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Tomar una o dos copas de vino al día no es tan saludable como creías, según la ciencia

Vino
Un camarero sirve vino en un restaurante de París, Francia, el 16 de noviembre de 2017. REUTERS/Benoit Tessier
  • Un reciente estudio viene a desmentir la creencia de los beneficios sobre la salud de ingerir una o dos copas de alcohol al día.
  • La investigación llevada a cabo en colaboración entre la Universidad de Oxford, la Universidad de Pekín y la Academia China de Ciencias Médicas ha encontrado que la presión arterial y el riesgo de accidentes cerebrovasculares aumentan constantemente a medida que se incrementa el consumo de alcohol, se cual sea la cantidad ingerida.
  • Concretamente beber moderadamente elevaba entre el 10% y 15% el riesgo de padecer estas enfermedades.

Beber alcohol incrementa la presión arterial y el riesgo de padecer problemas cardiovasculares, sea cual sea la cantidad ingerida. Estas son las conclusiones obtenidas por un estudio publicado recientemente y que desmiente el mito de que un consumo moderado de alcohol puede resultar beneficio para la salud.

Una idea que se generalizaba en los años sesenta a partir de un estudio llevado a cabo por Ancel Keys, que demostraba que la ingesta de abundantes grasas saturadas aumentaba el riesgo de enfermedades cardiovasculares. De las siete poblaciones analizadas, seis confirmaban estos resultados. Solo un país se mostraba diferente.

Esto dio pie a la conocida como paradoja francesa. Y es que de los siete países, Francia, a pesar de tener similares factores de riesgo por su dieta, mostraba niveles muy bajos de enfermedades coronarias. Lo que terminó siendo asociado con los beneficios del vino, bebida frecuente entre los franceses. A partir de ese momento, sucesivas informaciones han venido a hablar en mayor o menos medida sobre los posibles beneficios para la salud de una o dos copas de alcohol.

Ahora un nuevo estudio choca de frente con esta idea.

La investigación, realizada de manera conjunta por la Universidad de Oxford, la Universidad de Pekín y la Academia China de Ciencias Médicas analizaron durante diez años a más de 500.000 hombres y mujeres de China previamente consultados sobre sus niveles de ingesta de alcohol. En más de 160.000 de estos adultos, los investigadores midieron dos variantes genéticas (rs671 y rs1229984) que lleva a estas personas a mostrar una clara intolerancia hacia el alcohol.

Los resultados hallaron que estas variantes genéticas causaron diferencias clara en el consumo promedio de alcohol de los pacientes, de casi cero a aproximadamente cuatro unidades (bebidas) por día. Además en el caso de los hombres, aquellos que habían reducido el consumo de alcohol mostraron disminución en la presión arterial y el riesgo de padecer apoplejía.

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Ante estas datos, los investigadores han concluido que el alcohol aumenta el riesgo de sufrir un derrame cerebral, sin que se manifiesten efectos protectores en un consumo moderado. Los resultados mostraron que el riesgo de padecer este tipo de enfermedades cerebrales se incrementaba en aproximadamente un tercio (35%) por cada cuatro bebidas adicionales ingeridas al día (280 gramos de alcohol por semana). Beber moderadamente (unos 10 a 20 gramos de alcohol al día) elevaba el riesgo entre el 10% y 15%.

“El mensaje es que, al menos para el caso de un accidente cerebrovascular, no hay efecto protector por beber alcohol moderadamente”, ha asegurado Zhengming Chen, profesor del Departamento Nuffield de Salud de la Población en la Universidad de Oxford, y codirector del estudio. “La evidencia genética demuestra que el efecto protector no es real”.

La novedad de este estudio ha sido su uso de la variante genética causante de la intolerancia al alcohol para discernir realmente si el consumo moderad puede ser protector o no, ha comentado Iona Millwood, epidemióloga de la universidad de Oxford y codirectora del informe. Millwood ha explicado que esto es posible ya que dicha variante genética no afecta a otros factores como la dieta, el tabaquismo, el estado económico o el estilo de vida que también pueden influir en los resultados. "Nuestros análisis genéticos nos han ayudado a entender las relaciones de causa y efecto", ha añadido.

El equipo de investigación también ha resaltado que aunque la población analizada haya sido únicamente china, los hallazgos sobre los efectos del alcohol en la salud deberían ser iguales en todo el mundo.

Cabe resaltar que el alcohol consumido por los pacientes fue principalmente bebidas alcohólicas espirituosas más populares en China, aunque el estudio remarca que esperan que los hallazgos se apliquen al alcohol presente en otro tipo de bebidas.

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