largo y costoso proceso─, la compañía ha empezado a atraer la atención de los inversores. El pasado marzo, TwoXar, una startup que utiliza su software para descubrir nuevos fármacos experimentales para otras compañías, captó 10 millones de dólares; mientras, Atomwise, la cual se dedica al diseño de medicinas para que las compañías puedan experimentar, logró 45 millones de dólares en una ronda de inversores. La IA Watson, de IBM, también ha sido utilizada para crear nuevos fármacos.

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Para entender cómo funciona, hay que imaginarse a una compañía farmacéutica a la búsqueda de nuevos medicamentos. Tradicionalmente, esa compañía se basaría en la ciencia para buscar una posible cura a una enfermedad, trabajando para identificar aspectos de dicha enfermedad en base a los cuales diseñar un fármaco. Este puede ser un proceso muy lento que incluye mucho trabajo en el laboratorio, y la incertidumbre acerca de la eficiencia del medicamento cuando se prueba en animales. Y, a menudo, los científicos involucrados tienen un conocimiento muy especializado sobre una enfermedad en particular, lo que afecta al modo en que abordan el problema.

Teóricamente, la tecnología de BenevolentAI puede amplificar esa información, abriendo la puerta a encontrar más fármacos experimentales. El fundador de la compañía, Ken Mulvany, lo ha comparado con un algoritmo desarrollado en la Universidad de Stanford que era capaz de deducir la sexualidad de una persona con más precisión que un humano. Mulvany sostiene que los humanos a veces no advierten señales que la IA sí es capaz de ver, lo cual puede ser de gran ayuda a la hora de encontrar otras formas de tratar las enfermedades.

"Sólo sabemos buscar las cosas que conocemos, independientemente de que esas señales estén más allá", ha comentado Mulvany a Business Insider.

Para empezar, BenevolentAI se centra en una enfermedad en particular ─en concreto, se ha centrado en enfermedades relacionadas con el sistema nervioso central y cánceress sin cura, así como el Parkinson─, después selecciona un abanico de posibles fármacos gracias a su tecnología y procede a probarlas en laboratorio. Hasta la fecha, la compañía trabaja en 20 medicamentos. La esperanza es que alguno de ellos sirva para y pase los ensayos clínicos.

"Creo que las suposiciones de los inversores es que algunos lo conseguirán, porque la IA está cambiando el nivel de riesgo al hacernos mejores prediciendo qué podría funcionar y qué no", comentaba James Chandler, vicepresidente de asuntos corporativos de BenevolentAI, a Business Insider.

Los fondos serán usados para continuar el desarrollo de los fármacos que la compañía haya descubierto, junto con la posible expansión de la tecnología de BenevolentAI a otros campos, incluyendo la industria energética y la agricultura.

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