El Gobierno aprueba una subida histórica del techo de gasto y empeora sus previsiones para este año: el paro subirá al 17% y el PIB caerá un 11,2%

Montero Plan Renove
  • El Gobierno ha aprobado una subida del techo de gasto por encima del 50% para afrontar sus malas previsiones de paro y PIB en los próximos años.
  • El Ejecutivo empeora sus previsiones macroeconómicas para este año y calcula una caída del PIB del 11,2%.
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Situaciones excepcionales requieren medidas excepcionales.

El Consejo de Ministros ha aprobado una inédita subida del límite de gasto no financiero, conocido como techo de gasto, que subirá encima del 50% a fin de arropar la recuperación económica tras la crisis abierta por la pandemia del COVID-19. Recién liberado del corsé europeo de las reglas fiscales —suspendidas hasta  el próximo ejercicio— el Gobierno disparará el gasto público bajo la asunción de que el coronavirus dejará nuevas facturas pendientes y que habrá que invertir en algo que las cuantiosas ayudas comunitarias no tardarán en llegar.

En total, España aspira a recibir 140.000 millones de euros entre transferencias y créditos durante los 6 próximos años, pero muchos de sus destinos ya están prefijados. Los 20.000 del año que viene, por ejemplo, estarán sí o sí ligadas a la transformación digital, la medioambiental, la reindustrialización o la rehabilitación de vivienda (y deberán aplicarse íntegramente para que reviertan en una subida del PIB). El mero hecho de usar estos fondos dispararía un 15,7% el techo de gasto inicialmente aprobado para 2020, que fue de 127.609 millones de euros.

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Debido a la pérdida de recursos invertidos por el coronavirus, el Ejecutivo ha empeorado sus previsiones macroeconómicas para este año. Al final, se sumará el límite de gasto no financiero (136.779 millones) a los fondos europeos (27.436 millones), la transferencia extraordinaria a la Seguridad Social (18.396 millones) y las CCAA (13.486 millones) para un techo de gasto total de 196.097 millones de euros.

¿Qué es el techo de gasto?

El techo de gasto es la denominación coloquial del límite de gasto no financiero, esto es, los que no vienen de deudas y créditos, y supone la base de las cuentas públicas y de lo que hará el estado con el dinero que recauda de los impuestos. Básicamente, se refiere al dinero máximo que podrán gastar los ayuntamientos, las comunidades autónomas y la Administración central en 2021 (sin contar la Seguridad Social y el pago de la deuda de las Administraciones Públicas).

El cambio de este año

Tras el cambio aprobado este martes, el techo de gasto será más expansivo hasta la fecha y traerá novedades como la suspensión de las reglas fiscales de déficit, deuda y gasto público en 2021 y 2022. Esto es, no se actualizarán los objetivos de estabilidad ni de déficit que cumplir.

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Cuando sí se aplican las reglas fiscales, en caso de no cumplirlas las distintas administraciones deben presentar un plan de ajuste económico, que suele incluir recortes de gasto o subidas de impuestos (normalmente bajo el control del Estado) para mejorar la situación y recuperar el dinero. Con la suspensión de las reglas fiscales durante 2021 y 2022, esto no podrá ocurrir.

¿Por qué es importante que crezca el techo de gasto?

Debido a las importantes inversiones fruto de la pandemia, el Gobierno se ve obligado a, por ende, aumentar el dinero que puede invertir en mantener a flote la economía y dar a las administraciones cierta flexibilidad para abordar la crisis, tanto desde el punto de vista sanitario como de la economía social.

Por regla general, el techo de gasto es un instrumento muy relacionado con los Presupuestos Generales del Estado (PGE), que determinan a qué se va a destinar el dinero público (gastos) y de dónde se va a sacar dicho dinero (ingresos). Con la actualización de este límite, los presupuestos se volverán mucho más flexibles a la hora de asumir los costes de la pandemia.

