Pasar al contenido principal

El consumo moderado de alcohol también es malo para la salud y puede provocar estas 5 enfermedades

Copa de vino.
Getty/wundervisuals
  • Aunque algunos expertos recomiendan beber una copa de vino al día, lo cierto es que el consumo moderado de alcohol también resulta peligroso.
  • Diferentes organizaciones médicas y voces autorizadas en el mundo sanitario señalan que la única cantidad saludable de alcohol es 0.
  • Te enseñamos las enfermedades que puede provocarte el consumo de alcohol aunque sea en cantidades muy pequeñas.
  • Descubre más historias en Business Insider España.

A pesar de que algunos expertos y estudios afirman que el consumo moderado de alcohol puede ser beneficioso para el organismo, la realidad dista de estas recomendaciones.

Tomar bebidas alcohólicas, aunque sea de forma poco habitual y en cantidades mínimas, provoca daños en la salud y enfermedades que pueden llegar a ser graves.

En 2018, la revista médica británica The Lancet publicó un estudio en el que advertía que el alcohol no aporta ningún tipo de beneficio al organismo humano. Más de 5 bebidas por semana ya reduce la esperanza de vida, y las personas que consumen 10 o más bebidas alcohólicas a la semana viven 2 años menos que aquellos que no consumen nada de alcohol.

Leer más: Las 13 mejores dietas de 2019 para mejorar tu salud y perder peso, según 23 expertos

La Asociación Española contra el Cáncer y la Fundación Española del Corazón mantienen esta misma postura, y aseguran que el alcohol aumenta el riesgo de padecer tumores y enfermedades cardiovasculares, aunque sea en cantidades muy pequeñas.

A continuación te mostramos algunas de las enfermedades y daños que pueden causar el alcohol incluso cuando se toma moderadamente.

Tumores cancerígenos

Bebes demasiado vino o alcohol. [RE]
iStock

La Asociación Española contra el Cáncer incide en que la única cantidad segura de alcohol es 0. Además, asocia su consumo con el desarrollo de cáncer en la cavidad oral, faringe, laringe, esófago, hígado, colorrectal y mama.

No sólo advierte sobre los riesgos de la bebida, también señala la importancia del tabaquismo y de una dieta pobre en verduras, hortalizas y frutas, un problema común entre los bebedores habituales.

Si el consumo es elevado puede también provocar cirrosis hepática.

Enfermedades cardiovasculares

alcohol

El consumo de alcohol está relacionado con un mayor riesgo de padecer accidentes cerebrovasculares.

Según la Fundación Española del Corazón, las bebidas alcohólicas dañan el músculo cardiaco, porque actúa en él como una toxina. Aunque el consumo sea moderado, el corazón poco a poco se debilita y disminuye la frecuencia de su bombeo, pudiendo llegar a causar en el paciente síntomas de insuficiencia cardiaca.

Hay algunas arritmias, como la fibrilación auricular, que también están vinculadas a este tipo de consumo.

Esta fundación recomienda en su página web la abstención absoluta, aunque sea de cantidades muy pequeñas.

Sobrepeso

Persona con resaca
Pexels

Un estudio publicado en el American Journal of Preventive Medicine relaciona la obesidad en la vida adulta con haber bebido excesivamente durante la juventud.

Además, el alcohol contiene una enorme cantidad de calorías. Un gintonic tiene 190 kcal y una copa de vino tinto alrededor de 180. Cada gramo de alcohol son 7 kilocalorías. Y todo esto teniendo en cuenta que no supone valor nutricional alguno para el organismo.

Leer más: 15 sencillos consejos para adelgazar con una dieta saludable

Enfermedades hepáticas

El alcohol de noche afecta a tu sueño
Getty Images

En este estudio, la Asociación Española de Gastroenterología advierte sobre lo peligroso y dañino que resulta el alcohol para el hígado, siendo causante de enfermedades hepáticas incluso en cantidades muy pequeñas.

Cuando el hígado se resiente el paciente puede sentirse cansado, tener malestares digestivos y dolores en el abdomen.

Otra enfermedad hepática grave es la cirrosis, asintomática en sus fases iniciales. En este caso las complicaciones son aún peores: color amarillo de la piel, hemorragias digestivas, cambios en la conducta y desnutrición

Daños en el cerebro

Beber alcohol

Después de una ingesta abusiva es habitual padecer lagunas y pérdidas de memoria. Estos síntomas tienen una explicación: tras beber grandes cantidades, el cerebro pierde su capacidad de convertir la memoria a corto plazo en memoria a largo plazo. Los neurotransmisores, por tanto, dejan de funcionar de forma correcta.

Según un estudio de Revista Médica Electrónica, el síndrome de Korsakoff está fuertemente vinculado con estos malos hábitos. Dicha enfermedad consiste en la imposibilidad del cerebro a la hora de generar nuevos recuerdos. Aunque para llegar a estos extremos el consumo debe ser habitual y en cantidades más grandes.

 

Y además