La caída del PIB y subida el paro

La subida del techo de gasto está estrictamente relacionada con la caída del PIB y subida del paro en España, y los pronósticos no han dejado de empeorar en las últimas semanas. Así, el Gobierno ha empeorado sus previsiones económicas para el 2020 pero ha mejorado ligeramente las relativas al 2021.

 

Ahora prevé que la economía española se hundirá el 11,2% en el 2020, sin embargo, también cuenta con un repunte del 7,2% para el 2021 que podría llegar al 9,8% gracias al "efecto reactivador" del Fondo de Reconstrucción Europeo asignado a España para los próximos años. En ámbito nacional, el Banco de España revisó a la baja en septiembre sus previsiones sobre la marcha de la economía y estimó una caída de entre el 10,5% y el 12,6%, frente al desplome que manejaba en junio (entre el 9% y el 11,6%).

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En lo que respecta al paro, las nuevas previsiones del Gobierno incluyen una caída del empleo del 11,2% este año y un avance del 8,1% en el 2021, según ha explicado la vicepresidenta económica, Nadia Calviño, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

Un incremento mucho mayor al que el Gobierno aprobó a principios de año

El Gobierno no se contentará con integrar en las cuentas del próximo año los recursos procedentes de Europa. El Ejecutivo de coalición, formado por PSOE y Unidas Podemos, arrancó su mandato aprovechando para aprobar un techo de gasto para 2021, junto al de 2020, de 127.609 millones, que hubiera supuesto un incremento interanual del 3,8%.

La senda de estabilidad

Junto al techo de gasto y el cuadro macro, el Gobierno también aprobará la senda de estabilidad. Dado que las Administraciones Públicas no estarán sujetas a los límites presupuestarios impuestos por la Ley de Estabilidad, el Ejecutivo se ha fijado unos objetivos fiscales de referencia y no de obligado cumplimiento.

Montero anunció el pasado miércoles la suspensión de las reglas fiscales en 2020 y 2021, lo que supone dejar sin efecto la regla de gasto y los objetivos de déficit y deuda para todas las administraciones públicas y, por consiguiente, el Gobierno no tiene que aprobar una nueva senda de estabilidad presupuestaria, ahorrándose su trámite en el Parlamento.

Para los ayuntamientos y las CCAA

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, recomendó este martes a las comunidades autónomas una tasa de referencia de déficit del 2,2% del PIB en 2021, del que la mitad será asumido por la Administración central mediante una transferencia de 13.486 millones de euros presente en el cálculo del techo de gasto.

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En lo que concierne a los ayuntamientos, ayer se celebró también una reunión de la Comisión Nacional de la Administración Local (CNAL), en la se trasladó que el déficit de referencia para 2021 era del 0,1% del PIB. Con estas tasas de referencia, las distintas administraciones podrán elaborar sus presupuestos sujetas a sus propias cuentas. A su vez, la decisión implica también que los ayuntamientos podrán hacer uso, tanto este año como el siguiente y “sin límite”, de sus remanentes de tesorería, bloqueados por la aplicación de la regla de gasto y de los límites de déficit y deuda.

Una antesala para los Presupuestos Generales del Estado

Con estos pasos previos del techo de gasto y el cuadro macroeconómico, necesarios para las cuentas públicas, el Gobierno presentará a lo largo del mes de octubre el proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2021, con el objetivo de recuperar cuanto antes los gastos derivados de la pandemia de coronavirus.

Entre las medidas abordadas entre el equipo negociador de Montero y el secretario de Estado de Derechos Sociales, Nacho Álvarez, se encuentra la subida del IRPF a rentas altas, una bajada de Sociedades a pymes, la eliminación de la bonificación y la consiguiente fijación del IVA al 21% a educación y sanidad privadas, la reducción de bonificaciones a planes de pensiones individuales y la modificación de los tipos reducidos del impuesto, entre otras.

Las opciones del Gobierno contemplan en principio dos alternativas: sacar adelante las cuentas con Ciudadanos y PNV o repetir la fórmula con el apoyo de los grupos que apoyaron la investidura, entre los que figuran ERC, JxCAT o EH Bildu.

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